Trump afirma que Líbano e Israel tendrán conversaciones directas tras décadas, pero hay versiones encontradas

El presidente Trump afirmó en redes que las conversaciones tendrán lugar este mismo jueves.
AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que líderes de Israel y Líbano sostendrán conversaciones este jueves, en un intento por abrir un canal diplomático tras más de seis semanas de enfrentamientos entre Israel y el grupo armado libanés Hezbolá.

“Ha pasado mucho tiempo desde que los dos líderes hablaron, como 34 años. Sucederá mañana. ¡Genial!”, escribió Trump en redes sociales, sin detallar quiénes serían los interlocutores ni el formato del encuentro. El anuncio ha generado incertidumbre tanto por la falta de confirmación oficial como por la ausencia histórica de contactos directos entre las máximas autoridades de ambos países.

Desde el gobierno israelí, la ministra del partido Likud Gila Gamliel confirmó que el primer ministro Benjamin Netanyahu prevé mantener un diálogo con el liderazgo libanés, subrayando que “toda campaña militar debe complementarse con una acción diplomática”.

Sin embargo, del lado libanés, el panorama es menos claro. Funcionarios citados por medios saudíes aseguraron no haber recibido comunicación oficial de la Casa Blanca y haberse enterado de la posible conversación a través de las declaraciones públicas de Trump. Tampoco hubo respuesta inmediata de las oficinas del presidente Joseph Aoun ni del primer ministro Nawaf Salam.

El contexto es particularmente delicado: no existen registros recientes de conversaciones directas entre jefes de Estado de Israel y Líbano, dos países técnicamente en guerra y con relaciones marcadas por décadas de enfrentamientos indirectos.

El papel crucial de Marco Rubio en las conversaciones

El anuncio llega tras un intento de mediación diplomática liderado por Washington. El secretario de Estado, Marco Rubio, organizó esta semana en Washington conversaciones de paz entre representantes de ambos países, consideradas las primeras en décadas.

En paralelo, la dimensión regional del conflicto sigue escalando. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que cualquier alto el fuego en Líbano será resultado de la “resistencia” de Hezbolá y de la cohesión del llamado eje proiraní. En un mensaje público, insistió en que Estados Unidos debería “abandonar el error de priorizar a Israel”.

Acercamientos diplomáticos en medio de las bombas

Sobre el terreno, no hay señales inmediatas de desescalada. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que no han recibido instrucciones para modificar su despliegue ni prepararse para un alto el fuego. El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, visitó recientemente zonas controladas por Israel en el sur del Líbano y aseguró haber aprobado nuevos planes operativos tanto para ese frente como para posibles escenarios vinculados a Irán.

El contraste entre la iniciativa diplomática anunciada por Trump y la continuidad de las operaciones militares refleja la fragilidad del momento, en el que cualquier avance hacia un alto el fuego dependerá no solo de contactos políticos inéditos, sino también de la evolución de un conflicto con profundas ramificaciones regionales.