Alpinista fue condenado por homicidio al abandonar a su novia en el pico de una montaña para buscar ayuda

El hombre no utilizó el equipo de emergencia, ante el evidente mal estado de salud de su novia .
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Un tribunal de Innsbruck, en el oeste de Austria, declaró culpable a un alpinista aficionado por la muerte de su novia durante una expedición en el Grossglockner, la montaña más alta del país, en un fallo considerado inusual y potencialmente influyente para la responsabilidad legal en los deportes de montaña.

El acusado, identificado como Thomas P, un chef de 37 años originario de Salzburgo, fue condenado por homicidio por negligencia grave tras abandonar a su pareja, Kerstin G, de 33 años, cuando ambos enfrentaban condiciones extremas durante la ascensión en enero de 2025.

El tribunal le impuso una pena suspendida de cinco meses de prisión y una multa de 9.400 euros, sanción que evita su ingreso inmediato en la cárcel pero reconoce responsabilidad penal por la muerte. El delito contempla penas máximas de hasta tres años de prisión.

Una decisión judicial poco común

La audiencia que se extendió durante toda una jornada, atrajo la atención internacional de la comunidad de montañismo, ya que los procesos penales por incidentes ocurridos durante escaladas recreativas son extremadamente raros.

Expertos consideran que el fallo podría marcar un precedente en materia de responsabilidad entre compañeros de expedición, especialmente cuando uno posee mayor experiencia técnica.

El juez Hofer, quien además cuenta con experiencia como rescatista de montaña, sostuvo que el acusado tenía una responsabilidad especial debido a su mayor nivel de habilidades alpinas.

No te veo como un asesino ni como alguien insensible”, afirmó al dictar sentencia, reconociendo que el hombre intentó buscar ayuda, pero concluyendo que su conducta fue negligente.

Lo ocurrido en la montaña

Según reconstruyó el tribunal, la pareja quedó atrapada en condiciones gélidas tras una jornada de escalada que se prolongó más de lo previsto. A unos 50 metros de la cima, Kerstin G. presentaba signos claros de agotamiento extremo e hipotermia.

Thomas P declaró que la situación era “muy estresante” y que decidió dejarla en una loma expuesta mientras descendía para buscar auxilio. Sin embargo, los jueces destacaron que el acusado no utilizó el equipo de emergencia que llevaba, como una manta térmica o una bolsa de vivac, elementos hallados posteriormente dentro de su mochila.

Además, un agente policial relató que durante una llamada telefónica realizada mientras un helicóptero ya había sido movilizado, el acusado aseguró que “todo estaba bien” y no solicitó rescate inmediato. Las condiciones meteorológicas empeoraron después, impidiendo cualquier operación aérea.

Los errores señalados por la fiscalía

El fiscal Johann Frischmann sostuvo que el acusado actuó como líder “de facto” de la expedición debido a su mayor experiencia.

Entre las negligencias señaladas se incluyeron: no evaluar adecuadamente el clima invernal, no advertir que su pareja llevaba calzado inadecuado, continuar la ascensión pese al deterioro físico evidente y no pedir ayuda con suficiente anticipación.

Un informe pericial basado en datos de relojes inteligentes mostró una caída progresiva del rendimiento físico de ambos escaladores horas antes del accidente.

La autopsia concluyó que Kerstin G murió por hipotermia, aunque también padecía neumonía viral y había consumido ibuprofeno, factores que pudieron acelerar su deterioro físico.

Testimonios y controversia

Durante el juicio, una expareja del acusado declaró que en una expedición previa también había sido abandonada en la montaña tras quedarse sin luz frontal, lo que reforzó la tesis de la fiscalía sobre un patrón de conducta.

La defensa sostuvo que ambos escalaban “en igualdad de condiciones” y negó que Thomas P fuera el líder de la expedición, argumentando que no poseía certificaciones oficiales de montañismo.

La madre de la víctima coincidió en que su hija era una montañista decidida y experimentada, capaz de tomar sus propias decisiones.

El acusado solicitó tiempo para evaluar una posible apelación, por lo que el veredicto todavía no es firme.

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