¿Lula dará un golpe de Estado si Bolsonaro gana las elecciones? Esto dicen los expertos

La primera vuelta se celebró el 4 de octubre de 2026. Ninguno de los aspirantes superó el 50 % de los votos válidos, pero Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, obtuvo cerca del 47 % de los sufragios.
¿Existe riesgo de un golpe de Estado en Brasil si Lula pierde las elecciones? Crédito: AFP

De cara a la segunda vuelta presidencial de Brasil, en la que se enfrentarán el candidato de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, y el representante de la derecha, Flávio Bolsonaro, resulta necesario revisar el panorama político de ambos sectores y dimensionar las implicaciones de una eventual victoria de cualquiera de los candidatos en un país fuertemente polarizado.

La primera vuelta se celebró el 4 de octubre de 2026. Ninguno de los aspirantes superó el 50 % de los votos válidos, pero Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, obtuvo cerca del 47 % de los sufragios, frente al 45 % alcanzado por Lula, del Partido de los Trabajadores (PT). Estos resultados dejaron en evidencia la estrecha competencia electoral y la disputa por el rumbo político del país.

En medio de este escenario, las redes sociales se convirtieron en un espacio para la circulación de rumores sobre un posible golpe de Estado si Lula pierde las elecciones. También se difundieron versiones sin fundamento sobre eventuales recortes de programas sociales, pensiones y beneficios económicos si Bolsonaro llega a la Presidencia, así como videos que fueron presentados erróneamente como manifestaciones de apoyo al actual mandatario, en la que se veían personas presuntamente consumiendo sustancias.

Ante la incertidumbre, La FM consultó al analista internacional y consultor político Juan Falkonerth, y a Ubirajara Favilla, investigador y miembro de las comisiones de Policía Judicial y Ciencias Forenses de la Orden de Abogados de Brasil en Río de Janeiro (OAB/RJ), para examinar la posibilidad de una ruptura institucional, las causas de la polarización y los factores que podrían definir la segunda vuelta.

¿Es posible un golpe de Estado en Brasil si Lula pierde las elecciones?

Las versiones sobre una posible ruptura democrática han despertado inquietud entre los ciudadanos brasileños. Sin embargo, las apreciaciones de los entrevistados muestran diferencias sobre la probabilidad de ese escenario y coinciden en que la tensión política debe analizarse con cautela, sin convertir los rumores en hechos comprobados.

Para Juan Falkonerth, no existen elementos suficientes para afirmar que Lula da Silva esté preparando un golpe de Estado en caso de perder la contienda electoral.

El analista considera que la estrecha diferencia entre los candidatos y la confrontación entre sus bases explican buena parte de las especulaciones que circulan en el debate público.

“Yo creería que no es posible o no veo tan claro que el presidente Lula da Silva promoviera un golpe de Estado o intentara alterar o afectar el tema democrático en el país”, afirmó Falkonerth.

El consultor también señaló que, hasta la fecha de realizada la entrevista, no identificaba registros oficiales de reuniones o actuaciones que permitieran sostener esa hipótesis. Por ello, insistió en la necesidad de distinguir entre las versiones difundidas en redes sociales y los hechos respaldados por evidencias.

Así pues, planteó otro escenario que considera relevante, que identificaba una eventual controversia sobre la legitimidad de los resultados electorales. Según su análisis, si Lula pierde, podría cuestionar el resultado o denunciar un supuesto fraude. Se trata de una posibilidad planteada por el entrevistado, no de un hecho confirmado ni de una decisión atribuida al mandatario.

“Lo que yo sí creo posible es que ellos puedan vivir un fenómeno muy parecido al de Colombia”, explicó, al referirse a la posibilidad de que el sector derrotado desconozca los resultados o descalifique al presidente electo, como ocurrió en el país por parte del bando de izquierda, encabezado por el expresidente de la República, Gustavo Petro, y el entonces candidato presidencial, Iván Cepeda.

Por su parte, Favilla ofreció una valoración más abierta sobre los riesgos asociados a la confrontación entre la izquierda y la derecha brasileñas. El investigador reconoció que no es posible anticipar con certeza lo que sucederá, pero advirtió que el nivel de tensión merece atención.

