La presunta identidad transgénero del sospechoso del tiroteo en un colegio de Canadá abrió debate

Una congresista tuiteó: "epidemia de violencia transgénero que se extiende por todo Occidente"
Un miembro de la comunidad coloca flores en un monumento conmemorativo durante una vigilia con velas por las víctimas de la escuela secundaria Tumbler Ridge, donde se produjo un tiroteo masivo el día anterior, en el pequeño pueblo de Tumbler Ridge, Columbia Británica, el 11 de febrero de 2026. Crédito: AFP

La alerta inicial enviada por la policía a los habitantes de Tumbler Ridge, donde el lunes fueron asesinadas nueve personas en un doloroso tiroteo en una escuela, en la provincia canadiense de Columbia Británica, describía a la sospechosa como una “mujer con vestido y cabello castaño”. La inusual redacción, difundida por medios locales, fue suficiente para detonar una ola de especulaciones en redes sociales sobre la identidad de género del presunto autor del ataque.

Creo que algunas personas decidieron interpretar eso como una persona trans”, señaló Blaine Badiuk, comentarista política conservadora y mujer trans que creció en Grande Prairie, en Alberta. Desde el inicio, la conversación pública se desvió hacia la identidad del atacante, incluso antes de que existiera confirmación oficial.

Pocas horas después, la policía informó que conocía previamente al sospechoso y que había sido detenido en el pasado bajo la ley provincial de salud mental, además de haber sido hospitalizado “en determinadas circunstancias”. Para Badiuk, ese debía ser el centro del debate. “Tenemos una crisis de salud mental entre los jóvenes, especialmente en comunidades remotas del norte”, afirmó.

Sin embargo, en plataformas digitales, el foco se trasladó rápidamente hacia una presunta identidad transgénero. El medio de derecha Juno News publicó una entrevista con un familiar del atacante, quien aseguró que era trans, utilizando además un nombre distinto al confirmado posteriormente por la policía. A partir de allí, la especulación se intensificó.

Furiosa reacción de algunos conservadores

Ese mismo día, Tara Armstrong, legisladora provincial independiente y exmiembro del Partido Conservador, escribió en X que existía una “epidemia de violencia transgénero en Occidente”, citando el caso como ejemplo. “Esta epidemia continuará hasta que cambiemos la respuesta de nuestra sociedad a la ideología transgénero”, sostuvo. Armstrong no respondió a las solicitudes de entrevista.

En los últimos años, en medio del debate sobre los derechos de las personas trans en Estados Unidos y Canadá, sectores de la extrema derecha han insistido en que este grupo comete una cantidad desproporcionada de delitos. Sin embargo, esa afirmación no cuenta con respaldo estadístico.

GLAAD, organización estadounidense defensora de los derechos LGBTQ, sostiene que no existe evidencia de un aumento de violencia atribuible a personas trans, aunque sí identifica un patrón recurrente de acusaciones prematuras en redes sociales antes de que se conozcan los hechos. De acuerdo con FactCheck.org, hasta el otoño pasado, menos del 0,1 % de los tiroteos registrados en Estados Unidos desde 2013 fueron cometidos por personas transgénero.

Aun así, varias publicaciones reforzaron narrativas distintas. El influencer The Pleb Reporter pidió disculpas tras publicar imágenes de una persona que identificó erróneamente como el atacante. Aunque aseguró haber eliminado el contenido rápidamente, capturas de pantalla siguieron circulando, incluso compartidas por el actor James Woods, quien cuenta con millones de seguidores.

En esas publicaciones, el influencer calificó al supuesto responsable como una “lunática trans” y acusó a la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) de encubrir información. Posteriormente, afirmó que no pretendía estigmatizar a toda la comunidad, pero acusó a los medios de minimizar casos similares.

Confirmación en medio de especulaciones sobre su identidad

El miércoles por la tarde, la RCMP confirmó oficialmente que el autor del ataque era una persona transgénero. El subcomisario Dwayne McDonald identificó al responsable como Jesse Van Rootselaar, de 18 años, quien nació varón y había iniciado su transición seis años antes.

No lo ocultamos”, declaró McDonald frente a los medios. Explicó que la policía utilizó la identidad con la que el propio joven se presentaba públicamente y en redes sociales, y subrayó que aún era prematuro establecer cualquier relación entre su identidad de género y los hechos.

Según la investigación preliminar, Van Rootselaar asesinó primero a su madre y a su hermanastro en su vivienda. Luego se dirigió a la escuela secundaria local, donde abrió fuego contra estudiantes y personal educativo. Cinco alumnos y una educadora murieron en el lugar. Al llegar los agentes, el atacante ya había fallecido por una herida autoinfligida.

Tras la confirmación oficial, cuentas influyentes en Estados Unidos, como Libs of TikTok, retomaron el caso para reforzar discursos contra las personas trans, burlándose incluso del uso de pronombres por parte de las autoridades. “WTF”, publicó la cuenta en Facebook junto a un fragmento de la conferencia policial.

Para Badiuk, el episodio refleja un fenómeno más amplio. “Estamos viendo una creciente americanización de nuestra política, y con ella un aumento de la retórica antitrans”, afirmó. A su juicio, estos discursos buscan excluir a las personas trans del espacio público y utilizan tragedias para reforzar prejuicios.

La comentarista subrayó que esta visión no representa a la mayoría de los canadienses ni de los conservadores, a quienes describió como “personas amorosas y cariñosas”. No obstante, expresó su preocupación por el impacto en jóvenes vulnerables.

“Cuando veo tuits como estos, pienso en la persona trans joven que no tiene apoyo, que no tiene tanta confianza, y en lo que eso puede provocar”, concluyó.

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