Embajador ruso en Caracas dice que Maduro fue traicionado por su círculo íntimo

El embajador sostiene que varios traidores huyeron de Venezuela y conspiraron con Estados Unidos.
Melik-Bagdasarov aseguró además que Moscú tiene identificados a funcionarios venezolanos que colaboraban de forma sistemática con la inteligencia estadounidense, y que abandonaron el país tras la operación. Crédito: AFP

El embajador de Rusia en Venezuela, Serguéi Melik-Bagdasarov, atribuyó la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a una combinación de fallas internas, negligencia operativa y colaboración directa de funcionarios venezolanos con los servicios de inteligencia de Estados Unidos, en una de las acusaciones más severas formuladas por un aliado histórico del chavismo tras la caída del exmandatario.

Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista transmitida por el canal estatal Rossiya-24, en la que el diplomático describió un escenario marcado por deslealtades previas a la operación militar estadounidense, que culminó el 3 de enero con la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y su posterior traslado fuera de Venezuela.

Naturalmente, muchos agentes del orden locales no hicieron todo lo que pudieron”, afirmó Melik-Bagdasarov al referirse al comportamiento de los cuerpos de seguridad venezolanos durante la incursión militar. Según el embajador, la ausencia de una respuesta efectiva fue determinante para el éxito de la operación.

El diplomático ruso sostuvo que los problemas no se limitaron a los hechos de esa jornada, sino que se remontan a un período anterior, en el que —según sus palabras— ya existían señales claras de descomposición interna dentro del aparato de seguridad del régimen chavista.

Si lo que ocurría aquí mucho antes de que esto sucediera pudiera calificarse de traición, naturalmente lo fue”, agregó durante la entrevista.

Funcionarios que conspiraron con Estados Unidos y huyeron

Melik-Bagdasarov aseguró además que Moscú tiene identificados a funcionarios venezolanos que colaboraban de forma sistemática con la inteligencia estadounidense, y que abandonaron el país tras la operación.

Conocemos los nombres de estos traidores que huyeron de Venezuela y que trabajaban sistemáticamente para la inteligencia estadounidense”, declaró, sin ofrecer detalles adicionales sobre su paradero o rango dentro de la estructura estatal.

La operación militar estadounidense, denominada “Resolución Absoluta”, incluyó ataques contra objetivos militares en Caracas y otras zonas del país, según reconocieron fuentes oficiales de Washington. Ese mismo día, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron a Maduro y a su esposa, quienes posteriormente comparecieron ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrentan cargos vinculados al narcotráfico.

Desde la Casa Blanca, la acción fue presentada como una intervención dirigida a desarticular una estructura criminal enquistada en el poder y a restaurar el orden institucional en Venezuela. Tras la captura, Delcy Rodríguez asumió como jefa del régimen chavista, en medio de un proceso acelerado de reorganización del mando político y militar.

Los cambios en la cúpula militar

Días después del operativo, Rodríguez designó a 12 oficiales superiores en mandos regionales para comandar distintas Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI) en varios estados del país. Además, nombró al exjefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) como nuevo comandante de su guardia presidencial y como director de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

Un documento con copia de los nombramientos, firmado por el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, circuló en medios locales, mientras que el jefe del Comando Estratégico Operacional, general Domingo Hernández Lares, felicitó públicamente a los nuevos comandantes a través de su canal de Telegram, destacando su “liderazgo” y “compromiso”.

Muchos no hicieron lo que podían hacer”, insistió el embajador, al sugerir que existió una red de colaboración previa que facilitó la acción estadounidense más allá de su superioridad militar.

El impacto del operativo se extendió fuera de Venezuela. La dictadura de Cuba confirmó la muerte de 32 agentes de seguridad cubanos durante la operación, la mayoría vinculados a tareas de protección directa del dictador chavista.