El Kennedy Center cierra por renovaciones en medio de disputas de Trump sobre cambiarle el nombre

El Centro enfrenta presiones de Donald Trump para poner su nombre en el recinto.
Centro Kennedy en Washington D.C. Crédito: AFP

El John F. Kennedy Center for the Performing Arts cerró sus puertas de manera inmediata después de que su junta directiva aprobara el inicio de una renovación de dos años, valorada en unos 250 millones de dólares, en medio de una disputa legal y política que enfrenta al presidente Donald Trump con integrantes del consejo y con los tribunales federales.

El cierre se produjo el martes, después de una jornada en la que un juez federal bloqueó nuevamente los intentos de incorporar el nombre de Trump al edificio. Horas después, el mandatario afirmó que las obras no podían comenzar hasta que el Tribunal de Apelaciones del Circuito de D.C. se pronunciara sobre la disputa por el nombre. Trump agregó que, si los tribunales fallaban en contra del centro y la Corte Suprema no intervenía, la reconstrucción y renovación no se realizarían.

La decisión reúne en un mismo escenario tres conflictos que han marcado el futuro de la institución: la renovación del edificio, la situación financiera del Kennedy Center y la batalla por el nombre de Trump.

Un cierre que tomó por sorpresa a visitantes y trabajadores

Las consecuencias de la decisión fueron visibles pocas horas después de la votación.

Alrededor de las 4:30 de la tarde, un anuncio por los altavoces comunicó el cierre del Kennedy Center. Los guardias comenzaron a retirar a los visitantes mientras los letreros digitales del edificio mostraban una alerta de emergencia.

La situación fue inicialmente confusa. Menos de una hora después, algunos accesos volvieron a abrirse y desaparecieron los mensajes de emergencia. Sin embargo, alrededor de las 6 de la tarde, todas las puertas quedaron nuevamente cerradas.

La junta tomó la decisión después de que los administradores advirtieran que mantener abierto el edificio principal podía representar un riesgo para quienes permanecieran allí. La resolución permite que parte de la programación continúe en The Reach y en otros espacios ubicados fuera del edificio principal.

Los problemas estructurales que llevaron al cierre

La administración del centro sostiene que la renovación responde a problemas acumulados durante años.

Uno de los incidentes más recientes ocurrió el 4 de septiembre, cuando una sección de yeso de aproximadamente 1,2 por 1,5 metros se desprendió del techo durante una tormenta y cayó unos 18 metros hasta un nivel inferior. Nadie resultó herido. Posteriormente, los inspectores identificaron al menos otros siete puntos con deterioro relacionado con el agua.

Los ingenieros también encontraron problemas en la estructura exterior. De los 278 paneles del edificio examinados, aproximadamente la mitad presentaban corrosión estructural grave, mientras que otros 93 tenían corrosión leve o moderada. Los especialistas estimaron que cerca de un tercio de los paneles necesitaría ser reemplazado de inmediato.

La administración también señaló filtraciones de agua en zonas eléctricas, corrosión del acero estructural del estacionamiento y sistemas mecánicos y teatrales envejecidos.

Paolo Zampolli, integrante de la junta designado por Trump, respaldó el cierre después de recorrer las instalaciones. En una entrevista posterior describió el edificio como peligroso y sostuvo que una obra de esta magnitud requería desalojarlo completamente.

Los críticos cuestionan la justificación del cierre

La decisión no fue respaldada por todos los integrantes de la junta.

Los críticos han cuestionado la descripción de las condiciones del edificio y sostienen que problemas de mantenimiento de larga duración están siendo utilizados para justificar un cierre que algunos responsables ya buscaban.

Los abogados de la representante demócrata Joyce Beatty, quien ha demandado por la incorporación del nombre de Trump, señalaron ante un tribunal que Delta Consulting Group, empresa que revisó los planes de renovación, había negado expresamente haber concluido que el edificio fuera inseguro para una ocupación continua.

Beatty ha defendido la renovación, pero se opone a que las obras estén condicionadas a que el edificio lleve el nombre de Trump. Durante una reunión de la junta, ambos intercambiaron críticas sobre el futuro de la institución y sobre la disputa judicial.

La batalla por el nombre de Trump llegó nuevamente a los tribunales

El cierre se produjo el mismo día en que el juez federal Christopher Cooper bloqueó otro intento de incorporar un reconocimiento a Trump en el edificio.

