El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dispone a anunciar esta semana una nueva ronda de aranceles contra decenas de países, pese a las advertencias de algunos de sus asesores, quienes consideran que una escalada en la guerra comercial podría afectar la economía estadounidense en la antesala de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
De acuerdo con el diario Financial Times, funcionarios estadounidenses elaboraron varias opciones para que el mandatario pueda imponer nuevos gravámenes una vez expiren, a finales de esta semana, los aranceles globales del 10 % que actualmente aplica Estados Unidos a múltiples importaciones.
La medida llega después de que Trump anunciara un arancel del 50 % a productos provenientes de Canadá, tras haber impuesto previamente un gravamen del 25 % a las importaciones de Brasil, reforzando así su estrategia de utilizar los aranceles como herramienta de presión comercial y política.
Nueva estrategia tras el fallo de la Corte Suprema
El nuevo paquete de aranceles surge luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara este año los llamados aranceles recíprocos que Trump había impulsado tras el denominado "Día de la Liberación", anunciado en abril de 2025.
Después de esa decisión judicial, Washington mantuvo un régimen temporal de aranceles del 10 %, cuya vigencia termina este viernes. Para evitar un nuevo revés legal, la Casa Blanca prepara ahora una estrategia diferente.
Según las fuentes consultadas, los nuevos gravámenes se justificarían mediante una investigación sobre presuntas prácticas de trabajo forzoso en distintos países, lo que permitiría a la administración recurrir a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, en lugar de utilizar los poderes de emergencia que fueron limitados por la Corte Suprema.
Aunque inicialmente los nuevos aranceles oscilarían entre el 10 % y el 12,5 % para cerca de 60 países, la administración también desarrolla otras investigaciones que podrían servir de base legal para imponer tasas aún más elevadas.
Asesores piden cautela
Mientras Trump busca reactivar su agenda comercial, varios altos funcionarios han recomendado mantener la estabilidad con los principales socios comerciales y respetar los acuerdos alcanzados durante 2025 para reducir tensiones.
Las fuentes señalaron que existe preocupación por el posible impacto económico de una nueva guerra comercial, especialmente cuando la inflación y el costo de vida siguen siendo temas sensibles para los votantes estadounidenses.
Guerra con Irán aumenta la presión económica
El debate sobre los nuevos aranceles coincide con un escenario internacional complejo marcado por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, situación que ha generado volatilidad en los mercados energéticos.
En los últimos días, el precio del petróleo ha aumentado y la gasolina volvió a superar los cuatro dólares por galón en varias regiones del país, incrementando la presión sobre los consumidores.
Dos tercios de los estadounidenses desaprueban la gestión de Trump frente al aumento del costo de vida, según una encuesta revelada por el diario británico.
"Creo que la principal influencia en los aranceles es el clima político y las preocupaciones sobre la asequibilidad, que limitan la capacidad de Trump para intensificarlos", afirmó Michael Smart, director gerente de Rock Creek Global Advisors.
Estados Unidos ha moderado parte de su política comercial
Aunque Trump mantiene un discurso firme sobre el comercio internacional, su administración ya ha flexibilizado algunas medidas arancelarias.
Entre ellas figuran excepciones para productos considerados esenciales, como la carne de res y el café, así como reducciones parciales en algunos gravámenes relacionados con el acero y el aluminio.
Asimismo, investigaciones recientes sobre minerales críticos y componentes aeronáuticos concluyeron con recomendaciones de privilegiar las negociaciones comerciales antes que imponer nuevos impuestos a las importaciones.
"Esto no significa que las subidas arancelarias sean cosa del pasado", explicó Wendy Cutler, exfuncionaria comercial estadounidense y actual vicepresidenta sénior del Asia Society Policy Institute.
"Pero esto sugiere que ahora se requiere un enfoque más prudente, sobre todo en el período previo a las elecciones de mitad de mandato", agregó.
Investigación comercial alcanza a más de una decena de economías
La investigación comercial iniciada por Washington en marzo incluye a economías como la Unión Europea, Colombia, China, Japón, India, México, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán, Singapur, Suiza, Noruega, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia y Bangladesh, entre otros países.
El proceso también analiza denuncias relacionadas con sobrecapacidad industrial y presuntas prácticas de trabajo forzoso.
De concretarse, los nuevos aranceles representarían una nueva fase de la política comercial de Trump, aunque esta vez basada en mecanismos legales más tradicionales y no en facultades presidenciales de emergencia.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué nuevos aranceles planea imponer Donald Trump?
La administración de Donald Trump prepara nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % para alrededor de 60 países, utilizando investigaciones comerciales relacionadas con presuntas prácticas de trabajo forzoso como fundamento legal.
¿Por qué Estados Unidos cambiará la base legal para imponer los aranceles?
La Corte Suprema limitó el uso de los poderes de emergencia que Trump había utilizado para imponer aranceles recíprocos. Ahora la Casa Blanca busca aplicar los gravámenes mediante la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
¿Qué países podrían verse afectados por los nuevos aranceles de Estados Unidos?
Entre los países incluidos en las investigaciones comerciales figuran China, México, India, Japón, Corea del Sur, Vietnam, la Unión Europea, Singapur, Indonesia, Malasia, Tailandia, Camboya, Taiwán, Bangladesh, Suiza y Noruega, entre otros.
¿Cómo podrían afectar los nuevos aranceles a la economía estadounidense?
Analistas consideran que una nueva escalada comercial podría aumentar los costos para consumidores y empresas, especialmente en un contexto de incremento de los precios de la energía y preocupación por el costo de vida antes de las elecciones legislativas.
¿Por qué asesores de Trump recomiendan cautela con la guerra comercial?
Funcionarios estadounidenses consideran que mantener acuerdos comerciales estables ayudaría a reducir riesgos económicos y evitar un mayor impacto sobre la inflación, el precio de la gasolina y el poder adquisitivo de los ciudadanos.