El presidente de Francia, Emmanuel Macron, rechazó este jueves 2 de abril las declaraciones de su homólogo estadounidense, Donald Trump, calificándolas de “ni elegantes ni apropiadas”, en una respuesta que refleja el creciente deterioro en los intercambios entre ambos líderes en el contexto de la crisis en Oriente Medio.
Desde Seúl, Corea del Sur, donde se encuentra en visita oficial tras una escala en Japón, Macron fue tajante: “Los comentarios que escuché no son ni elegantes ni apropiados, y no merecen respuesta”. La reacción del mandatario francés se produjo luego de que Trump arremetiera públicamente contra él durante un discurso el miércoles.
El presidente estadounidense no solo acusó a Francia y a otros miembros de la OTAN de no respaldar suficientemente a Estados Unidos en Oriente Medio, sino que también lanzó un comentario personal sobre la pareja presidencial francesa, en referencia a un video viral protagonizado por Macron y su esposa, Brigitte Macron.
“Su esposa lo está maltratando y aún se está recuperando del golpe que recibió en la mandíbula”, afirmó Trump, aludiendo a imágenes difundidas el año pasado durante una visita oficial a Vietnam. Las declaraciones fueron consideradas fuera de lugar por el gobierno francés y contribuyeron a escalar la tensión diplomática.
Macron y la crisis de Oriente Medio
En paralelo a la polémica, Macron centró su agenda en la crisis en Oriente Medio, marcada por el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, una situación que ha disparado los precios internacionales del petróleo. El mandatario insistió en la urgencia de una salida diplomática al conflicto.
“Debemos permitir que se restablezca la paz lo antes posible, un alto el fuego, un marco claro y la reanudación de la libre circulación a través del estrecho de Ormuz”, señaló, subrayando que “son nuestros compatriotas quienes sufren las consecuencias de esta guerra”.
Asimismo, el presidente francés cuestionó la efectividad de las acciones militares frente al programa nuclear iraní. “Una acción militar selectiva, incluso durante unas pocas semanas, no puede resolver el problema nuclear a largo plazo”, advirtió, poniendo en duda los discursos que aseguran avances definitivos en este frente.
Macron también recalcó la necesidad de una supervisión internacional rigurosa: “Si no hay investigadores internacionales trabajando entre bastidores para determinar dónde está el material existente, cómo se está llevando a cabo la investigación y dónde están los sitios, entonces esto no es serio”.
Las fricciones diplomáticas han aumentado en los últimos días, luego de que Trump acusara a Francia de negar el derecho de sobrevuelo a aeronaves militares estadounidenses que transportaban suministros a Israel. En ese contexto, el embajador israelí en París, Joshua Zarka, elevó el tono al declarar que “Francia no es una potencia amiga”.