La relación entre Estados Unidos e Israel es uno de los vínculos más estrechos y debatidos en la geopolítica actual. Si bien a menudo se describe como una alianza "inquebrantable", sus pasadas elecciones democráticas entregaron un panorama marcado por la fragmentación y un fuerte cambio político en ambos países.
Mientras que en EE. UU. los demócratas lograron una victoria contundente del Partido Demócrata (que recuperó el control de ambas cámaras del Congreso y la mayoría de las gobernaturas estatales), en Israel el resultado fue un empate técnico que deja un futuro político incierto, ya que, si bien el partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu fue el más votado con 27 escaños, ninguno de los dos bloques principales logró la mayoría de 61 escaños necesaria para formar gobierno en el Knesset de 120 miembros.
No está de más decir que, con la decisión que tienen ambos en frente, se presentarán cambios políticos grandes, incluyendo la manera en cómo se han llevado sus relaciones diplomáticas en los últimos años. ¿Esto significaría que estaríamos próximos a ver una fragmentación en dichas relaciones?
La victoria demócrata y el debilitamiento de Netanyahu: ¿qué cambia en la relación?
Uno de los elementos que más llamó la atención después de las elecciones estadounidenses fue la posibilidad de modificar la política de Washington frente a Israel. La victoria demócrata le permitirá a la oposición controlar el Congreso a partir de enero de 2027, lo que representa un contrapeso para la administración de Donald Trump, especialmente en materia presupuestaria y de supervisión política.
De acuerdo con AFP, el vicepresidente JD Vance mencionó la necesidad de revisar la relación con Israel entre las alternativas para recuperar el respaldo de los votantes republicanos. Trump, por su parte, aseguró durante la jornada electoral que había acordado con Netanyahu avanzar hacia el final de los 3.800 millones de dólares en ayuda militar anual que recibe el país.
La declaración resulta significativa porque el respaldo económico y militar estadounidense ha sido uno de los pilares de la seguridad israelí. Según el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos (CRS), la asistencia bilateral y la financiación para defensa antimisiles alcanzaron aproximadamente 3.800 millones de dólares en 2025. Además, desde octubre de 2023, Washington ha comprometido al menos 16.300 millones de dólares en asistencia militar directa para Israel.
A este escenario se suma el cambio en la percepción de los estadounidenses. Una encuesta de CNN publicada en julio de 2025 encontró que apenas el 23 % consideraba plenamente justificadas las acciones militares israelíes en Gaza. Entre los demócratas, esa proporción cayó del 38 % al 7 %. Para Yael Sternhell, experta de la Universidad de Tel Aviv citada por AFP, la guerra en Gaza y el conflicto con Irán modificaron la manera en que los ciudadanos estadounidenses perciben a Israel.
"Es una nueva era. La confluencia de la guerra de Gaza y la guerra con Irán ha cambiado la forma en que los estadounidenses comunes y corrientes --no personas especialmente preocupadas por el conflicto israelo-palestino- ven a Israel", explicó.
¿Puede Israel mantener su autonomía militar sin el respaldo de Washington?
La posibilidad de reducir la ayuda estadounidense también representa un desafío para Israel. Aunque el país cuenta con una industria armamentística propia y capacidades militares avanzadas, su dependencia de Washington sigue siendo considerable, especialmente para acceder a tecnología, municiones y sistemas de defensa.
El exinvestigador del Ministerio de Defensa israelí Ehud Eilam advirtió, en declaraciones recogidas por AFP, que Israel podría adaptarse a un nuevo escenario, pero tendría que asumir decisiones económicas difíciles, como aumentar impuestos o recurrir a grandes préstamos.
"Israel puede adaptarse a una nueva realidad estratégica (...) pero la prueba será dura. Eso le obligará a contemplar decisiones difíciles, como contraer enormes préstamos o aumentar los impuestos", declaró.
En el terreno político, Gadi Eisenkot, dirigente opositor y antiguo jefe del Estado Mayor, busca presentarse como una alternativa capaz de recomponer las relaciones con Washington. Sin embargo, los cambios no dependerían únicamente de un eventual relevo de Netanyahu. La experta Sternhell considera que una relación más favorable con el Congreso estadounidense exigiría también modificaciones en las políticas israelíes.
"Eisenkot no podrá obtener una actitud más conciliadora por parte del nuevo Congreso simplemente mostrándose más amable", afirmó, mientras concluyó su idea diciendo que "tendrá que proponer nuevas políticas".
El panorama evidencia que la alianza no está necesariamente cerca de romperse, pero sí enfrenta condiciones diferentes. Como advierte el análisis de The New York Times, la percepción de los estadounidenses cambió hasta el punto de que, en septiembre de 2025, el respaldo a Israel cayó al 34 %, mientras que el apoyo a los palestinos llegó al 35 %.
La relación continuará siendo importante para ambos gobiernos, aunque con mayores exigencias políticas y una opinión pública estadounidense cada vez menos dispuesta a respaldar sin cuestionamientos las decisiones de Netanyahu.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Cómo podrían cambiar las relaciones entre Estados Unidos e Israel tras las elecciones?
El nuevo panorama político podría generar cambios en la relación bilateral, especialmente por el control demócrata del Congreso estadounidense y la incertidumbre política en Israel. Aunque la alianza sigue siendo importante para ambos países, podría enfrentar mayores exigencias de supervisión y cuestionamientos sobre las decisiones del Gobierno de Benjamin Netanyahu.
¿Qué consecuencias tiene la victoria demócrata para el Gobierno de Donald Trump?
A partir de enero de 2027, los demócratas tendrán el control de ambas cámaras del Congreso, lo que representa un contrapeso para la administración de Donald Trump en asuntos presupuestarios y de supervisión política. Ese escenario podría influir en las decisiones de Washington sobre la ayuda militar y la relación con Israel.
¿Cuánta ayuda militar recibe Israel de Estados Unidos?
Según el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense (CRS), la asistencia bilateral y la financiación para defensa antimisiles alcanzaron aproximadamente 3.800 millones de dólares en 2025. Además, desde octubre de 2023, Washington ha comprometido al menos 16.300 millones de dólares en asistencia militar directa para Israel.
¿Puede Israel mantener su capacidad militar sin la ayuda de Estados Unidos?
Israel cuenta con una industria armamentística propia y capacidades militares avanzadas, pero mantiene una dependencia importante de Washington para acceder a tecnología, municiones y sistemas de defensa. El exinvestigador del Ministerio de Defensa israelí Ehud Eilam advirtió que el país podría adaptarse a una reducción del respaldo, aunque tendría que asumir decisiones económicas difíciles, como aumentar impuestos o recurrir a préstamos.
¿Quién es Gadi Eisenkot y qué propone sobre la relación con Estados Unidos?
Gadi Eisenkot es un dirigente opositor y antiguo jefe del Estado Mayor israelí que busca presentarse como una alternativa política a Benjamin Netanyahu. Según la experta Yael Sternhell, mejorar la relación con el nuevo Congreso estadounidense no dependería únicamente de un cambio de tono diplomático, sino también de proponer nuevas políticas.
¿Está cerca de romperse la alianza entre Estados Unidos e Israel?
El escenario descrito no apunta necesariamente a una ruptura de la alianza, pero sí a una relación sometida a mayores exigencias políticas. La ayuda militar, la guerra en Gaza, la opinión pública estadounidense y las decisiones del próximo Gobierno israelí serán factores determinantes en su evolución.