La expectativa mundial pone sus ojos sobre Estados Unidos que en una sorpresiva jornada de elecciones de medio mandato ha dado vuelta al tablero político y le pasa factura al presidente Donald Trump, al parecer, por sus duras políticas contra los inmigrantes.
De acuerdo a los principales medios nacionales, el Partido Demócrata recuperó el control del Congreso, ganando en Senado y Cámara con lo que la administración Trump tendrá grandes dificultades para poder seguir avanzando con sus proyectos. Según las primeras cifras, citadas por medios locales, los demócratas tienen 54 escaños (siete ganados) frente a 42 de los republicanos.
Una de las plazas que dio la primera sorpresa fue Texas en donde el demócrata James Talarico ganó en la carrera al Senado al republicano Ken Paxton, mientras que Gina Hinojosa logró la gobernación al derrotar al actual gobernador Greg Abbott. Hinojosa, política de origen hispano, protagoniza uno de los hitos de la jornada al convertirse en la primera mujer latina que gobernará Texas.
Ohio también dio un revés político. El demócrata Sherrod Brown recuperó el escaño del Senado que perdió en 2024, al imponerse al republicano Jon Husted. En la elección a gobernador, Amy Acton venció a Vivek Ramaswamy, empresario y antiguo aspirante a la nominación presidencial republicana.
La jornada siguió en Kansas, el reverendo demócrata Adam Hamilton dejó atrás al republicano Roger Marshall. La victoria destaca por producirse en un territorio históricamente conservador y por representar el regreso de un demócrata al Senado por ese estado después de varias décadas. Iowa también tuvo un cambio: Josh Turek ganó el escaño senatorial frente a Ashley Hinson, mientras Rob Sand obtuvo la gobernación frente al republicano Zach Lahn.
Otra de las victorias demócratas se dio en Carolina del Sur en donde Annie Andrews se reivindicar una curul en el Senado. La elección estaba marcada por la vacante producida tras la muerte de Lindsey Graham y por la candidatura republicana de Darline Graham. En Georgia, Keisha Lance Bottoms logró la gobernación y se convierte en la primera mujer afroamericana que alcanza ese cargo en el estado.
La representación de las comunidades indígenas también destacó. Deb Haaland, demócrata y antigua secretaria del Interior, se convirtió en la gobernadora electa de Nuevo México y será la primera mujer indígena estadounidense en ocupar ese puesto. En Minnesota, Peggy Flanagan sumó un escaño en el Senado, convirtiéndose en la primera mujer nativa americana elegida para esa cámara. Wisconsin suma otro resultado histórico con David Crowley, quien será el primer gobernador afroamericano del estado.
En la Cámara de Representantes, varias victorias han contribuido al cambio de mayoría. Entre ellas figuran las de Janelle Stelson y Paige Cognetti en Pensilvania, que han derrotado a los republicanos Scott Perry y Rob Bresnahan. También destaca Elaine Luria, que ha conseguido imponerse en Virginia en un distrito competitivo. Estos resultados muestran que la disputa por el Congreso no se ha limitado a los grandes estados: también se ha resuelto mediante cambios en distritos concretos que han terminado inclinando el equilibrio nacional.
La diversidad de los nuevos representantes merece una consideración aparte. Hinojosa destaca por su origen latino; Haaland y Flanagan, por su pertenencia a comunidades indígenas; y Bottoms y Crowley, por sus trayectorias como representantes afroamericanos. En cuanto a la representación judía y LGTBI, es importante distinguir entre las identidades públicamente reconocidas por los propios candidatos y las características que se les atribuyen en redes o coberturas electorales. No existe en las fuentes contrastadas un inventario suficientemente completo para adjudicar esas identidades a todos los ganadores destacados de la noche.
La votación ha renovado los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado. También se han celebrado elecciones a gobernador en 36 estados, además de numerosas contiendas legislativas y locales. La importancia de estos comicios va más allá de la distribución de los escaños: representan una evaluación del desempeño del Gobierno federal y anticipan el escenario político con el que Estados Unidos llegará a las presidenciales de 2028.
Cuatro preguntas que debe tener en cuenta
¿Qué es una elección de medio mandato y por qué se celebra dos años después de las presidenciales?
Se trata de una renovación parcial de las instituciones federales y estatales que coincide con la mitad del periodo presidencial. No se elige presidente, pero sí se renueva toda la Cámara de Representantes y parte del Senado. Su resultado permite medir el respaldo político al Gobierno y modificar el equilibrio legislativo.
¿Qué mecanismos tiene el Congreso para investigar al presidente?
Las cámaras pueden abrir investigaciones parlamentarias, citar a funcionarios, solicitar documentación y celebrar audiencias públicas. También pueden iniciar procedimientos de impeachment, aunque una destitución requiere cumplir requisitos constitucionales y superar votaciones específicas.
¿Qué papel desempeña el voto latino en las elecciones estadounidenses?
La población latina constituye uno de los grupos demográficos con mayor crecimiento en Estados Unidos. Su participación puede resultar relevante en estados competitivos como Texas, Arizona, Nevada y Florida. Sin embargo, no constituye un bloque electoral uniforme: sus preferencias varían según el territorio, la edad, la situación económica y otros factores.
¿Cuándo comenzará a funcionar el nuevo Congreso?
El nuevo periodo legislativo comenzará el 3 de enero de 2027. Ese día tomarán posesión los representantes y senadores electos y se organizarán las cámaras. Hasta entonces, seguirá funcionando el Congreso saliente.