La Secretaría de Marina de México (Semar) activó un operativo de búsqueda en aguas del Caribe tras la desaparición de dos embarcaciones tipo velero que se dirigían a La Habana con una misión de ayuda humanitaria. A bordo viajaban nueve tripulantes de distintas nacionalidades, cuyo paradero sigue sin confirmarse desde su salida el pasado 20 de marzo.
Las naves zarparon desde Isla Mujeres con destino a la capital cubana, donde tenían previsto arribar entre el 24 y 25 de marzo. Sin embargo, la ausencia total de comunicación y la falta de registro de llegada encendieron las alertas. Ante este escenario, las autoridades mexicanas activaron el Plan Marina, mecanismo de respuesta para emergencias en el mar enfocado en la protección de la vida humana.
Como parte de las primeras acciones, se emitieron alertas a mandos navales estratégicos, incluyendo la Quinta Región Naval y la Novena Zona Naval. También se movilizaron las Estaciones Navales de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima (ENSAR), mientras se difundieron avisos a la comunidad marítima para ampliar el rango de localización. El objetivo es multiplicar los puntos de observación en una zona amplia y de condiciones variables.
Cooperación con otros países
El operativo no se limita al ámbito nacional. La Semar informó que mantiene coordinación internacional con centros de salvamento marítimo y autoridades de países como Polonia, Francia, Cuba y Estados Unidos. Esta cooperación permite compartir información en tiempo real y ajustar las estrategias de búsqueda conforme evolucionan las condiciones en el mar.
En el terreno, se han desplegado unidades de superficie y aeronaves especializadas, entre ellas aviones tipo Persuader, que realizan patrullajes aéreos siguiendo patrones de rastreo en la ruta estimada entre Isla Mujeres y La Habana. Las labores consideran factores clave como corrientes marinas, condiciones meteorológicas y posibles desvíos en la trayectoria original.
Además, las autoridades mantienen un monitoreo constante de datos para definir zonas probables de deriva, es decir, áreas donde las embarcaciones podrían haber sido desplazadas por el viento o las corrientes. Este análisis técnico resulta fundamental para aumentar las probabilidades de localización en escenarios de incertidumbre.
La Semar también hizo un llamado a embarcaciones comerciales, pesqueras y recreativas que operan en el Caribe y el Golfo de México para que reporten cualquier avistamiento. La colaboración del sector marítimo puede ser decisiva en operaciones de este tipo, donde cada minuto cuenta.
Toneladas de ayuda humanitaria desaparecidas
Las embarcaciones forman parte de la iniciativa “Nuestra América Flotilla”, una misión civil que transportaba entre dos y tres toneladas de medicamentos y víveres. Según información previa, los veleros —identificados como “Friends Ship” y “Tiger Moth”— viajaban junto a otra embarcación mayor denominada “Grandma II”. En total, el grupo estaba compuesto por diez personas, incluido un menor de cuatro años, lo que incrementa la preocupación por la situación.
Las autoridades mexicanas subrayaron que las operaciones se desarrollan bajo protocolos internacionales de búsqueda y rescate, priorizando la seguridad de los tripulantes. Mientras no haya información concluyente sobre su ubicación, el operativo continuará con todos los recursos disponibles, en una carrera contrarreloj en una de las rutas marítimas más transitadas —y también impredecibles— de la región.