Estados Unidos se alista para las elecciones de medio término de este martes 3 de noviembre, que definirán la composición tanto del Congreso como de algunos cargos gubernamentales en los diferentes estados.
Aunque los resultados se sabrán en su totalidad este martes, el voto anticipado ha permitido contabilizar más de 50 millones de sufragios emitidos por correo postal o de manera presencial.
De acuerdo con la información ya revelada, los votantes afiliados al partido demócrata representan el 46 % de los que ya se han procesado; mientras que los electores registrados como republicanos alcanzan el 35 % de este voto anticipado, según un estudio difundido por NBC News.
¿Cuál es el escenario para las elecciones de medio término en EE. UU.?
El escenario más probable en las elecciones de medio término de Estados Unidos del 3 de noviembre es que los republicanos pierdan la Cámara de Representantes, según el analista Fabián Cárdenas, profesor de derecho internacional de la Pontificia Universidad Javeriana.
En estas elecciones de medio término se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y cerca de 35 del Senado, según explicó Mateo Amaya, politólogo e internacionalista, en entrevista con La FM.
¿Qué son las elecciones de medio término en Estados Unidos?
Según Amaya, el sistema estadounidense es presidencial y el Congreso no define al gobierno. Los representantes se eligen cada dos años y un tercio del Senado se renueva a mitad de mandato. Esta votación se ve como «una evaluación» de los primeros dos años de Donald Trump, quien inició su periodo en 2025. Hoy los republicanos tienen una ventaja en ambas cámaras, lo que facilita la aprobación de sus proyectos de ley.
¿Qué estados definen las elecciones intermedias en Estados Unidos?
Cárdenas explicó que a los demócratas les bastan tres o cuatro escaños para obtener la Cámara, mientras que el Senado es «mucho más difícil». Indicó que la aprobación presidencial ronda el 31 %, según Reuters, y que la campaña está dominada por el costo de vida y la inmigración.
Según el experto, «lo que se decide no es quién gobierna Estados Unidos, sino cuánto poder le queda a quien gobierna». Trump no figura en la boleta, pero Cárdenas lo identifica como protagonista de la jornada.
Por su parte, Amaya mencionó a Nevada, Ohio, Florida y California entre los estados decisivos. Indicó que «unos ocho a 10 estados» se están definiendo en este momento. Añadió que, de las últimas 20 elecciones de medio término, en 18 perdió el partido del presidente, como ocurrió con Obama y con Bush.
En caso de que los demócratas ganen la Cámara de Representantes, implicaría investigaciones, audiencias, bloqueo de iniciativas y la posibilidad de un juicio político, aunque esto no equivale a una destitución, pues para ello se requiere al Senado. Cárdenas señaló que no habrá un giro estratégico en Washington, porque Trump conserva el veto y amplias competencias en política exterior. Prevé «un presidente más vigilado y obligado a negociar lo que hoy decide en solitario».
¿Cómo afectaría a Colombia un cambio en el Congreso de EE. UU.?
En cuanto a Colombia, el analista señaló que una dificultad diplomática sería «muy poca», pero advirtió que una mayoría demócrata en el Congreso podría generar inconvenientes para aprobar leyes que financien la lucha de Colombia contra el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las FARC. Sobre política migratoria, indicó que las políticas ya se ejecutan y que los demócratas podrían buscar frenarlas «no inmediatamente», con proyectos, porque una parte de la votación latina las rechaza.
Por su parte, Cárdenas recomienda mirar «menos a la Casa Blanca y más al Capitolio», porque el Congreso controla el presupuesto de la cooperación en seguridad y antidrogas. Una mayoría demócrata podría reabrir el debate sobre derechos humanos y las condiciones de la ayuda militar.
Sin embargo, Venezuela es el punto más sensible, por sanciones, migración y seguridad fronteriza. En comercio, el Congreso podría cuestionar la política arancelaria, pero difícilmente revertirla.