Una empleada bancaria en Chicago le colgó el teléfono al papa León XIV después de pensar que estaba siendo víctima de una llamada de broma, en un episodio ocurrido pocas semanas después de que el pontífice asumiera el liderazgo de la Iglesia Católica.
La historia fue revelada por el hermano del papa, John Prevost, durante una entrevista con CNN y confirmada por el amigo y sacerdote del papa, el agustino P. Tom McCarthy en medio de una misa.
Según relató Prevost, el pontífice —nacido en Estados Unidos y cuyo nombre de nacimiento es Robert Prevost— intentaba actualizar su dirección y número telefónico registrados en un banco de Chicago, dos meses después de haber llegado al Vaticano.
“El se identificó con su nombre de nacimiento, Robert”, contó su hermano. Sin embargo, la conversación se volvió cada vez más complicada cuando la empleada del banco comenzó a hacer preguntas de seguridad y posteriormente le indicó que debía presentarse personalmente en una sucursal para completar el trámite.
Fue entonces cuando Prevost intervino para intentar explicar por qué eso no sería posible.
“La conversación se alargó tanto que le dije: ‘Señora, tal vez le interese saber que está hablando con mi hermano, que se encuentra en Roma en este momento’”, relató. “‘Está hablando con el Papa’”.
La reacción de la empleada fue inmediata. “Ella dijo: ‘¿Ah, sí?’ Y colgó”, recordó entre risas.
Según John Prevost, la mujer estaba convencida de que alguien intentaba gastarle una broma telefónica. Finalmente, un sacerdote local tuvo que acudir personalmente al banco para resolver la situación administrativa.
Anécdota graciosa en medio de un momento tenso
La anécdota salió a la luz pocos días antes de la reunión prevista entre León XIV y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en el Vaticano, en medio de crecientes tensiones entre el pontífice y el presidente estadounidense, Donald Trump.
En los últimos días, Trump volvió a criticar públicamente al papa, acusándolo de “poner en peligro la vida de muchos católicos” por sus posiciones sobre la guerra con Irán.
Sin mencionar directamente al mandatario estadounidense, León XIV respondió defendiendo la postura histórica de la Iglesia frente a los conflictos armados y las armas nucleares.
“La misión de la Iglesia es proclamar el Evangelio, predicar la paz”, afirmó el pontífice. “Si alguien quiere criticarme por proclamar el Evangelio, que lo haga con sinceridad”.
El papa añadió además que la Iglesia Católica “se ha manifestado durante años contra todas las armas nucleares”.
Pese al contexto político, Rubio negó que su visita al Vaticano tenga como objetivo resolver diferencias con el pontífice.
“Hay mucho de qué hablar con el Vaticano”, declaró el funcionario estadounidense, quien destacó temas de cooperación relacionados con ayuda humanitaria, libertad religiosa y persecución de minorías cristianas en distintas regiones del mundo.