“No podemos afirmar categóricamente que vaya a ocurrir, pero dada la tensión entre ambos lados, ¿existe la posibilidad de que ocurra? Sí”, sostuvo.

Favilla también mencionó versiones sobre una posible interferencia externa, incluso por parte del Gobierno de Estados Unidos, si Lula pierde las elecciones.

"La paz destruye y la paz construye (...) voy a conversar eso otra vez con Putin", agregó.Crédito: AFP

De ambas perspectivas, se puede identificar que la polarización constituye un factor de riesgo para la estabilidad política, pero la existencia de rumores no demuestra que se esté organizando un golpe de Estado. Para establecer la credibilidad de estas versiones, resulta indispensable contar con información verificable y actuaciones concretas.

"No existe un registro oficial de algunas reuniones o de algo que nos lleve a pensar que pueda llegarse a considerar esa opción por parte del mandatario brasilero", declaró Falkonerth.

El desgaste de Lula, la polarización y la disputa por los votos indecisos

Más allá de las especulaciones sobre una posible ruptura institucional, los entrevistados identificaron factores políticos y sociales que ayudan a explicar la competencia entre Lula y Flávio Bolsonaro. Entre ellos figuran el desgaste del oficialismo, la desconfianza hacia los partidos tradicionales, los escándalos políticos y las dificultades para movilizar a los electores que no se identifican plenamente con ninguno de los dos sectores.

Para Falkornerth, el retroceso electoral de Lula está relacionado con el desgaste de su Gobierno y con las expectativas que, a su juicio, no se han cumplido en materia económica, comercial y de inversión.

“Vemos a un presidente desgastado, unos resultados que ya no se le dan, unas políticas que no están dando lo que la gente espera”, señaló el analista, quien también mencionó los indicadores de pobreza y los problemas de gobernabilidad como elementos que pueden influir en la percepción ciudadana.

A su juicio, la izquierda brasileña atravesó una etapa de consolidación que permitió a Lula convertirse en una de las figuras políticas más influyentes de la región. "Yo creo que en su momento la izquierda progresista estaba cogiendo mucha fuerza; sin embargo, se fue debilitando", declaró, al considerar que el escenario actual refleja una pérdida de impulso y una mayor disposición de parte del electorado a explorar alternativas políticas.

“Se rompió la promesa de valor, porque los números no le dan y porque los problemas de gobernabilidad y las posiciones polémicas que Lula ha tenido a nivel nacional e internacional lo han llevado incluso a perder esta primera vuelta”, afirmó.

El analista también comparó el liderazgo de Lula con el del colombiano Iván Cepeda, cuando este empezó a ejercer su campaña presidencial. En su opinión, la principal diferencia radica en el peso político individual de ambos dirigentes y en su capacidad para conectar con sus bases electorales.

¿Qué podría ocurrir con Jair Bolsonaro si Flávio gana las elecciones? ¿Qué papel podrían tener los votos que no fueron para Lula ni Flávio Bolsonaro?Crédito: AFP

Para Falkonerth, el respaldo a Lula está estrechamente vinculado con su propia trayectoria, mientras que la votación de Cepeda dependía en mayor medida del apoyo del presidente Gustavo Petro. Esta interpretación lo llevó a describir los votos del dirigente colombiano como “votos prestados”.

Sin embargo, advirtió que la fortaleza del liderazgo de Lula no garantiza una victoria electoral. Según su análisis, el mandatario ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en conservar el respaldo de sus simpatizantes tradicionales, mientras que la búsqueda de los votantes indecisos habría llegado demasiado tarde.

“Hasta ahorita se están preocupando por hablarle a los indecisos, a los que no han definido el voto y a quienes no se identifican con ninguna bandera política ni partido”, señaló Falkonerth.

Desde la perspectiva de Favila, la desconfianza hacia los sectores políticos también ayuda a explicar la abstención electoral. El investigador indicó que la primera vuelta estuvo marcada por un alto nivel de abstencionismo y relacionó esta tendencia con las denuncias y controversias que afectan a figuras de ambos bandos.