El magistrado reiteró una decisión de mayo según la cual el Congreso, y no la junta directiva del Kennedy Center, tiene autoridad para modificar el nombre del monumento nacional. También determinó que la resolución aprobada por la junta contravenía una orden judicial y una ley aprobada por el Congreso.

La resolución cuestionada buscaba colocar en la fachada la frase “Restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump”.

La administración del centro anunció que apelará la decisión y continuará defendiendo lo que considera las contribuciones de Trump a la renovación de la institución.

La disputa no es nueva. En mayo, Cooper ya había ordenado retirar el nombre de Trump del edificio y había bloqueado temporalmente un cierre anterior, al considerar que los administradores no habían evaluado adecuadamente sus consecuencias. En agosto, la junta volvió a aprobar un cierre de aproximadamente dos años; la votación del martes adelantó la medida y ordenó el cierre inmediato del edificio principal.

El Kennedy Center también enfrenta una crisis financiera

A la disputa judicial se suma una situación económica cada vez más complicada.

Documentos preparados para la junta advertían que el centro había agotado sus recursos financieros y que podía quedarse sin capacidad para pagar salarios o gastos ordinarios de mantenimiento en cuestión de semanas.

Trump afirmó que había recaudado 17 millones de dólares para mantener la institución a flote, aunque esa cifra no había sido verificada de manera independiente por The Washington Post.

Los documentos financieros muestran además que, para mayo, el centro esperaba recaudar alrededor de 124 millones de dólares frente a los 220 millones presupuestados para el año fiscal. Incluso después de importantes recortes de gastos, la institución proyectaba un déficit cercano a 23 millones de dólares.

La situación financiera también quedó vinculada a la controversia por el nombre. Los responsables del centro han afirmado que la presencia de Trump atrajo nuevos donantes, mientras que documentos financieros obtenidos por The Washington Post mostraron una caída en la venta de entradas y en la recaudación después de que la junta añadiera el nombre del presidente al edificio en diciembre.

La programación continuará fuera del edificio principal

Aunque las instalaciones principales permanecerán cerradas, el Kennedy Center anunció que la actividad cultural no se detendrá completamente.

Parte de la programación continuará en The Reach y otros espacios externos. Los Kennedy Center Honors y el Mark Twain Prize también serán trasladados temporalmente, mientras que el monumento dedicado a John F. Kennedy será ubicado provisionalmente en The Reach durante el cierre.

De esta manera, la institución afronta ahora una renovación cuya necesidad es defendida por su administración, pero cuyo inicio permanece condicionado por la batalla judicial sobre el nombre de Trump.

El edificio permanece cerrado mientras continúa una disputa que comenzó hace 19 meses y que ahora involucra simultáneamente la seguridad de las instalaciones, las finanzas del centro, la autoridad del Congreso sobre el monumento y el futuro de una de las principales instituciones culturales de Estados Unidos.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Por qué cerró el Kennedy Center?

La junta directiva ordenó el cierre inmediato del edificio principal después de que los administradores advirtieran sobre problemas de seguridad y la necesidad de realizar una renovación de aproximadamente 250 millones de dólares.

¿Qué problemas tiene el edificio del Kennedy Center?

Los inspectores encontraron deterioro relacionado con el agua, filtraciones, corrosión del acero estructural y sistemas mecánicos y teatrales envejecidos. De 278 paneles exteriores examinados, aproximadamente la mitad presentaba corrosión estructural grave.

¿Por qué Trump mantiene una disputa por el nombre del Kennedy Center?

Trump ha buscado que su nombre permanezca asociado al edificio. Sin embargo, el juez Christopher Cooper determinó que solo el Congreso puede modificar el nombre del monumento, por lo que bloqueó los intentos de la junta de incorporar nuevos reconocimientos al presidente.

¿Cuál es la situación financiera del Kennedy Center?

Documentos internos advertían que el centro había agotado sus recursos y podía tener dificultades para pagar salarios y gastos de mantenimiento. Para mayo proyectaba 124 millones de dólares de ingresos frente a 220 millones presupuestados, con un déficit aproximado de 23 millones.

¿Seguirá funcionando el Kennedy Center durante el cierre?

Sí. Aunque el edificio principal permanecerá cerrado, parte de la programación continuará en The Reach y otros espacios externos. Los Kennedy Center Honors y el Mark Twain Prize también serán trasladados temporalmente.