Funcionarios de la administración de Donald Trump han presionado durante meses a la oficina encargada de imprimir la moneda estadounidense para desarrollar prototipos de un billete de 250 dólares con el retrato del mandatario, una iniciativa sin precedentes en la historia moderna del país y que podría entrar en conflicto con la legislación federal vigente.
De acuerdo con empleados actuales y antiguos de la Oficina de Grabado e Impresión de Estados Unidos citados por The Washington Post, la propuesta fue promovida desde el año pasado por el tesorero estadounidense Brandon Beach y su entonces principal asesor, Mike Brown, quienes insistieron en acelerar el diseño de un nuevo billete conmemorativo de cara al 250 aniversario de la independencia estadounidense en 2026.
La idea ha generado tensiones internas dentro del Departamento del Tesoro y revive las preocupaciones sobre la creciente personalización simbólica del poder alrededor de Trump durante su segundo mandato.
Un proyecto sin precedentes en la moneda estadounidense
Desde 1866, la legislación estadounidense prohíbe que personas vivas aparezcan en billetes o monedas nacionales. La norma fue aprobada después de que un funcionario del Tesoro colocara discretamente su propio retrato en una moneda de cinco centavos, generando un escándalo político en Washington.
Sin embargo, aliados republicanos de Trump han intentado abrir una excepción.
En febrero de 2025, el congresista republicano Joe Wilson presentó un proyecto de ley para autorizar la emisión de billetes de 250 dólares con la imagen del presidente. La iniciativa permanece estancada en el Congreso, pero funcionarios del Tesoro comenzaron igualmente a explorar diseños preliminares.
Según documentos revisados por The Washington Post, algunos de esos bocetos mostraban el rostro de Trump en el centro del billete, acompañado de símbolos patrióticos, colores de la bandera estadounidense y un emblema del aniversario 250 de la fundación del país.
La resistencia dentro del Tesoro
La entonces directora de la imprenta federal, Patricia Solimene, habría advertido repetidamente a funcionarios políticos que el proyecto enfrentaba obstáculos legales, técnicos y logísticos importantes.
Funcionarios de carrera insistieron en que la producción de un nuevo billete requiere años de desarrollo, coordinación con la Reserva Federal de Estados Unidos, el Servicio Secreto de Estados Unidos y empresas privadas encargadas de sistemas de seguridad y cajeros automáticos.
Expertos señalan además que el billete de 250 dólares ni siquiera existe actualmente dentro de las denominaciones autorizadas por ley.
Larry Felix, exdirector de la Oficina de Grabado e Impresión, afirmó que cualquier nuevo billete necesitaría aprobación explícita del Congreso y un largo proceso de adaptación tecnológica.
“Esto no puede imprimirse de la noche a la mañana”, explicó uno de los empleados citados por el diario. “Se requieren años de pruebas y verificaciones para garantizar que el billete funcione en el sistema financiero”.
La salida de la directora de la imprenta
Las tensiones aumentaron después de que Solimene fuera abruptamente reasignada de su cargo en abril.
En un correo de despedida enviado a colegas, la funcionaria aseguró que su salida “no fue decisión propia” y defendió haber priorizado la integridad institucional y los estándares técnicos del programa monetario estadounidense.
Aunque el Departamento del Tesoro negó oficialmente haber ordenado imprimir el billete antes de una eventual aprobación legislativa, varios empleados interpretaron la reasignación como parte de una disputa interna sobre la presión política ejercida sobre la agencia.
Mike Brown, asesor cercano a Beach y posteriormente nombrado director interino de la oficina, no respondió a solicitudes de comentarios.
Trump y la expansión de la simbología presidencial
El proyecto del billete encaja dentro de una estrategia más amplia de la administración Trump para convertir el aniversario número 250 de Estados Unidos en una celebración fuertemente vinculada a la figura presidencial.
La Casa Blanca ha promovido iniciativas como un “Jardín de los Héroes” en Washington, monumentos conmemorativos y pasaportes especiales con el retrato y la firma de Trump.
Funcionarios del Tesoro también confirmaron que actualmente se imprimen billetes de 100 dólares con la firma del presidente, una práctica inédita para un mandatario en ejercicio aunque legalmente permitida.
Analistas consideran que la propuesta refleja el creciente interés de Trump en dejar una huella simbólica duradera sobre las instituciones federales, en momentos en que su administración busca redefinir tradiciones políticas y culturales en Washington.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Por qué la administración Trump quiere crear un billete de 250 dólares?
La Casa Blanca busca conmemorar el aniversario número 250 de Estados Unidos mediante un billete especial que incluiría el retrato de Donald Trump y símbolos patrióticos relacionados con la fundación del país.
¿Es legal que Donald Trump aparezca en un billete estadounidense?
Actualmente no. La legislación federal estadounidense prohíbe que personas vivas aparezcan en la moneda nacional, por lo que sería necesaria una nueva ley aprobada por el Congreso.
¿Qué funcionarios impulsaron el proyecto del billete de 250 dólares?
El proyecto fue promovido principalmente por el tesorero Brandon Beach y su asesor Mike Brown, quienes presionaron a la Oficina de Grabado e Impresión para desarrollar diseños preliminares.
¿Por qué hubo resistencia dentro del Departamento del Tesoro?
Funcionarios técnicos advirtieron que el proyecto enfrentaba obstáculos legales y que producir un nuevo billete requiere años de desarrollo, coordinación tecnológica y autorización legislativa.
¿Qué relación tiene este proyecto con las celebraciones del aniversario 250 de Estados Unidos?
El billete forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para convertir el aniversario de la independencia en una celebración nacional asociada a su presidencia y legado político.