La tensión en el Golfo Pérsico volvió a escalar en las últimas horas tras versiones contradictorias sobre un supuesto ataque contra un buque de la armada estadounidense cerca del estratégico estrecho de Ormuz, corredor marítimo neurálgico en el transporte de petróleo.
Medios estatales iraníes, citando a la Guardia Revolucionaria, aseguraron que dos misiles impactaron contra una embarcación militar de Estados Unidos en inmediaciones de Jask, luego de que el buque ignorara advertencias para detenerse. El reporte, difundido por la agencia Fars, no ofreció detalles sobre daños o posibles víctimas.
Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) desmintió categóricamente esa versión. En un comunicado publicado en la red social X, el organismo aseguró que “ningún buque de la Armada estadounidense ha sido alcanzado”, contradiciendo directamente las afirmaciones iraníes.
“Las fuerzas estadounidenses están apoyando el Proyecto Libertad y haciendo cumplir el bloqueo naval de los puertos iraníes”, añadió el CENTCOM, en referencia a la operación anunciada el lunes por el presidente Donald Trump. Esta misión, denominada “Proyecto Libertad”, tiene como objetivo escoltar y facilitar el tránsito de embarcaciones comerciales que permanecen varadas a las afueras del estrecho de Ormuz, en medio de crecientes riesgos de seguridad.
¿En qué van las negociaciones?
El episodio se produce en un contexto de alta fricción diplomática. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán confirmó que evalúa la respuesta de Washington a una propuesta de 14 puntos presentada por Teherán para poner fin a la guerra en curso en la región. La iniciativa fue previamente rechazada por Trump, quien la calificó de “inaceptable”, profundizando el impasse entre ambas naciones.
En paralelo, el conflicto se extiende en otros frentes. Israel mantiene bombardeos sobre territorio libanés, donde al menos cinco médicos resultaron heridos, según reportes preliminares. Además, el gobierno israelí anunció la ampliación de su área de control en Gaza mediante la llamada “Línea Naranja”, una medida que podría redefinir la dinámica del conflicto en ese enclave.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, sigue siendo un punto crítico. Cualquier incidente militar en esta zona tiene el potencial de impactar los mercados energéticos globales y elevar aún más la incertidumbre geopolítica.