Irán y Estados Unidos inician este martes una segunda ronda de negociaciones indirectas nucleares en Ginebra en medio de presiones militares de Washington y maniobras navales de Teherán en el estrecho de Ormuz.
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, liderará la delegación iraní frente al equipo estadounidense, formado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente de EE. UU., Donald Trump.
La cita se llevará a cabo en la embajada de Omán, con el jefe de la diplomacia omaní Badr bin Hamad al Busaidi como intermediario, dado que Teherán insiste en no reunirse directamente con los estadounidenses.
Se trata del segundo encuentro entre Teherán y Washington tras la reanudación el 6 de febrero de las negociaciones nucleares en Mascate (Omán), en el que fue su primera reunión desde la guerra de los 12 días de junio.
Las dos partes se encuentran muy distanciadas en sus posturas con líneas rojas muy marcadas por Teherán que insiste en que no aceptará el enriquecimiento cero ni la limitación de su potente programa de misiles balísticos que le exige Washington, porque le privaría de su capacidad defensiva.
Irán se ha mostrado dispuesto a la dilución de los 440 kilos de uranio enriquecido al 60 % (cercano al nivel militar) siempre que Washington también entable conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones.
Estas negociaciones se producen bajo las amenazas de Estados Unidos de intervenir militarmente contra la República Islámica si no se alcanza un acuerdo y que reiteró ayer el presidente estadounidense.
“Estaré involucrado en esas conversaciones indirectamente y serán muy importantes. Veremos qué puede pasar. Irán es un negociador duro (…)”, afirmó Trump en declaraciones a los periodistas a bordo del avión presidencial.
El mandatario, además, expresó su deseo de que ambas naciones lleguen a un acuerdo, “en lugar de enviar” aviones militares de bombardeo B-2 de Estados Unidos “para noquear su potencial nuclear”.
Trump ha ordenado además el envío de su mayor portaaviones, el USS Gerald R. Ford, a aguas de Oriente Medio, donde ya se encuentra una potente flota estadounidense para presionar a Irán.
Estados Unidos ya bombardeó las tres principales instalaciones nucleares en la guerra de los 12 días de junio entre Irán e Israel, que busca ahora la limitación del alcance de los misiles iraníes.
Ejercicios navales
En un aparente gesto de fuerza y desafío, la Guardia Revolucionaria celebró maniobras navales en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo mundial y que Teherán ha amenazado con cerrar en momentos de tensiones con Occidente.
El cuerpo militar de élite afirmó que el ejercicio se centró en la “reacción rápida” frente “a conspiraciones contra la seguridad” para "aprovechar de manera inteligente las ventajas geopolíticas de la República Islámica de Irán en el golfo Pérsico y el mar de Omán".
Las negociaciones se producen en medio de uno de los momentos más tensos en los 47 años de la República Islámica tras unas protestas en las que murieron miles de personas en las que se pedía el fin del sistema político fundado por el ayatolá Ruholá Jomeiní en 1979.