Nuevo líder de Irán amenaza con atacar bases estadounidenses y promete que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado

Mojtaba Jamenei dijo que vengará la muerte de su padre y de los "mártires" que han muerto durante la guerra.
Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Alí Jamenei, asesinado el 28 de febrero de 2026 en un ataque militar estadounidense-israelí. Crédito: AFP

La Asamblea de Expertos de Irán eligió a Seyyed Mojtaba Hosseini Jamenei como nuevo Líder Supremo de la República Islámica, en sustitución de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido en circunstancias que el propio texto califica como martirio. En su primer discurso público, el nuevo líder trazó las líneas fundamentales de su mandato con un tono combativo y una agenda que combina continuidad revolucionaria, amenazas militares concretas y un llamado a la unidad nacional en tiempos de guerra.

Mojtaba Jamenei admitió de entrada la magnitud del momento: "Me resulta difícil sentarme en el asiento donde se sentaron dos grandes líderes, el gran Jomeini y el mártir Jamenei", señaló, reconociendo que su predecesor fue "una joya brillante y una figura distinguida, no solo en la era actual, sino a lo largo de la historia de los gobernantes de este país". Describió haberlo visto tras su muerte con "una mano sana cerrada en un puño", imagen que empleó como símbolo de resistencia para su propio arranque en el cargo.

Amenaza directa al Estrecho de Ormuz

La parte más trascendente del discurso desde el punto de vista geopolítico fue su advertencia sobre la escalada militar. El nuevo Líder Supremo afirmó que "es imprescindible utilizar el bloqueo del Estrecho de Ormuz" si la situación de guerra continúa, y reveló que "se han realizado estudios para abrir otros frentes donde el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable". El Estrecho de Ormuz es el paso por el que transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial, lo que convierte esa amenaza en una señal de alarma para los mercados energéticos internacionales.

Advertencia a los vecinos con bases extranjeras

Mojtaba Jamenei se dirigió con dureza a los países de la región que albergan instalaciones militares de Estados Unidos. "Simplemente las atacamos sin atacar a esos países", afirmó en referencia al reciente conflicto, antes de agregar que "de ahora en adelante, inevitablemente continuaremos haciéndolo". Instó a esos gobiernos a cerrar las bases "lo antes posible", argumentando que la presencia militar estadounidense en la región no era más que "una mentira" de seguridad. Irán comparte fronteras terrestres o marítimas con quince países, varios de los cuales mantienen acuerdos de defensa con Washington.

El nuevo líder fue explícito al señalar que la promesa de represalia no se circunscribe al asesinato de su padre. "La venganza que estamos considerando no se limita al martirio del gran líder de la revolución; más bien, cada miembro de la nación martirizado por el enemigo es sujeto independiente del caso de venganza", declaró. Hizo mención específica al ataque contra una escuela identificada como Shajare Tayyiba Minab, que calificó como un crimen deliberado que "ocupa un lugar especial en esta investigación".

En un pasaje inusualmente íntimo para un discurso de Estado, Mojtaba Jamenei reveló que la guerra le ha costado no solo a su padre, sino también a su esposa, a su hermana, al hijo de esta y al marido de otra hermana. "Lo que hace posible, e incluso fácil, la paciencia en la adversidad es prestar atención a la promesa segura de Dios", dijo, antes de reiterar su compromiso con la causa revolucionaria.

El discurso reafirmó el apoyo iraní a sus aliados regionales. Destacó el papel de Yemen, Hezbolá y la resistencia iraquí, a quienes describió como parte "inseparable de los valores de la Revolución Islámica". También garantizó atención médica gratuita para los combatientes heridos y anunció medidas de compensación económica para los civiles afectados por los ataques.