La advertencia de Estados Unidos a Perú por el puerto que opera China en Chancay: "el dinero barato chino cuesta soberanía"

Un fallo judicial redujo la autonomía del gobierno peruano para supervisar el puerto.
Puerto de Perú en Chancay operado por China. Crédito: AFP

El Gobierno de Estados Unidos expresó este miércoles su “preocupación” por la posibilidad de que Perú pierda facultades para supervisar el puerto de Chancay, una megaterminal portuaria inaugurada en noviembre de 2024 y operada por Cosco Shipping Ports Chancay Perú, empresa con participación mayoritaria de capital chino.

La advertencia fue difundida por la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado a través de la red social X. “Preocupados por los últimos informes que indican que Perú podría verse imposibilitado de supervisar Chancay, uno de sus puertos más importantes, bajo la jurisdicción de propietarios chinos depredadores. Apoyamos el derecho soberano de Perú a supervisar infraestructura crítica en su propio territorio. Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero barato chino cuesta soberanía”, señaló el organismo.

Minutos después, el embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, respaldó el mensaje y reforzó el tono crítico. “Todo tiene un precio, y a la larga lo barato sale caro. No hay precio más alto que perder soberanía”, escribió también en X.

El fallo judicial que limita la soberanía peruana

Las declaraciones se producen tras un fallo judicial de primera instancia que limitó las facultades del Estado peruano sobre la operación del puerto. La resolución, conocida a través de medios especializados como Intellinews, responde a un recurso de amparo presentado por Cosco Shipping Ports Chancay Perú.

Según el fallo, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) vería restringidas sus funciones para supervisar, regular, inspeccionar y sancionar las operaciones en el terminal portuario, lo que ha generado inquietud tanto en Lima como en Washington.

No obstante, el Ositrán aseguró el pasado 6 de febrero que no había sido notificado oficialmente de ninguna resolución judicial en ese sentido y defendió la vigencia de sus atribuciones.

“Aprovechamos la oportunidad para recordar que el marco normativo peruano vigente le otorga al Ositrán las facultades de supervisar y fiscalizar las infraestructuras de Transporte de Uso Público, incluyendo los puertos de titularidad privada y de uso público, como es el Terminal Portuario Multipropósito de Chancay, a efectos de garantizar un servicio idóneo para los usuarios”, indicó la entidad en un comunicado.

El puerto de Chancay fue inaugurado en noviembre de 2024 por la entonces presidenta Dina Boluarte y el presidente chino Xi Jinping, en un acto que simbolizó el fortalecimiento de los lazos económicos entre ambos países. El proyecto fue presentado como una plataforma estratégica para dinamizar el comercio entre América Latina y Asia, reducir tiempos logísticos y posicionar a Perú como un centro portuario de alcance global.

La confirmación de la empresa china

Cosco Shipping Ports Chancay Perú está conformada en un 60 % por Cosco Shipping Ports Limited, empresa en la que el Estado chino es el principal accionista, mientras que el 40 % restante pertenece a la firma peruana Inversiones Portuarias Chancay. La magnitud de la inversión y su control mayoritario por parte de una compañía estatal china han sido objeto de análisis en círculos políticos y empresariales desde su concepción.

Las advertencias de Washington se enmarcan en una estrategia más amplia para contener la expansión de China en América Latina. En la Estrategia de Seguridad Nacional presentada por el Gobierno de Donald Trump a finales de 2025, Estados Unidos identificó como prioridad el fortalecimiento de su presencia en la región y la confrontación de lo que calificó como “influencias extranjeras” en sectores estratégicos.

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