La ciudad de Valladolid, España, permanece conmocionada tras el asesinato de Juan Esteban Rubio, un joven de 18 años de origen colombiano que murió este fin de semana luego de ser apuñalado en plena vía pública, en un ataque ocurrido a la salida de varios centros educativos.
Los hechos se registraron a las 14:35 horas en la calle Democracia, en la parte posterior del colegio Colegio Amor de Dios, una zona situada entre los barrios de La Rondilla, Santa Clara y Hospital.
Según confirmaron los servicios de emergencia, una llamada alertó sobre un joven gravemente herido tras recibir varias cuchilladas presuntamente a manos de un grupo de menores.
El ataque ocurrió en plena hora de salida escolar y fue presenciado por numerosos estudiantes, lo que generó escenas de pánico entre quienes se encontraban en el lugar.
Hasta la zona acudieron patrullas de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía, además de una UVI móvil que trasladó a la víctima en estado crítico al cercano Hospital Clínico Universitario de Valladolid. Pese a los intentos de reanimación, el joven falleció poco después de las cuatro de la tarde.
Las autoridades confirmaron posteriormente que Rubio había recibido tres puñaladas en el tórax y el costado. Una de ellas habría afectado directamente el corazón, provocando heridas mortales.
Detenidos tres menores
Tras el crimen, la Policía desplegó un operativo inmediato que permitió identificar y detener a los presuntos agresores gracias a la información aportada por testigos y estudiantes del entorno. Los detenidos son tres menores, entre ellos un niño de apenas 13 años señalado como el presunto autor material de las puñaladas.
Los investigadores indicaron que el arma utilizada fue un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, posteriormente recuperado por los agentes. Tras su arresto, los menores fueron trasladados a la comisaría de la calle Gerona, en el barrio de Delicias.
Debido a su edad, dos de los implicados —incluido el presunto agresor principal— son inimputables penalmente al no haber cumplido los 14 años, por lo que quedaron a disposición de sus padres mientras la Fiscalía de Menores evalúa posibles medidas. El menor señalado como autor material permanece ingresado en el centro Zambrana tras reconocer su familia que no podía hacerse cargo de él.
La investigación apunta a que el ataque podría estar relacionado con conflictos entre bandas juveniles de origen latino, una hipótesis que analizan los agentes ante antecedentes recientes de enfrentamientos en la ciudad.
Posible trasfondo de bandas juveniles
En los últimos años, Valladolid ha registrado diversos incidentes violentos vinculados a grupos juveniles como Dominican Don’t Play y Trinitarios, aunque hasta ahora no se habían producido víctimas mortales en enfrentamientos de este tipo.
La muerte de Juan Esteban rompe, además, más de un año sin homicidios en la provincia.
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, expresó el rechazo institucional ante el crimen y trasladó el pésame de la ciudad a la familia. “Nunca admitiremos actitudes violentas y menos entre los jóvenes”, afirmó.
Dolor y solidaridad con la familia
Juan Esteban Rubio, colombiano de nacimiento y residente desde hacía cuatro años en Valladolid junto a su familia, estudiaba un grado de Electrónica en el instituto Ribera de Castilla y jugaba como portero en el club Juventud Rondilla.
Tras confirmarse su muerte, decenas de familiares, amigos y vecinos se congregaron en las inmediaciones del hospital y posteriormente en el velatorio instalado en el cementerio de Las Contiendas.
En la calle Democracia se levantó un altar improvisado con velas, flores y mensajes de despedida que reflejan la conmoción social causada por el crimen.
“No merecías esto, eras muy bueno”, se lee en una de las cartas depositadas por sus amigos.
La solidaridad también se extendió por el barrio de La Rondilla, donde vecinos, comerciantes y compatriotas colombianos organizaron colectas que en pocas horas superaron los 5.000 euros para ayudar a la familia a cubrir los gastos funerarios y la repatriación de las cenizas.
Los restos del joven serán incinerados y posteriormente trasladados a Bucaramanga, ciudad natal de su familia, donde recibirán sepultura definitiva.