Estados Unidos ejecutó un ataque que ya había sido advertido en el escenario internacional. Luego de que a finales de febrero de 2026 varios países recomendaran a sus ciudadanos y funcionarios salir de Irán, en la mañana del 28 de febrero, la administración encabezada por Donald Trump, en coordinación con Israel, puso en marcha una operación conjunta contra el país de Medio Oriente.
De acuerdo con la información conocida, los ataques aéreos estuvieron dirigidos contra infraestructura militar iraní, con el objetivo de interrumpir el suministro de minerales susceptibles de ser utilizados en la fabricación de armas nucleares. Además, se registraron bombardeos en Teherán, la capital iraní, que tuvieron como blanco a los actuales dirigentes del país.
Frente a este escenario, el líder religioso musulmán residente en Bogotá, Imam Julián Zapata, afirmó en entrevista con La FM Fin de Semana que el ataque de Estados Unidos contra Irán tiene implicaciones que trascienden el ámbito estrictamente militar. El religioso advirtió sobre posibles respuestas de Teherán y señaló que el conflicto podría generar efectos en el plano espiritual y geopolítico.
¿Cómo interpreta el Imam Julián Zapata el ataque de Estados Unidos a Irán?
Zapata sostuvo que lo ocurrido es “preocupante para la humanidad” y aseguró que no se trata únicamente de una confrontación entre Estados. “No es solo un problema del Medio Oriente o una guerra entre Estados Unidos e Israel contra Persia e Irán, sino un problema de las tradiciones espirituales”, señaló.
Explicó que la ofensiva coincide con el ayuno de Ramadán, periodo que, según indicó, involucra a una cuarta parte de la humanidad. También mencionó que ocurre durante la cuaresma cristiana y el año nuevo chino. En ese contexto, afirmó que “las sectas apocalípticas se han salido de control”, al referirse a sectores evangélicos en Estados Unidos, corrientes judías asociadas al liderazgo israelí y tendencias mesiánicas en el mundo chiita.
De acuerdo con el Imam, existe una intención de conducir a la humanidad hacia una confrontación mayor. Habló de una “confrontación total” que podría incluir el uso de “armas nucleares contra Persia”, país que describió como una civilización de siete mil años que, según dijo, no ha iniciado guerras de agresión en más de un milenio.
Frente a los argumentos del presidente estadounidense sobre las protestas en Irán, reconoció que existen manifestaciones por dificultades económicas y por la depreciación de la moneda. Sin embargo, sostuvo que “Occidente, el Mossad y la CIA secuestraron esas protestas” para transformarlas en lo que denominó “revoluciones de colores ficticias”, comparándolas con Ucrania en 2014.
Añadió que, a su juicio, el respaldo a la Revolución Islámica se evidenció cuando “millones de personas salieron a celebrar su aniversario número 40”. Señaló además que Irán es una “revolución incómoda” por el desarrollo de tecnología nuclear, misiles hipersónicos y nanotecnología.
En ese sentido, afirmó que los ataques actuales serían un “pretexto para iniciar posibles ataques nucleares con armas estratégicas”, al considerar que esas serían las únicas capaces de impactar instalaciones nucleares ubicadas a gran profundidad.
¿Cuál sería la respuesta militar de Irán según el Imam Julián Zapata?
Sobre una eventual respuesta, Zapata indicó que, desde su perspectiva, “Irán es el país agredido” conforme a la legislación internacional. En el plano militar, manifestó que “Irán va a destruir gran parte de las bases de Estados Unidos en el Medio Oriente”, mencionando instalaciones en Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, así como la isla de Diego García.
Señaló que, según su apreciación, Irán dispone de misiles de largo alcance con capacidad para alcanzar esos puntos. En su opinión personal, afirmó que el primer ministro israelí busca anticipar la confrontación debido a una crisis interna en Israel. También expresó que considera que existe la intención de trasladar el Estado de Israel al sur de Argentina, en la Patagonia, con apoyo de figuras políticas y sectores evangélicos.
Sostuvo que el resultado del conflicto no favorecería a Estados Unidos. “Una nación de apenas tres siglos no puede destruir una civilización de 7.000 años”, afirmó, y concluyó señalando que lo que se presencia es la “ecatombe y crisis moral de Occidente”.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM