Una amenaza creíble vinculada con Irán llevó al Gobierno de Estados Unidos a montar una operación extraordinaria para ocultar el paradero de Donald Trump durante su salida de Turquía, según una investigación de The Washington Post. El presidente fue trasladado en secreto desde el antiguo Air Force One hasta un avión militar más pequeño, mientras periodistas y parte del personal de la Casa Blanca permanecían a bordo del avión presidencial creyendo que Trump también viajaba allí.
La maniobra ocurrió el 8 de julio de 2026, después de que Trump participara en una cumbre de la OTAN en Ankara y en un momento particularmente delicado de las relaciones entre Washington y Teherán. Las fuerzas estadounidenses habían reanudado recientemente sus ataques contra Irán, mientras los servicios de inteligencia habían detectado una amenaza específica contra el presidente o el avión en el que viajaba.
La operación permitió que Trump abandonara Turquía sin que su ubicación real pudiera ser conocida durante varias horas. Mientras tanto, la Casa Blanca mantuvo públicamente la versión de que el mandatario había partido a bordo del antiguo Boeing 747 que había utilizado como Air Force One.
Una amenaza que cambió los planes de Trump
Trump había llegado a Turquía a bordo de un nuevo Boeing 747-8 donado por Qatar para ser utilizado como avión presidencial. El aparato había comenzado a incorporarse al servicio estadounidense recientemente, pero informes previos habían señalado que todavía carecía de algunas de las capacidades defensivas presentes en los aviones presidenciales estadounidenses tradicionales.
La preocupación por la seguridad del nuevo avión ya había provocado cuestionamientos públicos. Sin embargo, según la información revisada por el periódico, el detonante de la operación secreta fue una amenaza vinculada con Irán que los funcionarios estadounidenses consideraron suficientemente seria como para poner en marcha lo que una fuente describió como una “operación de engaño”.
La decisión tuvo una consecuencia inmediata: Trump debía abandonar Turquía sin que su verdadero medio de transporte pudiera ser identificado con facilidad.
El presidente sí apareció ante las cámaras aquella noche. Subió al antiguo Air Force One, saludó hacia la pista y ofreció a los periodistas la imagen habitual de un mandatario estadounidense emprendiendo su viaje. Pero esa escena no correspondía al verdadero inicio de su trayecto.
El camión de catering que ocultó el traslado
Después de subir al antiguo Air Force One, Trump y algunos de sus colaboradores fueron trasladados discretamente hasta un C-32A, un Boeing 757 modificado que la Fuerza Aérea utiliza para transportar a altos funcionarios estadounidenses y que también puede ser utilizado por el presidente.
El traslado se realizó utilizando un camión de catering del aeropuerto. El vehículo fue elevado hasta una de las puertas del avión para permitir que Trump y sus acompañantes abandonaran el Air Force One sin ser vistos desde las posiciones habituales de las cámaras.
Las imágenes muestran el momento en que el camión se desplaza desde el avión presidencial hacia el C-32A. Durante aproximadamente 40 segundos, el vehículo queda fuera de la vista de las cámaras, oculto parcialmente por los motores del avión militar. Poco después, una persona que había salido del camión subió al C-32A.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también abordó el C-32A, aunque lo hizo por las escaleras exteriores y de una manera que, según funcionarios citados por el Post, buscaba que el movimiento pareciera parte de una operación normal.
El resultado fue que el Air Force One se convirtió en un señuelo.
Periodistas que viajaban en él continuaron creyendo que el presidente estaba a bordo. Incluso recibieron instrucciones de mantener las persianas de las ventanas cerradas.
El avión presidencial siguió adelante sin Trump
La operación no terminó cuando los aviones despegaron de Turquía. Los datos de seguimiento disponibles públicamente muestran que el antiguo avión catarí partió primero hacia la base aérea británica de Mildenhall.
El C-32A llegó posteriormente a Gran Bretaña, mientras el Air Force One original apareció en los sistemas de seguimiento y continuó su recorrido como si el presidente viajara a bordo.
El C-32A utilizó el indicativo “Reach 18”, una denominación genérica empleada habitualmente en vuelos militares de transporte. De esta manera, la trayectoria del avión que realmente llevaba a Trump no quedó identificada públicamente como un vuelo presidencial.
El Air Force One, entretanto, aterrizó en Mildenhall con periodistas y personal de la Casa Blanca a bordo. Trump no se encontraba allí.
Horas después, el presidente volvió a aparecer ante las cámaras al descender del antiguo Air Force One, manteniendo la apariencia de que ese había sido el avión que había utilizado para abandonar Turquía.
La Casa Blanca incluso publicó posteriormente un mensaje en el que afirmó que Trump había llegado a la base británica “a bordo del antiguo Air Force One”.
Una operación diseñada para proteger al presidente
La Casa Blanca no ha reconocido públicamente todos los detalles de la operación revelados por el Post. Su director de comunicaciones, Steven Cheung, defendió en cambio la seguridad del nuevo avión presidencial y afirmó que está equipado con protocolos destinados a proteger al presidente y a su personal frente a las amenazas existentes.
La explicación oficial contrasta con el extraordinario nivel de secretismo utilizado durante el traslado.
Ronald L. Rowe Jr., antiguo director interino del Servicio Secreto, sostuvo que existen razones legítimas para mantener en secreto los métodos utilizados para proteger al presidente. Según explicó, el público puede conocer los movimientos generales del mandatario, pero los procedimientos concretos empleados por los servicios de seguridad deben permanecer fuera del alcance público.
Además, el uso de un avión señuelo no carece de precedentes. El propio The Washington Post recordó que Bill Clinton fue trasladado de manera similar durante una visita a Pakistán en 2000. Según otro funcionario estadounidense citado por el periódico, el Air Force One también ha servido como señuelo en otras ocasiones durante las últimas décadas cuando existían amenazas graves o el presidente se dirigía a zonas consideradas peligrosas.
La diferencia en esta ocasión está en la magnitud del engaño: periodistas que acompañaban oficialmente al presidente no sabían que Trump había abandonado el avión en el que ellos viajaban.
La amenaza iraní detrás del operativo
El contexto convirtió el viaje en una operación especialmente delicada.
Trump se encontraba en Turquía apenas una noche después de que Estados Unidos reanudara sus ataques contra Irán. La amenaza contra el presidente se produjo en un momento en que Washington y Teherán se encontraban enfrentados militarmente y mientras Estados Unidos aumentaba las medidas de protección alrededor del mandatario.
Turquía añadía otro elemento de complejidad. El país es miembro de la OTAN y uno de los principales aliados de Washington, pero comparte frontera con Irán.
Informaciones publicadas anteriormente por The New York Times y CBS News ya habían revelado que los servicios de inteligencia estadounidenses habían detectado una amenaza específica relacionada con Trump o con el avión presidencial. El nuevo reporte del Post aporta ahora detalles sobre la respuesta adoptada por el Gobierno.
La operación también debe entenderse dentro de una preocupación más amplia de las autoridades estadounidenses por posibles acciones iraníes contra funcionarios estadounidenses. Esos temores se remontan varios años y se intensificaron después de las acciones militares estadounidenses contra altos dirigentes iraníes.
Trump mantuvo el secreto incluso ante los periodistas
Uno de los elementos más llamativos de la operación ocurrió después de que Trump llegara a Gran Bretaña.
Durante un vuelo posterior, el presidente habló con periodistas y destacó precisamente la amenaza que representaba Irán, pero no reveló que horas antes había sido trasladado clandestinamente a otro avión.
Cuando le preguntaron por qué se había ordenado a los periodistas cerrar las persianas durante el vuelo desde Turquía, Trump respondió que probablemente se encontraban en un trayecto peligroso debido a los enemigos que Estados Unidos enfrentaba. También afirmó que su vida estaba constantemente en peligro y que ocupaba un lugar destacado entre los objetivos de Irán.
Así, mientras los periodistas creían estar siguiendo el viaje presidencial habitual, el verdadero trayecto de Trump había ocurrido en un avión diferente y bajo un indicativo que no permitía identificarlo públicamente como el vuelo del presidente.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Por qué Donald Trump fue trasladado en secreto a otro avión en Turquía?
Según la investigación de The Washington Post, una amenaza creíble vinculada con Irán llevó a las autoridades estadounidenses a diseñar una operación para ocultar la ubicación real del presidente durante su salida de Turquía.
¿Cómo salió Donald Trump del Air Force One sin que los periodistas lo supieran?
Trump y algunos de sus colaboradores fueron trasladados mediante un camión de catering hasta un C-32A, un avión militar más pequeño que había llegado a Turquía junto con los demás aviones presidenciales. El movimiento se realizó fuera de la vista directa de las cámaras.
¿Qué avión llevó realmente a Trump desde Turquía?
El presidente fue trasladado en secreto a un C-32A, que posteriormente voló a Gran Bretaña utilizando el indicativo “Reach 18”. El Air Force One original continuó el viaje con periodistas y personal de la Casa Blanca a bordo, aunque Trump no se encontraba allí.
¿Qué papel tuvo Irán en la operación de seguridad de Trump?
La operación se produjo después de que los servicios de inteligencia estadounidenses detectaran una amenaza específica relacionada con Irán contra Trump o su avión. El riesgo se consideró suficientemente serio como para ocultar temporalmente el paradero del presidente.
¿La Casa Blanca reconoció públicamente que Trump no viajaba en el Air Force One?
No. La administración mantuvo públicamente la versión de que Trump había abandonado Turquía y llegado a Gran Bretaña a bordo del antiguo Air Force One, mientras que la investigación del Washington Post sostiene que el presidente había sido trasladado previamente al C-32A.