El Gobierno israelí fue tajante al rechazar la versión difundida desde Teherán. La Oficina del Primer Ministro aseguró que la supuesta destrucción del despacho de Benjamin Netanyahu “no corresponde a la realidad” y sostuvo que la información forma parte de una estrategia de desinformación.
Fuentes oficiales indicaron que, tras la activación de las sirenas antiaéreas en Jerusalén, no se registraron impactos en el complejo gubernamental ni en instalaciones vinculadas al primer ministro. Según los reportes preliminares de seguridad, los sistemas de defensa interceptaron los proyectiles dirigidos hacia la capital.
Desde el Ejecutivo israelí también señalaron que la difusión de este tipo de afirmaciones busca generar incertidumbre sobre la estabilidad del liderazgo político en medio del conflicto. “No hubo ataque contra la oficina del primer ministro ni existe ninguna situación irregular respecto a su paradero”, indicaron voceros oficiales.
Autoridades israelíes recordaron además que en escenarios de confrontación armada es frecuente que se emitan comunicados con fines propagandísticos, especialmente cuando se trata de objetivos simbólicos como la sede del Gobierno.
Hasta el momento, medios internacionales y fuentes independientes no han confirmado daños en la sede oficial del primer ministro en Jerusalén, lo que respalda la posición del Gobierno israelí.
Irán habla de “ataques selectivos” con misiles Kheibar
De acuerdo con la versión difundida en Teherán, los proyectiles utilizados serían misiles “Jeibar” o “Kheibar”, en lo que describieron como una ofensiva sorpresa contra objetivos estratégicos en territorio israelí.
Incluso, un portavoz militar iraní sostuvo en un video divulgado por la agencia Fars que también fue impactada la residencia del comandante de la Fuerza Aérea israelí.
Sin embargo, hasta el momento no existen reportes independientes que confirmen daños en Jerusalén, más allá de la activación de sirenas de alerta aérea horas antes.
Décima oleada de misiles en medio de una guerra abierta
El intercambio de acusaciones ocurre en el marco de la décima ronda de lanzamientos de misiles desde Irán hacia Israel, luego de que fuerzas israelíes y estadounidenses iniciaran ataques aéreos sobre territorio iraní el pasado fin de semana.
Las autoridades israelíes aseguran que su sistema de defensa ha interceptado la mayoría de los proyectiles, aunque reconocen víctimas civiles en otros puntos del país.
Entre los hechos más graves reportados en las últimas horas se encuentra el impacto de un misil en la ciudad de Beit Shemesh, ubicada a unos 30 kilómetros de Jerusalén, donde murieron nueve personas, incluido un adolescente de 16 años.
Con ese episodio, el número de fallecidos en Israel asciende a 10 desde el inicio de la escalada.
Del lado iraní, la cifra de víctimas es considerablemente mayor. La Media Luna Roja informó que más de 550 personas han muerto en los bombardeos, incluidos 180 fallecidos en un ataque contra una escuela en la localidad de Minab, en el sur del país.
Estas cifras no han sido verificadas de forma independiente.