La Corte Suprema de EE.UU. acaba de darle dos importantes victorias a Trump en materia de migración

La medida afecta a los solicitantes de asilo en la frontera y a los ciudadanos de dos países.
Corte Suprema de Estados Unidos Crédito: AFP

La mayoría conservadora del máximo tribunal de Estados Unidos respaldó este jueves dos decisiones clave para la política migratoria del presidente Donald Trump. Los fallos le permiten reactivar restricciones para solicitantes de asilo en la frontera con México y avanzar en el retiro de protecciones temporales contra la deportación para ciudadanos de países como Haití y Siria.

La Corte Suprema de Estados Unidos dio este jueves dos importantes espaldarazos a la política migratoria del presidente Donald Trump, en decisiones que fortalecen el margen de maniobra del Ejecutivo para endurecer el control de la frontera sur y limitar los beneficios migratorios para millones de extranjeros.

Los fallos, aprobados por seis votos contra tres, consolidan la postura de la mayoría conservadora del tribunal y representan una victoria jurídica para una de las principales promesas de campaña del mandatario: reforzar la seguridad fronteriza y reducir la inmigración irregular.

La Corte autoriza reactivar restricciones para quienes buscan asilo

En la primera decisión, la Corte abrió la puerta para que la administración Trump pueda volver a implementar la denominada política de "metering", un sistema que limita el número de migrantes que pueden ser atendidos diariamente en los puertos oficiales de entrada a Estados Unidos.

En la práctica, esta medida permite que agentes fronterizos rechacen temporalmente a personas que llegan solicitando asilo antes de que crucen físicamente el territorio estadounidense, impidiendo que inicien el proceso formal para pedir protección.

El magistrado Samuel Alito, autor de la opinión mayoritaria, sostuvo que la legislación migratoria es clara respecto al momento en que una persona puede ser considerada dentro del territorio estadounidense.

"Sostenemos que un extranjero que se encuentra en México no 'llega a Estados Unidos' por el hecho de intentar —sin éxito— poner un pie en este país. Un extranjero 'llega a Estados Unidos' únicamente cuando cruza la frontera", escribió Alito.

La decisión modifica la interpretación práctica del derecho de asilo, ya que la legislación establece que las autoridades deben procesar las solicitudes de quienes estén físicamente presentes o lleguen a Estados Unidos huyendo de persecuciones políticas, religiosas o raciales.

Una política nacida con Obama y eliminada por Biden

Aunque el "metering" se asocia principalmente con las políticas de endurecimiento migratorio, el mecanismo comenzó durante la administración de Barack Obama y posteriormente fue utilizado con mayor intensidad durante el primer mandato de Trump.

La medida dejó de aplicarse cuando Joe Biden llegó a la Casa Blanca y decidió revocarla.

Sin embargo, el Gobierno de Trump solicitó recientemente a la Corte Suprema aclarar si podía volver a utilizar esta herramienta en caso de que las condiciones en la frontera sur empeoraran.

Durante los argumentos ante el tribunal, el fiscal general adjunto Vivek Suri explicó que la administración buscaba conservar esa facultad.

"A la administración le gustaría poder restablecer el sistema de cupos si las condiciones fronterizas así lo justifican."

También podrá retirar protecciones contra la deportación

En un segundo fallo, la Corte Suprema también autorizó al Gobierno avanzar en la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos provenientes de países afectados por guerras o desastres naturales, como Haití y Siria.

El TPS permite que ciudadanos extranjeros permanezcan y trabajen legalmente en Estados Unidos cuando regresar a sus países representa un riesgo debido a conflictos armados, crisis humanitarias o catástrofes naturales.

La decisión del máximo tribunal concluyó que los jueces no tienen competencia para revisar la decisión del Ejecutivo sobre la concesión o retiro de ese beneficio, debido a que la propia legislación limita ese control judicial.

"Ninguna de las decisiones del secretario sobre la designación del TPS está sujeta a revisión judicial", escribió nuevamente Samuel Alito.

Asimismo, la mayoría rechazó los argumentos de los demandantes haitianos, quienes sostenían que declaraciones realizadas por Trump durante su campaña evidenciaban un trato discriminatorio por razones raciales.

Según Alito, las expresiones citadas tenían un contenido político y no constituían evidencia suficiente de discriminación racial.

La fuerte advertencia de Sonia Sotomayor

Las tres magistradas liberales votaron en contra de ambas decisiones.

La jueza Sonia Sotomayor escribió un duro voto disidente e incluso tomó la inusual decisión de leer personalmente su opinión desde el estrado de la Corte.

"Las consecuencias de la decisión de hoy son predecibles. Más personas morirán."

Sotomayor comparó el fallo con uno de los episodios más controvertidos de la historia migratoria estadounidense: el rechazo del barco MS St. Louis en 1939, cuando Estados Unidos negó el ingreso a casi mil refugiados judíos que huían de la persecución nazi.

La magistrada advirtió que, bajo la interpretación aprobada por la mayoría, personas en circunstancias similares podrían ser rechazadas sin que siquiera se examinen sus solicitudes de asilo.

¿Qué decidió la Corte Suprema sobre el asilo?

La Corte determinó que los migrantes que permanecen del lado mexicano de la frontera no pueden considerarse como personas que ya "llegaron" a Estados Unidos, lo que permite al Gobierno volver a limitar el acceso al proceso formal de solicitud de asilo mediante el sistema conocido como "metering".

¿Qué pasará con el TPS para haitianos y sirios?

El fallo permite que la administración Trump avance en la eliminación de las protecciones temporales contra la deportación para ciudadanos de países como Haití y Siria, al considerar que la decisión corresponde al Ejecutivo y no puede ser revisada por los tribunales.

¿Por qué estos fallos benefician a Trump?

Porque fortalecen la capacidad del Gobierno para aplicar políticas migratorias restrictivas y reducen el margen de intervención de los jueces federales, dos elementos centrales de la estrategia migratoria impulsada por el presidente desde su regreso a la Casa Blanca.