El militar vivo más condecorado en la historia de Australia fue arrestado y será juzgado por crímenes de guerra cometidos en Afganistán

Ben Roberts-Smith está acusado de asesinar civiles desarmados en Afganistán entre 2009 y 2012
Ben Roberts-Smith, exmiembro del regimiento de élite del Servicio Aéreo Especial de Australia, saliendo del Tribunal Federal de Sídney. Crédito: AFP

Ben Roberts-Smith, uno de los militares más reconocidos de Australia y galardonado con la Cruz Victoria, fue arrestado y acusado formalmente de cinco cargos de asesinato en el marco de presuntos crímenes de guerra cometidos en Afganistán. La detención se produjo en la terminal nacional del aeropuerto de Sídney, tras un vuelo procedente de Brisbane, en un caso que marca un punto de inflexión en la investigación de abusos cometidos por fuerzas especiales australianas.

El exsoldado fue imputado el martes por la tarde y se le negó la libertad bajo fianza. Posteriormente, fue trasladado al complejo penitenciario de Silverwater, donde permanecerá detenido hasta su comparecencia ante el Tribunal de la División de Fianzas. La pena máxima a la que se enfrenta es cadena perpetua, en caso de ser hallado culpable.

Las acusaciones se centran en hechos ocurridos entre 2009 y 2012, incluyendo la muerte intencional de civiles afganos desarmados y la presunta participación en homicidios mediante instigación o complicidad. Uno de los cargos señala que Roberts-Smith habría causado directamente la muerte de una persona en abril de 2009, mientras que otro sostiene que ayudó o indujo el asesinato de otra víctima el mismo día en Kakarak, en la provincia de Uruzgan. Los otros tres cargos se relacionan con hechos ocurridos en Darwan y Syahchow en 2012.

Crímenes contra civiles

La comisionada de la Policía Federal Australiana, Krissy Barrett, afirmó que las víctimas eran civiles desarmados que “no participaban en hostilidades en el momento de su presunto asesinato”, y subrayó que la investigación, iniciada en 2021, fue “compleja, exhaustiva y meticulosa”, en colaboración con la Oficina del Investigador Especial.

El caso se produce tras años de controversia judicial y mediática. En 2023, Roberts-Smith perdió un juicio por difamación contra Nine Newspapers, luego de que un tribunal concluyera que, bajo el estándar civil de probabilidad, las acusaciones de que estuvo implicado en la muerte de cuatro detenidos afganos eran sustancialmente ciertas. Sin embargo, no existe hasta ahora una condena penal en su contra, lo que mantiene vigente la presunción de inocencia.

Su apelación fue rechazada por el Tribunal Federal, respaldando el fallo del juez Anthony Besanko, y posteriormente el Tribunal Superior se negó a revisar el caso. Pese a ello, Roberts-Smith ha insistido en su inocencia, calificando las acusaciones como “atroces” y “malintencionadas”.

El director de investigaciones de la Oficina del Investigador Especial, Ross Barnett, describió el arresto como un “paso significativo” en circunstancias difíciles, destacando que el proceso enfrenta obstáculos únicos, como la imposibilidad de acceder al territorio afgano para recabar pruebas forenses o testimonios directos.

“No tenemos acceso a la escena del crimen, ni a autopsias ni a evidencias físicas tradicionales”, explicó Barnett, quien no descartó nuevas imputaciones en el marco de las investigaciones en curso, que abarcan 53 casos, de los cuales 10 siguen activos.

En el plano político, el primer ministro Anthony Albanese evitó pronunciarse sobre el arresto, insistiendo en la necesidad de no interferir en un proceso judicial en marcha. Por su parte, el líder opositor Angus Taylor pidió respetar el debido proceso, mientras que la senadora Pauline Hanson expresó públicamente su apoyo al exmilitar.

El caso ha generado un fuerte impacto en Australia, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino por el perfil del acusado, considerado durante años un héroe nacional. Se trata además de la segunda vez que un soldado australiano enfrenta cargos por crímenes de guerra relacionados con el conflicto en Afganistán.