Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, los equipos que trabajaron en la zona donde estaban las Torres Gemelas encontraron miles de objetos entre los escombros. Había partes de los edificios, documentos, fotografías, teléfonos, prendas de vestir, objetos personales y equipos utilizados por los bomberos y policías. Algunos de estos elementos fueron exhibidos años después en museos, pero muchos otros nunca llegaron a estar a la vista del público.
Entonces, la pregunta que muchos se hacen es: ¿en dónde están o qué pasó con ellos?
Miles de objetos fueron recuperados
Tras el derrumbe de las Torres Gemelas comenzó una enorme tarea para retirar los escombros y buscar cualquier objeto que pudiera tener algún valor para la memoria social. Los trabajadores revisaron durante meses los restos que fueron trasladados desde la Zona Cero. Además de ayudar en las investigaciones, esta búsqueda permitió recuperar objetos que hoy forman parte de colecciones históricas.
El 9/11 Memorial & Museum, que se inauguró el 11 de septiembre de 2011 en Nueva York, conserva decenas de miles de objetos relacionados con los atentados. Sin embargo, solo una parte de ellos está expuesta al público.
¿Por qué varios objetos residuales del atentado siguen guardados?
Que un objeto no esté en una vitrina de los museos no significa que haya desaparecido. Muchos de los materiales recuperados permanecen almacenados y son conservados por el 9/11 Memorial & Museum u otras instituciones. Algunos son demasiado grandes para ser exhibidos y otros no tienen espacio dentro de las exposiciones o se mantienen guardados para que puedan ser estudiados en el futuro.
También hay objetos personales que requieren un tratamiento especial por su relación con las víctimas y el cuidado que se ha pedido al respecto por la sensibilidad del tema para la sociedad norteamericana. Una fotografía, una identificación o una prenda pueden parecer objetos comunes, pero detrás de cada uno puede existir la historia de una persona que murió ese día y emociones que salvaguardan desde las entidades.
Todos los objetos no quedaron en Nueva York
Algunas piezas fueron entregadas a diferentes museos e instituciones de Estados Unidos. Por ejemplo, el Smithsonian, conserva objetos relacionados con los ataques, incluyendo partes del World Trade Center y materiales relacionados con los equipos de emergencia.
También existen piezas que quedaron bajo custodia de organismos públicos, departamentos de bomberos y otras instituciones para estudios, ejercicios de memoria o conservación por el riesgo que en su momento podían tener.
Esto quiere decir que no existe un depósito único de los objetos residuales del atentado, sino que varios se han distribuido en diferentes lugares para todo tipo de propósitos; y esto no descarta que más adelante puedan ser exhibidos.
Partes de las Torres siguen conservadas
Entre los objetos más importantes están los fragmentos de acero de las Torres Gemelas. Algunas de estas piezas muestran las marcas y daños que quedaron después de los impactos y del derrumbe de los edificios. Varias se pueden ver en exposiciones, mientras que otras permanecen almacenadas.
Para los museos, conservar estos restos es una manera de mantener una parte física de los edificios que desaparecieron aquella mañana, pero también representa un grado de incomodidad por lo que supone guardar este tipo de materiales pesados y engorrosos en un recinto cerrado.
¿Por qué no se muestran todos los objetos posteriores al atentado?
La explicación global es que hay demasiados objetos y muy poco espacio para exhibirlos. Un museo debe seleccionar qué piezas mostrar y cuáles conservar en sus depósitos. Además, no todos los objetos tienen que estar expuestos para tener valor histórico.
En algunos casos, mantenerlos guardados también permite protegerlos de daños y conservarlos durante muchos años. Y cuando se trata de objetos personales de las víctimas, existe además una cuestión de respeto hacia sus familias.
El valor histórico de los objetos recuperados tras el 11 de septiembre
25 años después de los atentados, muchos de esos objetos siguen formando parte de la historia del 11 de septiembre. Algunos son conocidos por millones de personas porque están en exhibiciones y otros tantos permanecen guardados y solo pueden ser consultados en determinadas circunstancias.
Por eso, que un objeto recuperado de las Torres Gemelas nunca haya sido mostrado al público no quiere decir que haya sido escondido o destruido como insinúan algunas teorías de conspiración. En muchos casos, simplemente está conservado como parte de una colección histórica porque son pequeños restos de un acontecimiento que cambió la historia de Estados Unidos y que todavía se intenta comprender y recordar.