Estados Unidos se va de Pakistán sin llegar a un acuerdo de paz con Irán

La delegación musulmana acusa a la norteamericana de "exigencias irrazonables". El vicepresidente Vance regresa a Washington tras una "oferta final".
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, junto al enviado de Donald Trump en Medio Oriente, Steve Witkoff, y el yerno del mandatario, Jared Kushner, anunciaron su salida de Pakistán en medio de los diálogos de paz con Irán. Crédito: AFP

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, anunció este domingo —noche del sábado en Colombia— que regresa a su país sin alcanzar un acuerdo de paz con Irán, aunque aseguró que presentó la "oferta final y mejor".

"Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo", declaró Vance en una breve conferencia de prensa en Islamabad, donde el 10 de abril iniciaron las negociaciones de paz con Irán.

De acuerdo con la televisión estatal iraní, la delegación musulmana —que cuenta con unas setenta personas incluyendo al presidente de su parlamento— afirmó que las "exigencias irrazonables" de Estados Unidos hicieron fracasar los diálogos.

Los acercamientos este sábado tardaron cerca de veintiún horas en la capital pakistaní. El primer ministro Shehbaz Sharif se reunió por separado con los jefes de los enviados, Vance y Shehbaz Sharif, pero la desconfianza inicial se impuso.

"Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un enfoque que constituye nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan", dijo Vance, tras lamentar la ausencia de un "compromiso firme" iraní de renunciar a las armas nucleares.

La Radiodifusora de la República Islámica de Irán (IRIB), por su parte, sostuvo que Teherán "negoció sin descanso y de manera intensiva" para defender sus "intereses nacionales". Ninguna de las delegaciones se refirió a la actual tregua de dos semanas.

El trasfondo nuclear: desconfianza histórica y disputas sobre el programa iraní

Vance añadió que Estados Unidos busca un "compromiso firme" de que Irán no fabrique armas nucleares. El Gobierno iraní históricamente ha insistido en que su programa nuclear es pacífico, si bien el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) —el principal instrumento de cooperación en ámbitos nucleares— encontró que el país adelantó "una gama de actividades relevantes para el desarrollo de un dispositivo explosivo nuclear" entre 1980 y 2003.

La postura del OIEA cambió en 2015, con un informe que negó tener "indicaciones creíbles de actividades en Irán relevantes para el desarrollo de un dispositivo explosivo nuclear después de 2009", en medio del Proyecto Amad, un programa científico encubierto que según varias potencias de Occidente —como Estados Unidos, Francia y Reino Unido, que en 2018 bombardearon instalaciones que supuestamente almacenaban armas químicas— servía para desarrollar una ojiva nuclear.

En 2018, durante el primer mandato de Donald Trump, el republicano retiró a Washington de un acuerdo que Irán había firmado tres años atrás con seis potencias para aceptar límites a su enriquecimiento con uranio. En junio de 2025 la OIEA declaró formalmente a Irán en incumplimiento de sus obligaciones de no proliferación firmadas en 1968 y ratificadas en 1970. Israel lanzó ataques aéreos.

La revolución islámica de 1979 —la oleada de revueltas que derrocó a la dinastía Pahlaví y al sah Mohammad Reza Pahleví, quien tenía apoyo de Reino Unido y EE. UU.— rompió los lazos entre Teherán y Washington. Los acercamientos de este fin de semana eran el contacto directo de mayor nivel entre ambos países desde entonces.

"El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente. Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones", señaló Vance en su declaración antes de abandonar Islamabad.

Según el vicepresidente, EE. UU. no ha visto "todavía" una "voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear, no solo ahora, no solo dentro de dos años, sino a largo plazo". La indicación de Trump, contó Vance, era "venir de buena fe y hacer todo lo posible por llegar a un acuerdo", pero "lamentablemente, no pudimos avanzar".

La escalada reciente y las posiciones irreconciliables marcan el futuro del conflicto

Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní han atravesado distintas fases desde la firma del acuerdo de 2015 que limitaba las actividades atómicas de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.

Tras la retirada unilateral de Washington del pacto en 2018 durante el primer período de Trump, Irán incrementó su nivel de enriquecimiento de uranio, llegando a acumular material al 60% de pureza, cercano al 90% necesario para uso militar, según el OIEA.

Desde entonces, el eje central del conflicto ha sido el enriquecimiento de uranio, dado que Estados Unidos exige el “cero enriquecimiento” para impedir que Irán pueda desarrollar un arma nuclear, mientras que Teherán defiende su derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos y reclama el levantamiento de las penalidades.

A principios de 2026 se reanudaron varias rondas de conversaciones nucleares indirectas en Omán y Ginebra, pero el 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán. La agencia estadounidense Human Rights Activists in Iran (HRANA) ha documentado más de 3.600 muertes en suelo iraní tras más de cuarenta días de acometidas, incluyendo al menos 1.665 civiles y 248 niños.

Jared Kushner, yerno del presidente Trump, y Steve Witkoff, enviado del republicano en Medio Oriente, acompañaron a JD Vance en su breve comparecencia ante la prensa. El segundo de la Casa Blanca aseguró haber dejado "muy claro" cuáles son las "líneas rojas" de las charlas.

Mientras los diálogos avanzaban, Trump expresó indiferencia frente a reporteros en Washington. "Independientemente de lo que suceda, ganamos", sostuvo. “Hemos derrotado totalmente a ese país. Así que veamos qué ocurre: tal vez lleguen a un acuerdo, tal vez no. No importa. Desde el punto de vista de Estados Unidos, ganamos”, añadió.