El senador Markwayne Mullin fue confirmado como secretario del Departamento de Seguridad Nacional tras el despido de Noem

Mullin fue congresista por 10 años representando a Oklahoma.
Markwayne Mullin, secretario del Departamento de Seguridad Nacional Crédito: AFP

El Senado de Estados Unidos confirmó a Markwayne Mullin como secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en una votación de 54 a 45 que marca un punto de inflexión en la reestructuración de la agencia impulsada por el presidente Donald Trump tras meses de controversia interna.

La designación se produce luego de la destitución de Kristi Noem, cuya gestión quedó seriamente cuestionada tras dos tiroteos mortales protagonizados por agentes federales durante operativos migratorios en Minneapolis en enero. A ello se sumaron críticas bipartidistas por su manejo del presupuesto, especialmente en materia de publicidad, lo que terminó por precipitar su salida a comienzos de este mes.

Un nombramiento en medio de parálisis institucional

El nuevo secretario asume en un momento crítico: el DHS se acerca a los 40 días de cierre parcial debido al estancamiento en el Congreso por la financiación de la agencia. Los demócratas han condicionado su apoyo a reformas en las políticas migratorias, mientras que la falta de personal en la Administración de Seguridad en el Transporte ha generado interrupciones en el transporte aéreo, aumentando la presión política para alcanzar un acuerdo.

En este contexto, Mullin podría convertirse en una figura clave en las negociaciones, que hasta ahora han involucrado al coordinador fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan. Su capacidad para tender puentes entre partidos será puesta a prueba en una de las coyunturas más complejas para la seguridad interna del país.

Un liderazgo con enfoque distinto

Durante su audiencia de confirmación, Mullin marcó distancia frente a su antecesora al señalar que su estilo se centrará en "empoderar a las personas". En un giro relevante, anunció que los agentes federales deberán contar con órdenes judiciales para ingresar a domicilios y negocios, una postura que introduce cambios sustanciales en las prácticas recientes del DHS.

Desde la Casa Blanca, el presidente Trump respaldó plenamente la designación. “Es un tipo fantástico. Creo que es la persona indicada”, afirmó ante periodistas, subrayando que el nuevo secretario tendrá autonomía para implementar sus propios cambios.

Apoyos cruzados y tensiones políticas

El nombramiento de Mullin evidenció divisiones poco habituales en el Senado. Los demócratas John Fetterman y Martin Heinrich votaron a favor, destacando su capacidad de diálogo. Heinrich incluso lo calificó como “un amigo”, resaltando una relación de trabajo “honesta y constructiva”.

En contraste, el republicano Rand Paul fue el único miembro de su partido en oponerse. Durante la audiencia, criticó duramente a Mullin, cuestionando su idoneidad para liderar una agencia señalada por controversias en el uso de la fuerza.

Mullin, empresario de 48 años y exluchador de MMA, llegó al Senado en 2023 tras una década como representante por Oklahoma. Su perfil pragmático y su relación con ambos partidos fueron determinantes para destrabar su nominación, que avanzó gracias al voto clave de Fetterman en comité.

Su salida del Senado deja vacante un escaño que deberá ser cubierto por el gobernador de Oklahoma, Kevin Stitt. Se prevé que el designado sea Alan Armstrong, figura del sector energético, quien ocuparía el cargo de forma provisional hasta la elección de un reemplazo definitivo.