¿Qué se sabe de la bomba no detonada en la frontera entre Ecuador y Colombia que tiene al borde de la ruptura las relaciones bilaterales?

De haber detonado por accidente, la bomba pudo afectar a personas en un radio de medio kilómetro.
Artefacto explosivo hallado frontera Colombia Ecuador Crédito: AFP

Un hallazgo inusual y altamente peligroso encendió las alarmas en el sur de Colombia: una bomba aérea sin explotar, de uso militar, fue encontrada en una plantación rural del Putumayo, a escasos metros de la frontera entre Colombia y Ecuador. El hallazgo ha tensado las relaciones bilaterales a tal punto que pueden romperse definitivamente. El artefacto expone las características de una de las municiones más utilizadas en conflictos contemporáneos.

Se trata de una bomba Mark-82, parte de la familia de armas aéreas de la serie Mark-80, ampliamente empleada en operaciones militares modernas. Este modelo específico pesa aproximadamente 500 libras (unos 227 kilogramos) y está diseñado para ser lanzado desde aeronaves de combate, lo que la convierte en un arma típica de bombardeo aéreo.

De acuerdo con The New York Times, medio que encontró el artefacto y alertó a las autoridades, la bomba hallada en Putumayo presenta las características clásicas de este tipo de munición: un cuerpo cilíndrico de acero, de cerca de dos metros de longitud, con forma aerodinámica similar a un cigarro. Su recubrimiento, originalmente verde oliva, suele desgastarse tras el impacto, dejando expuesto el metal que rápidamente se oxida en ambientes húmedos, como ocurrió en este caso.

La bomba pudo haber sido fabricada en Colombia

Uno de los elementos más delicados es su sistema de activación. La bomba conserva una espoleta en la punta, un componente clave que detona la carga explosiva al momento del impacto o bajo determinadas condiciones. Aunque parte de esta espoleta se desprendió al chocar contra el suelo, su base —que contiene materiales altamente sensibles— permaneció dentro del artefacto, lo que incrementa significativamente el riesgo de una explosión accidental.

Además, se encontró un cable de activación colgando de uno de los soportes de suspensión, los dispositivos que conectan la bomba al avión antes de ser liberada. Este detalle indica que el mecanismo de armado pudo haberse activado parcialmente, lo que refuerza la peligrosidad del artefacto incluso sin haber detonado.

El poder destructivo de una Mark-82 es considerable. Si hubiera explotado, habría liberado una energía equivalente a unas 192 libras de TNT, generando una onda expansiva capaz de causar daños severos a más de 580 metros de distancia. A esto se suma la fragmentación de su carcasa de acero, cuyos proyectiles pueden ser letales en un radio de hasta 229 metros.

Otro componente relevante son sus aletas de cola, diseñadas para estabilizar la trayectoria durante la caída. En este caso, los restos encontrados muestran que estas estructuras —fabricadas con láminas metálicas relativamente delgadas— quedaron completamente deformadas tras el impacto, lo que es consistente con el comportamiento esperado de este tipo de bombas no guiadas.

Aunque el diseño de la Mark-82 es de origen estadounidense, su fabricación no es exclusiva de ese país. De hecho, este tipo de munición se produce bajo licencia en múltiples naciones, entre ellas Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Francia, India, Israel, Italia, Jordania, Pakistán, España, Suiza, Arabia Saudita, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos.

El medio reporta que campesinos de la zona sintieron sobrevuelo de aviones que parecían de uso militar el 3 de marzo. Los periodistas, alertados por locales, visitaron la zona y hallaron el artefacto explosivo.