Al menos cinco personas murieron en nuevos ataques rusos contra varias zonas de Ucrania, según informaron este domingo las autoridades locales. Los bombardeos afectaron viviendas, instalaciones industriales y otros puntos en Kiev, Zaporiyia y Odesa.
La nueva jornada de ataques ocurrió un día después de que el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, defendiera ante Naciones Unidas la continuidad de la campaña militar de Moscú.
Kiev vuelve a ser blanco de los ataques
Una de las víctimas murió en Kiev, donde los ataques rusos alcanzaron la ciudad y algunos sectores de sus alrededores. Las autoridades informaron daños en más de 16 lugares, entre ellos 12 viviendas particulares, un almacén y una instalación de producción.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó además que una mujer y dos adolescentes de 16 años resultaron heridos y fueron llevados a hospitales.
La administración regional señaló que los ataques fueron realizados principalmente con drones y advirtió que las fuerzas rusas mantienen una ofensiva constante sobre la zona.
Kiev ha sufrido un aumento de los ataques aéreos durante septiembre. Según datos citados por Reuters, Rusia lanzó en las primeras tres semanas del mes unos 2.100 drones de ataque y 136 misiles contra Ucrania. Estos ataques dejaron cientos de muertos y han golpeado también puertos, vías férreas y otras infraestructuras.
Tres muertos en Zaporiyia y otro en Odesa
En la región de Zaporiyia, tres personas murieron durante los ataques nocturnos, según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
La zona ha sido golpeada varias veces durante las últimas semanas. Los ataques han afectado tanto sectores residenciales como instalaciones consideradas importantes para la economía y la actividad industrial de Ucrania.
En Odesa, las autoridades informaron de un "ataque masivo" contra el sur de la región, ubicada junto al mar Negro. Una persona murió y varios edificios resultaron afectados.
El jefe regional, Oleh Kiper, señaló que entre los lugares dañados había un edificio residencial, una institución médica, un hotel, una tienda y un almacén utilizado para guardar cereales.
Moscú dice que seguirá con la guerra
Los nuevos ataques se produjeron después de las declaraciones de Lavrov ante Naciones Unidas. El jefe de la diplomacia rusa afirmó que Moscú continuará su campaña militar y que pretende alcanzar los objetivos que se ha fijado.
La declaración se conoce en un momento en el que siguen los esfuerzos internacionales para buscar una salida negociada al conflicto. Sin embargo, las conversaciones no han conseguido hasta ahora un acuerdo que permita detener los combates.
Rusia sostiene que sus ataques están dirigidos contra objetivos militares y de infraestructura. Ucrania, por su parte, denuncia que los bombardeos están afectando de manera repetida zonas civiles.
Ucrania se prepara para otro invierno
Los nuevos ataques aumentan la preocupación en Ucrania ante la llegada del invierno. El sistema energético del país ha sido uno de los principales objetivos de los ataques rusos durante la guerra.
La ONU advirtió esta semana que los ataques rusos han aumentado y que la población civil está pagando un alto costo. Entre el 1 y el 24 de septiembre, la misión de derechos humanos de Naciones Unidas registró al menos 200 civiles muertos y 1.234 heridos en Ucrania, aunque aclaró que las cifras son preliminares y pueden aumentar.
La situación mantiene la presión sobre el Gobierno de Zelenski, que busca fortalecer las defensas aéreas del país mientras continúan los ataques y los esfuerzos diplomáticos para poner fin a una guerra que comenzó con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.