El Gobierno de España anunció que solicitará formalmente a la Unión Europea el levantamiento de las sanciones impuestas a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, luego de la aprobación de una ley de amnistía para presos políticos en el país sudamericano.
El anuncio fue realizado por el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, quien aseguró que Bruselas debe enviar “un signo de que se está yendo por el buen camino en esta nueva etapa” política venezolana. Según explicó, las sanciones europeas “nunca son un fin”, sino un instrumento destinado a promover un diálogo democrático y pacífico.
“La Unión Europea debe acompañar los avances si se están dando pasos hacia una solución política”, afirmó el jefe de la diplomacia española durante una intervención en Barcelona, donde presentó la estrategia española para Asia-Pacífico 2026-2029.
La amnistía como punto de inflexión
La iniciativa española llega después de que la Asamblea Nacional venezolana aprobara por unanimidad una ley de amnistía que podría permitir la liberación de cientos de opositores, activistas y dirigentes políticos detenidos durante décadas de crisis política.
Albares calificó la decisión como una “muy buena noticia”, destacando especialmente que el texto recibió apoyo tanto del oficialismo como de sectores opositores, algo poco frecuente en la polarizada política venezolana.
El ministro expresó además su deseo de que la norma sea lo suficientemente amplia para garantizar la excarcelación efectiva de presos políticos y contribuir a la reconciliación nacional.
España sostiene que este gesto representa una señal concreta de apertura democrática y considera que la respuesta europea debe ser proporcional para incentivar nuevas reformas.
La estrategia diplomática española
El Ejecutivo español prevé presentar oficialmente la solicitud el próximo lunes durante el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE, reunión en la que los ministros europeos analizarán también nuevas sanciones contra Rusia y la situación en Oriente Medio.
Fuentes diplomáticas europeas confirmaron que Madrid logró incluir el tema venezolano en la agenda preparatoria del encuentro, lo que permitirá a Albares exponer ante sus homólogos la evolución política en Caracas y defender la revisión de las medidas restrictivas contra Rodríguez.
Sin embargo, incluir el asunto en el orden del día no garantiza automáticamente una votación ni una decisión inmediata entre los Estados miembros.
El ministro recordó además que las sanciones individuales europeas suelen excluir a jefes de Estado y cancilleres para mantener abiertos los canales diplomáticos, subrayando que el expresidente Nicolás Maduro nunca fue objeto de sanciones personales por parte del bloque comunitario precisamente por esa razón.
Las declaraciones de Albares se producen en medio de un escenario político inédito en Venezuela tras la captura de Maduro en enero y la posterior asunción de Rodríguez como presidenta encargada.
España insiste en que el levantamiento parcial de sanciones podría convertirse en una herramienta diplomática para estimular el retorno de millones de venezolanos emigrados y consolidar un proceso de transición política basado en el diálogo.
El Gobierno español también pidió a la mandataria venezolana crear las condiciones necesarias para facilitar el regreso de la diáspora y garantizar avances irreversibles hacia un sistema democrático estable.