El Índice de Precios de Consumo (IPC) de EE.UU. se moderó en enero hasta el 2,4 % interanual, tres décimas menos que en diciembre y ligeramente por debajo de las predicciones del mercado, según informó este viernes el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de la energía y los alimentos, también bajó, hasta el 2,5 %, una décima menos que el mes anterior, a tono con las expectativas de los analistas, que pronosticaban un impacto moderado de la política arancelaria del presidente Donald Trump sobre los precios.
El IPC, publicado con dos días de retraso debido al breve cierre parcial de Gobierno federal de inicios de este mes, no llega al 2,5 % interanual pronosticado por los expertos, aunque se mantiene por encima de la meta que la Reserva Federal (Fed) utiliza como referencia para sus decisiones sobre política monetaria.
En términos mensuales, la inflación subió un 0,2 % en el primer mes del 2026, después del incremento del 0,3 % en diciembre.
La inflación subyacente registró un aumento intermensual del 0,3 %, una décima más que el mes anterior, reveló el reporte del BLS.
Las tarifas aéreas, el cuidado personal, la recreación, la atención médica y las comunicaciones estuvieron entre los índices que aumentaron en enero.
Entre los que disminuyeron se incluyen los índices de automóviles y camiones usados, muebles y operaciones del hogar, y seguros de vehículos.
La inflación, junto a los datos de desempleo y el producto interior bruto (PIB), es clave para evaluar la salud de la economía y le sirve a la Fed para tomar decisiones en materia de política monetaria.