El Congreso brasileño se pronunció: se reduce la jornada laboral en el territorio que hoy gobierna Lula. Ad portas de la segunda vuelta electoral, el senado votó. Fueron 75 escaños a favor de la propuesta y solo un voto en contra. Ahora, los brasileños pasarán de trabajar 44 horas a 40 exactas y; por lo tanto, pasarán de trabajar de lunes a sábados, a los viernes en algunos casos.
Pero, al igual que en Colombia, será un cambio gradual, para mediados de diciembre de 2026 serán 42 horas en todo el país y a finales de 2027 pasarán a ser 40 horas laborales. Los trabajadores podrán laborar, máximo, ocho horas diarias. No se permitirá ninguna reducción salarial, ni nominal ni proporcional; tampoco en los salarios mínimos establecidos para las categorías profesionales.
Lula Da Silva, actual presidente y candidato activo para una reelección, promovió esta iniciativa, que se incluye a su estrategia de campaña para ganar el electorado. La propuesta es tan popular, que, incluso, Flávio Bolsonario (el otro candidato a quedarse con la presidencia) tuvo que votar a favor de este proyecto, a tan solo diez días de la segunda vuelta electoral en tierras brasileñas.
Según sindicatos del país vecino, esta medida favorecerá a 22 millones de personas; pero sectores empresariales indican que habrá mayores costos laborales. Con esta decisión, ¿cómo queda el panorama en la región? La FM le explica.
Así quedan las jornadas laborales en América Latina tras decisión de Brasil
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, el estándar social moderno, según el Convenio 47 de 1935, propone que las semanas laborales sean de 40 horas para los países miembros de la OIT. Basado en informes que exponen las afectaciones en la salud de los trabajadores, esta organización impulsó medidas que fueran favorables para los empleados. "Las jornadas superiores a 55 horas semanales aumentan drásticamente el riesgo de accidentes laborales, fatiga crónica, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares", señala la entidad internacional en su página web.
Entendiendo de dónde viene la proposición de la reducción de horas para los empleados a nivel general, se puede evaluar cómo cada país de la región aplica la recomendación internacional.
Los países con menos horas laborales en la región
Ecuador fue el primer país en avanzar en este ámbito. El artículo 47 del Código de trabajo de este país se vio reforzado a nivel constitucional. Desde 1980 se consolidó la reducción laboral con diferentes reformas que avanzaron a lo largo del tiempo. Las 40 horas que hoy, por ley, se deben laborar, están divididas en cinco días.
Por su parte, Venezuela hizo legal en su territorio la reducción laboral. Desde 2012, los trabajadores deben tener un máximo de 40 horas semanales por su labor. Deben haber dos días de descanso continuos y esto está avalado por la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras, específicamente en sus artículos 173 y 174.
Países en transición
Rumbo a las cuarenta horas semanales, además de Brasil, está Chile; que bajo la 'Ley 40 horas', que se publicó en 2023, propone que se llegue a este límite en cinco años. Para abril de 2024, pasó a ser de 44 horas; mientras que en abril de 2022 se redujo a 42. Se espera que en abril de 2028 se llegue al número mágico.
México es otro país que optó por una medida gradual a largo plazo. El congreso mexicano reformó la constitución, específicamente el artículo 123, así como la Ley Federal del Trabajo. Fueron años de conversaciones para la aprobación de la misma; pero este país definió que, además de una reducción progresiva, esta sería escalonada por sectores económicos. Así, llegarán a las 40 horas a máximo plazo 2030.
Honduras también se encuentra camino a las cuarenta horas. Bajo el Decreto de Reforma del Código del Trabajo, impulsado por la población civil, se definió que para 2028 se llegara al número recomendado a nivel internacional. Cabe destacar que antes estaba impuesta la jornada de 44 horas.
Colombia también ha reducido su jornada laboral, en la actualidad, la Ley 2101 de 2021 diseñó una reducción progresiva sin disminución salarial que culminó en julio de 2026 de las 48 horas semanales, se pasaron a 42.
Países que están con jornadas intermedias
Otras naciones han optado por mantenerse cautos en la disminución. En El Salvador, por ejemplo, son 44 horas laborales para el sector privado, que está vigente desde 1972. En Guatemala la Constitución Política de la República y el Código de trabajo, establece que los empleados deben trabajar 44 horas semanales. Esto es así desde 1985.
Por su parte, República Dominicana también definió su jornada en 44 horas. El Código de Trabajo, en su artículo 147, así lo establece. Aunque allí hubo un plan piloto voluntario, la legislación se mantiene en este número. Cuba, en su Ley 116 del Código de Trabajo (art. 87), fijó en 2013 que las jornadas laborales serían de 44 horas semanales, permitiendo que los ministerios aprueben jornadas reducidas en labores de alta exigencia física o mental.
Países con la jornada máxima tradicional
El estándar histórico establecido es de 48 horas. En 1919, la OIT así lo estableció en el convenio 1 de 1919, con topes máximos de 8 horas diarias y un máximo semanal de 48 horas. Pese a que años más tarde promovió la reducción, en la región hay países que aún mantienen el total de horas.
Perú, desde 1993, así lo estipuló; Bolivia desde 1942 legisló esta cantidad de tiempo general. Lo propio aplica en Paraguay, Panamá o Costa Rica, que no establecen en el panorama cercano algún cambio en este ámbito. En Nicaragua se laboran seis días, y en Uruguay son 48 horas semanales para la industria, pero 44 para el comercio. Aún centrales sindicales presionan para que se reduzca el tiempo laboral general.
Argentina también tiene un tope de 48 horas, pero allá, las empresas pueden negociar con sus trabajadores. En el país sureño se puede trabajar hasta 12 horas diarias para tener un día de descanso durante la semana.