La guerra en Oriente Medio completa un mes de iniciada. Luego de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán y acabaran con la vida de diferentes líderes del régimen ayatola, se reportó el segundo ataque contra zonas diplomáticas en medio del conflicto armado.
Dos drones lanzados contra la embajada estadounidense en Bagdad, Irak, fueron interceptados por la defensa antiaérea de este país, indicó a la AFP un alto responsable de seguridad, en el primer ataque de este tipo contra la misión diplomática en diez días.
Según el responsable, los drones cayeron fuera de la Zona Verde, un barrio cercano que se encuentra acordonado y ultrasegurizado en el centro de Bagdad, capital de Irak, que alberga instituciones estatales y representaciones diplomáticas.
Un segundo responsable confirmó un ataque llevado a cabo con "un dron explosivo" que fue derribado. El último ataque de este tipo se remonta al 18 de marzo. Las influyentes brigadas de Hezbolá, grupo armado iraquí proiraní, decretaron después una tregua unilateral.
Un mes de la guerra en Medio Oriente
La actual guerra en el golfo Pérsico comenzó el 28 de febrero de 2026, luego de que Estados Unidos e Israel realizaran ataques aéreos contra Irán. Los bombardeos estuvieron dirigidos a instalaciones nucleares, bases militares y centros de mando. La operación se produjo en un contexto de tensiones previas y negociaciones diplomáticas en curso. La principal misión, según Trump, era evitar que el país atacado tuviera armas nucleares que se estaban desarrollando.
Irán respondió con ataques mediante misiles y drones contra territorio israelí y contra bases militares estadounidenses ubicadas en distintos países de la región. Estos enfrentamientos ampliaron el alcance del conflicto más allá del territorio iraní e involucraron a otros espacios estratégicos de la región.
Con el paso de los días, el conflicto se extendió a otros actores y escenarios. Grupos aliados de Irán en Medio Oriente participaron en acciones militares indirectas, lo que llevó a enfrentamientos en países como Líbano, Irak y Yemen. Esto transformó la situación en un conflicto regional con múltiples frentes y formas de combate, incluyendo ataques convencionales y ciberataques.
Durante el primer mes, ninguna de las partes logró cumplir plenamente sus objetivos bélicos. Irán mantuvo su capacidad de respuesta militar. Los ataques continuaron de manera sostenida, con intercambios de misiles y operaciones militares en distintos puntos de la región.
Las consecuencias del conflicto
El conflicto ha tenido consecuencias en el ámbito humanitario, económico y geopolítico. De acuerdo con reportes de organismos como Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja, hasta finales de marzo de 2026 se han registrado más de 2.800 personas muertas, de las cuales al menos 1.200 serían civiles, y más de 9.000 personas heridas en distintos puntos del conflicto. Estas mismas fuentes estiman que entre 700.000 y 1 millón de personas han sido desplazadas dentro de Irán y países cercanos.
Además, se ha documentado la afectación a infraestructura civil, incluyendo hospitales, sistemas de agua y electricidad, y centros educativos, con cientos de instalaciones dañadas o fuera de servicio según evaluaciones humanitarias en terreno. En el plano económico, agencias de la ONU han advertido que la inestabilidad en el estrecho de Ormuz ha comprometido el tránsito de una parte relevante del comercio energético mundial, con efectos directos en el suministro y los precios del petróleo.
En la actualidad, los enfrentamientos continúan mientras organismos como Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras han alertado sobre el deterioro progresivo de la situación humanitaria.
Estas organizaciones han señalado que el acceso a servicios de salud se encuentra limitado en varias zonas afectadas y que millones de personas requieren asistencia humanitaria urgente. También han insistido en la necesidad de respetar el derecho internacional humanitario y han promovido llamados a pausas humanitarias. Hasta el momento, no se ha alcanzado un acuerdo que detenga las hostilidades. El conflicto permanece activo, con riesgos de expansión y con una situación humanitaria que continúa agravándose según las evaluaciones de estos organismos.
Con información de AFP.