Trump, un paso más cerca de prohibir el voto por correo tras decisión de la Corte Suprema

La resolución no significa que todas las medidas que adopte el Gobierno para aplicar la orden sean necesariamente legales.
De acuerdo con el Pew Research Center, 32 países tienen leyes de ciudadanía muy similares a la estadounidense. Brasil, Canadá, Argentina y México son los ejemplos más cercanos. Crédito: Diseñado por Magnific + www.magnific.com

La Corte Suprema de Estados Unidos permitió temporalmente que avance una parte de la orden ejecutiva de Donald Trump que establece nuevas restricciones al voto por correo, aunque el conflicto judicial continúa y la medida todavía enfrenta otros bloqueos en tribunales inferiores.

La decisión anuló el bloqueo impuesto previamente por un tribunal de primera instancia, pero los magistrados no resolvieron si la orden ejecutiva es constitucional o legal en su contenido. El caso regresará ahora a los tribunales inferiores, mientras otra parte de la medida permanece suspendida.

La orden de Trump establece que el Servicio Postal de Estados Unidos no podría enviar boletas electorales por correo a votantes que no aparezcan en listas de ciudadanos elaboradas por agencias federales. También contempla que las papeletas sean enviadas en sobres rastreables para prevenir posibles fraudes.

Trump ha sostenido que los no ciudadanos participan en las elecciones en grandes cantidades y ha utilizado esa afirmación para justificar medidas destinadas a reforzar la integridad electoral. Sin embargo, diversos estudios han concluido que el voto de personas no ciudadanas es poco frecuente.

La decisión no resuelve el futuro de la orden

La Corte Suprema aclaró que su resolución no significa que todas las medidas que adopte el Gobierno para aplicar la orden sean necesariamente legales.

La resolución del Tribunal sobre esta solicitud no implica que cualquier medida adoptada por el Gobierno para implementar la Orden sea necesariamente legal. En ese sentido, el tiempo lo dirá”, señaló la mayoría en una opinión no firmada.

Los magistrados conservadores respaldaron el argumento de la administración Trump de que era prematuro que los tribunales intervinieran, debido a que las agencias federales todavía estaban elaborando las normas para aplicar la orden cuando comenzó el litigio.

Richard Hasen, profesor de Derecho de la UCLA, calificó la decisión como “limitada y técnica” y advirtió que el caso podría regresar próximamente a la Corte Suprema. También cuestionó que los magistrados no se pronunciaran sobre las nuevas reglas emitidas por el Servicio Postal.

Los tres magistrados liberales se opusieron al fallo. La jueza Ketanji Brown Jackson afirmó que la decisión introduce “caos e incertidumbre” en las elecciones de mitad de mandato.

Estados advierten sobre problemas para las elecciones

La orden ha generado preocupación entre funcionarios electorales debido a que las elecciones de noviembre están a poco más de dos meses. Los estados tendrían que modificar procedimientos, actualizar listas de votantes, capacitar personal y, en algunos casos, reemplazar los sobres utilizados para enviar las papeletas.

Los estados demandantes, entre ellos 23 estados y el Distrito de Columbia, sostienen que Trump se extralimitó en sus competencias. La Constitución estadounidense otorga a los estados un papel principal en la administración de las elecciones, mientras que el Congreso tiene la facultad de establecer determinadas normas nacionales.

Los funcionarios también advierten sobre el riesgo de que ciudadanos habilitados para votar queden excluidos de las listas federales. Según documentos judiciales, la base de datos utilizada por la administración para determinar la ciudadanía contiene información incompleta o inexacta y ya habría provocado identificaciones erróneas de algunos votantes elegibles.

Además, los condados suelen solicitar con un año o más de anticipación los sobres para las papeletas. Jennifer Morrell, directora ejecutiva de Elections Group, consideró “imprudente” intentar aplicar una nueva normativa con un plazo tan reducido.

El voto por correo queda en medio de una nueva batalla electoral

La disputa ocurre mientras Trump impulsa otras medidas para aumentar el control federal sobre los procedimientos electorales. El presidente ha presionado al Senado para aprobar la denominada Ley para Salvar a Estados Unidos, que exigiría demostrar la ciudadanía para registrarse y presentar una identificación con fotografía al votar.

Los estados que demandaron la orden prometieron continuar con el litigio. La fiscal general de Arizona, Kris Mayes, insistió en que la decisión de la Corte Suprema fue principalmente procesal y defendió la competencia de los estados para organizar sus propios comicios.

El principal desafío ahora será determinar si las nuevas reglas pueden implementarse antes de noviembre sin generar errores que terminen afectando a votantes habilitados.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué decidió la Corte Suprema sobre el voto por correo en Estados Unidos?

La Corte Suprema permitió por ahora que avance una parte de la orden ejecutiva de Donald Trump, al levantar un bloqueo impuesto anteriormente. Sin embargo, no determinó que toda la orden sea legal y el caso continuará en los tribunales inferiores.

¿Qué cambios propone Trump para las papeletas por correo?

La orden establece que el Servicio Postal no envíe boletas a personas que no aparezcan en listas federales de ciudadanos y contempla el uso de sobres rastreables para los envíos electorales.

¿Por qué los estados rechazan la orden de Trump?

Los estados consideran que el presidente se extralimitó en sus competencias y advierten que aplicar cambios tan importantes antes de las elecciones de noviembre podría generar errores, excluir a votantes elegibles y dificultar la organización de los comicios.

¿Cuándo se conocerá si las nuevas restricciones al voto por correo entrarán en vigor?

Todavía no existe una decisión definitiva. El caso regresará a los tribunales inferiores y otra parte de la orden continúa bloqueada, por lo que el futuro de las restricciones dependerá de los próximos fallos judiciales.