Fiscal detalla cuándo estuvo en Colombia el ciudadano francés acusado de abusar de 89 menores y explica su modus operandi

El sujeto, de 79 años, ejerció como trabajador social juvenil en Bogotá.
Jacques Leveugle, depredador sexual investigado por abusar de 89 niños Crédito: Fiscalía Francia

El escándalo internacional por uno de los mayores casos de abuso sexual infantil investigados en Francia en los últimos años tiene conexiones directas con Colombia. Las autoridades judiciales de ese país confirmaron que Jacques Leveugle, un ciudadano francés de 79 años acusado de abusar de al menos 89 adolescentes en distintos continentes, ejerció como trabajador social juvenil en Bogotá, donde habría contactado a parte de sus víctimas.

La fiscalía de Grenoble reveló esta semana que Leveugle, detenido desde febrero de 2024, desarrolló durante más de cinco décadas una red de abusos sexuales en países de Europa, África, Asia y América Latina, aprovechándose de su trabajo en entornos educativos y comunitarios.

Según la investigación, entre 1967 y 2022, el acusado habría cometido violaciones y agresiones sexuales contra menores de entre 13 y 17 años en Alemania, Suiza, Marruecos, Níger, Argelia, Filipinas, India, Francia, Nueva Caledonia y Colombia.

Viajó por el mundo desde mediados de la década de 1960 hasta mediados de la década de 2020, y en cada uno de estos lugares mantuvo relaciones sexuales con jóvenes”, señaló el fiscal Etienne Manteaux en el diario Le Monde.

Su paso por Bogotá

De acuerdo con los documentos judiciales, Leveugle trabajó como trabajador social juvenil en Bogotá y participó en programas de acompañamiento para jóvenes en situación de vulnerabilidad. Desde allí, habría replicado el mismo patrón que utilizó en otros países.

Siempre usaba el mismo método”, explicó Manteaux. “Identificaba familias de bajos recursos, ofrecía apoyo académico y luego establecía una relación de confianza que derivaba en abusos”.

En sus redes sociales, Leveugle tiene poca información, pero detalla que trabajó en un colegio entre 1996 y 1997, confirmando la versión del fiscal.

Las autoridades francesas sostienen que el acusado se presentaba como un mentor, educador y benefactor. Enseñaba idiomas, promovía la lectura y financiaba actividades para sus víctimas, lo que le permitía integrarse fácilmente en comunidades con escasos recursos.

Este perfil le habría facilitado actuar sin levantar sospechas durante años, incluso en contextos institucionales.

Memorias que revelaron décadas de abusos

La investigación se aceleró en 2023, cuando un sobrino del acusado encontró cinco memorias USB que contenían miles de páginas de escritos y fotografías. En esos archivos, Leveugle registró detalladamente sus crímenes en documentos que tituló “Memorias”.

En esos textos, el acusado intentaba justificar su conducta. “Intelectualizó sus inclinaciones”, explicó el fiscal, señalando que se comparaba con escritores como André Gide y afirmaba que ayudaba al “despertar intelectual y sexual” de sus víctimas.

El propio Leveugle admitió la autenticidad de los documentos y reconoció los hechos durante los interrogatorios.

Búsqueda de víctimas en Colombia

Aunque hasta ahora unas 40 víctimas han sido formalmente identificadas, la fiscalía francesa teme que el número real sea mayor. Por eso decidió hacer público el nombre del acusado y su trayectoria internacional.

El objetivo es que posibles víctimas en países como Colombia puedan presentarse ante las autoridades, incluso décadas después de los hechos.

Funcionarios judiciales indicaron que algunos delitos podrían haber prescrito, pero otros aún pueden ser investigados, especialmente si surgen nuevos testimonios.

Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre denuncias en Colombia relacionadas con este caso, ni sobre investigaciones abiertas por autoridades nacionales.