Colegios electorales del este de Estados Unidos empezaron este martes a contar los votos de las elecciones legislativas de medio mandato, unos comicios con sondeos favorables a los demócratas que se anuncian como un veredicto sobre la presidencia de Donald Trump.
La oposición demócrata espera lograr una mayoría en la Cámara de Representantes (435 escaños) e incluso alberga buenas perspectivas para el Senado, que renueva 35 de sus 100 escaños.
Los demócratas, con 47 asientos en la Cámara Alta, tienen opciones de llegar a los 51, con encuestas que les favorecen frente a los republicanos en estados tradicionalmente conservadores como Maine, Alaska, Texas, Ohio y Kansas.
Una derrota en el Senado podría abrir la puerta a un nuevo intento de destitución de Trump, tras las dos votaciones de censura que sufrió en su primer mandato (2017-2021).
Algunas circunscripciones de Indiana y Kentucky cerraron la votación a las 18H00 (23H00 GMT) y empezaron el conteo.
En caso de derrota, Trump asegura que está dispuesto a convertirse en "Mr Veto" y bloquear las iniciativas legislativas de un Congreso opositor, lo que elevaría aún más la temperatura política del país.
Donta Comer, de 38 años y residente en Atlanta (Georgia), dijo haber votado "principalmente por candidatos demócratas".
"Se trata simplemente del coste de la vida, los precios de la gasolina, ese tipo de cosas", afirmó Comer. "Las cosas tienen que cambiar para la gente corriente, y yo soy una persona corriente", añadió.
"Los demócratas eran decentes en el pasado pero se volvieron muy socialistas, comunistas, no los quiero" declaró en Miami Maru Restrepo, de 70 años, simpatizante republicana de origen colombiano.
Trump intervino el martes telefónicamente en la cadena Fox para tratar de convencer a los votantes con una defensa de los casi dos años de gestión de su segundo mandato.
"Tenemos que mantener la grandeza de Estados Unidos. Ahora somos grandes. Hace dos años éramos terribles", afirmó el republicano.
Problemas en Nueva York
Excepto problemas en algunas máquinas de votación en un condado del estado de Nueva York, la jornada fue tranquila en todo el país, bajo la vigilancia de un millar de observadores electorales del Departamento de Justicia, un despliegue inédito.
Los demócratas acarician la revancha política tras el varapalo que supuso en 2025 el retorno de Trump a la Casa Blanca, donde no ha dado descanso a la oposición con campañas militares de éxito desigual, en Venezuela e Irán, recortes de impuestos y decenas de decretos presidenciales.
Trump jugó fuerte, pero las principales preocupaciones de los votantes, la economía y el costo de la vida, no han desaparecido, sino todo lo contrario.
La peor cota de popularidad
Trump enfrenta la peor cota de popularidad de un presidente a mitad de mandato, con cerca de un 70% de descontentos, y solo puede apostar por la movilización de sus seguidores incondicionales si no quiere perder ambas cámaras.
Por su lado, los demócratas han entregado sus esfuerzos de campaña en buena parte al entusiasmo del ala más izquierdista del partido, que ha aportado una intensa movilización para inscripción de votantes.
Esa movilización tiene sus riesgos, puesto que ese sector del partido tiene puntos de vista sobre la policía migratoria, la relación con Israel o los impuestos que se desmarcan abiertamente del electorado promedio demócrata.
El 53% de los votantes hispanos se declaran "extremadamente motivados" para acudir a las urnas, un alza apreciable frente al 41% de hace cuatro años, según el centro de estudios Pew.
Trump ganó casi la mitad de esos votos en 2024. Ahora solo el 24% de los votantes de esa importante minoría aprueba su acción de gobierno.
En su última proyección previa al día de las elecciones, la firma de pronósticos Decision Desk HQ preveía que el Senado cambiaría a una mayoría de 52-48 a favor de los demócratas, y que el partido opositor lograría una cómoda ventaja de 241-194 en la Cámara de Representantes.
¿El principio del fin?
En caso de victoria, la oposición quiere empezar por abrir investigaciones contra Trump, su gobierno y su familia, e intentar bloquear sus nombramientos y la financiación de la guerra en Irán.
Además del Congreso, los estadounidenses están invitados a renovar 36 gobernaciones estatales, y a emitir su voto en numerosos referéndums.
Estas elecciones podrían suponer el despegue de jóvenes promesas, como el demócrata James Talarico, que podría conseguir un triunfo clave en Texas.
Los votantes podrían tardar días en conocer su veredicto electoral.
Además de las apretadas votaciones en algunos estados, en Alaska el gobierno federal quiere impugnar preventivamente el resultado, después de que los demócratas presentaran un candidato con un nombre idéntico al del republicano.