El Gobierno de Ecuador elevó la tensión diplomática con Colombia tras llamar a consultas a su embajador permanente en Colombia tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien calificó como “preso político” al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.
Como respuesta inmediata, la Cancillería ecuatoriana anunció el llamado a consultas de su embajador en Bogotá, Arturo Félix Wong, quien regresará al país en los próximos días, según le confirmó a La FM una fuente diplomática en condición de reserva.
En un documento oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador calificó como “falsas” las afirmaciones de Petro y advirtió que este tipo de pronunciamientos “solo contribuyen a deteriorar las relaciones” entre los dos países. Además, subrayó que cuestionar decisiones judiciales desde el exterior constituye una violación al principio de no intervención en asuntos internos.
El presidente Noboa había publicado en redes sociales: "Hoy, desde afuera, quieren vender el cuento de los “presos políticos” para tapar lo evidente: en la cárcel hay un corrupto que debe responder al Ecuador."
La Cancillería ecuatoriana defendió la independencia de su sistema judicial, asegurando que las sentencias contra Glas han sido emitidas por autoridades competentes dentro del marco constitucional. En ese sentido, insistió en que el exvicepresidente no es un perseguido político, sino una persona condenada por delitos como asociación ilícita y vinculada a procesos adicionales por peculado.
Las declaraciones de Petro fueron contundentes en redes sociales. “Es indudable que Jorge Glas es un preso político”, afirmó el mandatario colombiano, quien sostuvo que en América no deberían existir personas encarceladas por sus ideas. En esa línea, pidió su liberación o entrega, argumentando que se trata de un caso de persecución.
Petro insiste en que Glas, que fue el segundo durante la presidencia de Lenin Moreno, es colombiano, a pesar de que no hay confirmación oficial de que así sea.
El presidente colombiano también expresó preocupación por el estado de salud del exvicepresidente ecuatoriano. Aseguró que Glas presenta problemas de nutrición y una pérdida significativa de peso, lo que, según su visión, evidenciaría condiciones inadecuadas de reclusión que podrían poner en riesgo su vida.
Glas fue encarcelado en Guayaquil en 2024 por cargos de corrupción relacionados con el caso de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht.
Según Quito, esta falta de control facilita el accionar de grupos criminales y el tráfico de drogas en la zona limítrofe. Ecuador exigió un mayor compromiso del Estado colombiano para reforzar la vigilancia fronteriza, en lugar de intervenir en decisiones internas de la justicia.