La ofensiva militar impulsada por la administración del presidente Donald Trump contra presuntos narcotraficantes en América Latina sumó un nuevo episodio, cuando fuerzas estadounidenses atacaron una embarcación en el Pacífico oriental, causando la muerte de dos personas.
Con esta operación, el número de fallecidos en ataques marítimos atribuidos a Estados Unidos desde septiembre supera las 200 personas, una cifra que ha intensificado las críticas de legisladores, organizaciones de derechos humanos y expertos en derecho internacional.
Nuevo ataque en el Pacífico oriental
El Comando Sur de Estados Unidos informó que la embarcación fue atacada mientras navegaba en una ruta identificada por Washington como corredor habitual del narcotráfico.
Según el comunicado militar, la operación fue realizada bajo órdenes del general Francis L. Donovan, máximo jefe militar estadounidense para América Latina.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el objetivo era una embarcación vinculada al contrabando de drogas. Sin embargo, no presentaron evidencia pública que demostrara que el bote transportaba narcóticos en el momento del ataque.
Un video difundido por el ejército en redes sociales muestra una lancha desplazándose a gran velocidad antes de ser alcanzada y quedar envuelta en llamas.
Una campaña que ya deja al menos 207 muertos
El ataque forma parte de una estrategia lanzada por la Casa Blanca a comienzos de septiembre, cuando Trump declaró que Estados Unidos se encontraba en un “conflicto armado” contra los cárteles latinoamericanos y otros grupos criminales vinculados al tráfico de drogas.
Desde entonces, Washington ha incrementado significativamente las operaciones militares en el Pacífico oriental y el mar Caribe.
De acuerdo con los datos conocidos hasta ahora, el operativo del miércoles constituye el quinto ataque registrado en aproximadamente una semana y eleva a por lo menos 207 el número de personas fallecidas en este tipo de acciones.
La administración Trump sostiene que las operaciones buscan reducir el flujo de drogas hacia territorio estadounidense y combatir la crisis de sobredosis que afecta al país.
Cuestionamientos sobre la legalidad de las operaciones
La estrategia ha generado fuertes controversias dentro y fuera de Estados Unidos.
Diversos especialistas en derecho militar han cuestionado si las acciones cumplen con las normas internacionales aplicables a conflictos armados y operaciones de seguridad.
Las críticas se intensificaron tras uno de los primeros ataques realizados en septiembre.
Según información presentada posteriormente ante legisladores estadounidenses, una embarcación fue atacada inicialmente, causando la muerte de nueve personas. Dos sobrevivientes permanecieron aferrados a los restos del naufragio tras el primer impacto.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con un video revisado por congresistas, ambos hombres realizaban señales con las manos cuando la embarcación fue atacada nuevamente, provocando su muerte.
La Casa Blanca defendió aquella acción argumentando que se realizó en legítima defensa y conforme a las leyes de la guerra. Sin embargo, varios expertos legales sostuvieron que un segundo ataque contra sobrevivientes podría constituir una violación del derecho internacional independientemente del contexto militar invocado por Washington.
Investigación en curso en el Pentágono
Las dudas sobre la conducción de las operaciones llevaron al inspector general del Departamento de Defensa de Estados Unidos a abrir una investigación.
La revisión busca determinar si las fuerzas armadas siguieron correctamente los procedimientos de selección de objetivos establecidos para este tipo de misiones.
No obstante, la investigación se concentra en aspectos operativos y no en la legalidad general de los ataques, una cuestión que continúa siendo objeto de debate entre juristas y miembros del Congreso.
Pocos sobrevivientes
Hasta ahora, apenas tres personas han sobrevivido a los ataques marítimos estadounidenses y posteriormente fueron rescatadas.
Dos de ellas fueron recuperadas en octubre tras un ataque contra un presunto narcosubmarino. Posteriormente fueron repatriadas a sus países de origen, Ecuador y Colombia.
Un tercer sobreviviente fue rescatado por la Guardia Costera de Estados Unidos en marzo y posteriormente entregado a las autoridades de Costa Rica.
Debate político en Washington
Mientras la administración Trump insiste en que las operaciones son necesarias para combatir el narcotráfico, sus críticos sostienen que la estrategia podría tener un impacto limitado sobre el tráfico real de drogas hacia Estados Unidos.
Varios expertos recuerdan que gran parte del fentanilo responsable de las sobredosis en territorio estadounidense ingresa por rutas terrestres desde México, tras ser producido con precursores químicos procedentes principalmente de China e India.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué ocurrió en el último ataque estadounidense?
El ejército de Estados Unidos atacó una embarcación en el Pacífico oriental que identificó como vinculada al narcotráfico. Dos personas murieron durante la operación.
¿Cuántas personas han muerto en esta campaña militar?
Según los datos disponibles, al menos 207 personas han fallecido en ataques marítimos estadounidenses contra presuntos narcotraficantes desde septiembre.
¿Por qué la administración Trump justifica estas operaciones?
La Casa Blanca sostiene que Estados Unidos mantiene un conflicto contra organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas y que los ataques buscan reducir el flujo de narcóticos hacia territorio estadounidense.
¿Qué cuestionamientos han surgido sobre la estrategia?
Expertos legales, organizaciones de derechos humanos y algunos legisladores han planteado dudas sobre la legalidad de los ataques y sobre la falta de pruebas públicas que vinculen a todas las embarcaciones atacadas con actividades de narcotráfico.
¿Existe alguna investigación oficial?
Sí. El inspector general del Pentágono abrió una investigación para revisar si las fuerzas armadas siguieron adecuadamente los procedimientos de selección de objetivos durante estas operaciones.