En el caso del sector de Lula, mencionó señalamientos relacionados con presuntos actos de corrupción. Respecto al entorno de Flávio Bolsonaro, hizo referencia a controversias mediáticas y a investigaciones en curso, entre ellas las relacionadas con Daniel Varo y el Banco Master. Estas menciones corresponden a los señalamientos expuestos durante la entrevista y no constituyen, por sí mismas, pruebas de responsabilidad penal.

Favilla resumió el problema como una pérdida generalizada de confianza en los dirigentes políticos. Según explicó, la cobertura de los escándalos puede llevar a algunos ciudadanos a abstenerse, en lugar de respaldar a uno de los candidatos.

"En el caso del sector de Lula da Silva, las denuncias están vinculadas principalmente a actos de corrupción; en el caso de Flávio Bolsonaro, se señalan casos mediáticos como el de Daniel Vocaro y el asunto del Banco Master, entre otras investigaciones en curso. La amplia cobertura mediática de estos escándalos provocó que muchos electores perdieran la confianza y decidieran no votar", explicó.

En sus palabras, la capacidad de ambos aspirantes para recuperar la confianza, ampliar sus bases de apoyo y responder a las preocupaciones económicas y sociales será determinante en la disputa por la Presidencia.

El panorama brasileño refleja así una competencia que trasciende las diferencias ideológicas entre la izquierda y la derecha. También pone de manifiesto el desafío de preservar la confianza en las instituciones, evitar que las versiones no verificadas profundicen la confrontación y garantizar que la controversia electoral se resuelva por las vías democráticas.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva confirmó su participación en la Cumbre CELAC–UE en Santa Marta, reforzando el peso político del encuentro birregional.Crédito: AFP

Con un panorama incierto y unas elecciones presidenciales que avanzan con rapidez, lo cierto es que no se puede determinar qué tan falso o cierto resulta ser la hipótesis de un posible golpe de Estado o de una arremetida política. Lo que se conoce es que, debido a una situación política bastante polarizada, los bandos estarán mayormente enfocados en volcar sus maquinarias políticas para ganar de manera contundente el balotaje que se celebrará el próximo 25 de octubre.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Quiénes se enfrentan en la segunda vuelta presidencial de Brasil de 2026?

Según el artículo, la segunda vuelta enfrenta a Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre de 2026, Bolsonaro obtuvo cerca del 47 % de los votos válidos y Lula alcanzó el 45 %.

¿Existe riesgo de un golpe de Estado en Brasil si Lula pierde las elecciones?

Los analistas consultados expresaron perspectivas distintas sobre ese riesgo. Juan Falkonerth afirmó que no identificaba evidencias suficientes para sostener que Lula preparara un golpe de Estado, mientras que Ubirajara Favilla señaló que la tensión entre ambos sectores permite considerar posibles riesgos, aunque no se puede asegurar que ocurra una ruptura institucional.

¿Qué factores explican la polarización política en Brasil?

Entre los factores mencionados están el desgaste del Gobierno de Lula, las expectativas económicas, los problemas de gobernabilidad, los escándalos políticos y la desconfianza ciudadana hacia los dirigentes. La confrontación entre la izquierda y la derecha también alimenta los rumores y las versiones no verificadas que circulan en redes sociales.

¿Por qué los votos indecisos son importantes para la segunda vuelta en Brasil?

Los electores que no se identifican plenamente con ninguno de los dos sectores pueden ser determinantes en una contienda tan estrecha. Según Juan Falkonerth, Lula debe ampliar su diálogo más allá de sus simpatizantes tradicionales, mientras que ambos candidatos enfrentan el desafío de recuperar la confianza de quienes desconfían de la política.

¿Cómo influye la desconfianza ciudadana en las elecciones presidenciales de Brasil?

Ubirajara Favilla relacionó la desconfianza hacia los dirigentes y la cobertura de controversias políticas con la posibilidad de que algunos ciudadanos opten por abstenerse. En este contexto, la participación electoral y la capacidad de los candidatos para responder a las preocupaciones económicas y sociales forman parte de los desafíos de la segunda vuelta.