Trump no descarta el despliegue de tropas terrestres en Irán si no se llega a un acuerdo

Tras una posible salida pacífica fijada para el lunes, Trump no descarta atacar Irán.
Donald Trump no sabe si nuevo líder supremo de Irán está vivo. Crédito: AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión internacional al no descartar el uso de tropas terrestres en Irán en caso de que ese país no alcance un acuerdo y mantenga bloqueado el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo.

En una entrevista concedida a The Hill, el mandatario fue enfático al responder con un rotundo “no” cuando se le preguntó si descartaba una intervención militar directa, dejando claro que su administración contempla todas las alternativas posibles, incluidas las más contundentes.

Trump ha incrementado la presión sobre Teherán en las últimas horas, insistiendo en que debe reabrir el paso marítimo o enfrentar consecuencias severas.

El presidente ha fijado plazos estrictos y ha advertido que, de no cumplirse, Estados Unidos podría lanzar ataques contra infraestructura crítica iraní, incluyendo centrales eléctricas y puentes. En su red social Truth Social, incluso llegó a afirmar que el martes podría convertirse en el “Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente” en Irán, una declaración que ha generado preocupación a nivel global por el tono directo de la amenaza.

A pesar de la dureza de sus declaraciones, Trump también ha dejado entrever una posible salida diplomática. El mandatario aseguró que existen “grandes chances” de lograr un acuerdo con Irán en el corto plazo, incluso mencionando la posibilidad de que se concrete este lunes.

Esta dualidad entre presión militar y apertura al diálogo refleja una estrategia que busca forzar negociaciones bajo condiciones favorables para Washington.

Por su parte, la misión de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas reaccionó con firmeza y solicitó una intervención inmediata del organismo internacional. A través de un pronunciamiento, denunció que las amenazas de Estados Unidos constituyen un riesgo grave para la población civil, al poner en la mira infraestructuras esenciales para la vida cotidiana, como el suministro de energía y la conectividad del país.

El escenario sigue siendo incierto y altamente volátil. Mientras Washington endurece su postura, Teherán busca respaldo internacional y denuncia lo que considera una escalada peligrosa.

La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, consciente de que cualquier decisión podría tener repercusiones no solo en la región, sino en la estabilidad global y en los mercados energéticos.