Ya no es un mito: Los jóvenes de las Generación Z cada vez tienen menos sexo

Un estudio realizado por Playboy y Julie encontró las causas por las que cada vez los jóvenes tienen menos sexo.
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Durante los últimos años, la Generación Z ha sido protagonista de una teoría que se repite cada vez con más frecuencia: los jóvenes tienen menos sexo que las generaciones anteriores. La llamada “recesión sexual” se ha convertido en objeto de debates, estudios y explicaciones que van desde el auge de las aplicaciones de citas hasta las dificultades económicas y el tiempo que los jóvenes pasan frente a las pantallas.

Pero esta vez la pregunta fue dirigida directamente a ellos.

El Instituto Kinsey realizó una encuesta entre 2.373 adultos estadounidenses de entre 18 y 29 años, con una muestra por cuotas destinada a recoger distintas experiencias entre los jóvenes. El estudio, respaldado por Playboy y la marca de anticonceptivos de emergencia Julie, buscó conocer cómo viven actualmente su sexualidad.

Los resultados sí muestran una baja frecuencia de algunos encuentros sexuales. Sin embargo, también revelan una realidad menos sencilla: no tener relaciones sexuales con frecuencia no significa necesariamente no tener deseo ni estar insatisfecho con la propia vida sexual.

Menos encuentros sexuales, pero el contacto físico permanece

Según los resultados, 29 % de los participantes no había tenido una pareja sexual durante los tres meses anteriores a la encuesta. Además, 19 % afirmó que nunca había tenido una pareja sexual.

La actividad sexual también aparece reducida en otros indicadores. El 40,1 % aseguró que no había tenido sexo vaginal durante ese mismo periodo, mientras que el 36 % tampoco se había masturbado.

Sin embargo, la intimidad no desaparece completamente. Casi la mitad de los encuestados, 48,5 %, afirmó que se besa casi todos los días.

Las cifras muestran así una diferencia entre la frecuencia de las relaciones sexuales y otras formas de contacto físico. La sexualidad de estos jóvenes no parece haberse detenido, sino adoptar distintas formas y ocupar un espacio diferente dentro de sus vidas.

El deseo sigue ahí

Uno de los datos más llamativos aparece cuando se pregunta por el deseo sexual.

Entre los jóvenes solteros encuestados, 74 % afirmó tener un deseo sexual entre moderado y muy alto. La falta de encuentros, por tanto, no parece explicarse simplemente por una ausencia de interés.

Las dificultades aparecen en otro punto: encontrar oportunidades para establecer relaciones.

El 66,5 % de los solteros dijo tener pocas posibilidades de conocer a alguien, mientras que 65,5 % considera agotadoras las aplicaciones y las citas en línea. A esto se suma que 63,9 % asegura no haber encontrado a una persona que cumpla sus expectativas.

Para una parte de esta generación, el problema no estaría tanto en querer una relación como en las condiciones para encontrarla.

El precio de una cita también importa

Las dificultades económicas aparecen como otro elemento de la ecuación.

De acuerdo con el Instituto Kinsey, 43 % de los encuestados considera que su situación financiera dificulta tener citas o mantener una relación sentimental. Para 37 %, los problemas económicos también han tenido efectos negativos sobre su vida sexual.

La vivienda añade otro obstáculo.

El 33,5 % de los participantes vive con sus padres y, entre ellos, 64 % no había tenido una pareja sexual durante los tres meses anteriores. Además, 25,1 % afirmó que sus padres todavía les imponen normas estrictas.

La falta de independencia puede convertir algo tan sencillo como encontrar un espacio privado en una dificultad adicional para quienes buscan tener encuentros sexuales.

Entre las pantallas y la intimidad

La vida digital también ocupa un lugar importante en esta nueva forma de relacionarse.

Según la encuesta, 38 % de los participantes encuentra en el contenido sexual de internet, incluida la pornografía, una forma de satisfacer parte de sus necesidades sexuales. Otro 28 % considera que el tiempo dedicado a actividades digitales reduce sus ganas de buscar encuentros presenciales.

Las redes sociales, los mensajes y otras herramientas digitales pueden ofrecer, además, formas de contacto y conexión emocional.

Pero los resultados no permiten atribuir la menor actividad sexual únicamente a los teléfonos o a internet. Los factores económicos, sociales, familiares y tecnológicos aparecen entrelazados.

Y hay otro elemento que modifica la interpretación de las cifras: una parte importante de los jóvenes no parece considerar problemática su situación sexual.

Menos sexo no significa necesariamente menos satisfacción

El 55 % de los encuestados dijo estar satisfecho con su vida sexual, mientras que 18 % manifestó estar insatisfecho.

Además, 42 % aseguró que el sexo no es una prioridad en este momento.

Ese dato introduce una diferencia importante en la discusión sobre la llamada recesión sexual. Si una persona tiene menos encuentros que generaciones anteriores, pero está conforme con esa situación, resulta difícil interpretar automáticamente esa menor actividad como un problema.

Para algunos jóvenes, otras actividades han ganado espacio: el deporte, el bienestar personal, las amistades, los estudios, el trabajo o simplemente otras formas de entretenimiento.

La frecuencia de las relaciones sexuales, por sí sola, no permite determinar si una generación está más o menos satisfecha.

Menos encuentros tampoco significa más sexo seguro

La menor frecuencia sexual tampoco elimina las preocupaciones relacionadas con la salud sexual.

Solo 35 % de los participantes afirmó utilizar preservativos habitualmente, mientras que aproximadamente un tercio aseguró no haberse realizado nunca pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual.

Esto significa que una menor cantidad de encuentros no necesariamente implica que las relaciones sean más seguras.

La encuesta muestra, en ese sentido, dos fenómenos que pueden coexistir: una menor frecuencia de actividad sexual y comportamientos que todavía representan riesgos para la salud sexual.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Cuánto sexo tiene la Generación Z según la encuesta del Instituto Kinsey?

El estudio encontró que 29 % de los adultos de entre 18 y 29 años encuestados no había tenido una pareja sexual en los tres meses anteriores. Además, 40,1 % no había tenido sexo vaginal durante ese periodo.

¿La Generación Z tiene menos deseo sexual?

No necesariamente. El 74 % de los jóvenes solteros encuestados afirmó tener un deseo sexual entre moderado y muy alto, lo que indica que una menor frecuencia de encuentros no equivale necesariamente a una ausencia de deseo.

¿Por qué algunos jóvenes tienen menos relaciones sexuales?

Los participantes señalaron factores como pocas oportunidades para conocer personas, el cansancio producido por las aplicaciones de citas, dificultades económicas, falta de privacidad y no encontrar personas que cumplan sus expectativas.

¿La Generación Z está satisfecha con su vida sexual?

Según la encuesta, 55 % de los participantes está satisfecho con su vida sexual y 18 % está insatisfecho. Además, 42 % afirmó que el sexo no es una prioridad en este momento.

¿La encuesta demuestra que existe una “recesión sexual”?

No por sí sola. El estudio ofrece datos sobre 2.373 jóvenes adultos estadounidenses, pero no cuenta con mediciones anteriores obtenidas mediante la misma encuesta que permitan determinar cuánto ha cambiado la actividad sexual de esta generación frente a generaciones anteriores.