El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, rechazó la posibilidad de que Óscar Puente abandone el Ministerio de Transportes tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo, que dejó 69 muertos. Según fuentes del entorno del ministro, Sánchez le manifestó que sería injusto que tuviera que dimitir.
Puente aseguró que su continuidad depende de la decisión del jefe del Ejecutivo y afirmó que no se convertiría en un obstáculo para el proyecto político del Gobierno. El ministro también reconoció que atraviesa un momento personal difícil y que no se encuentra en las mejores condiciones anímicas para participar en una campaña electoral.
La decisión de Sánchez se conoce mientras avanzan las preguntas sobre las condiciones de seguridad ferroviaria en España, en particular por las incidencias del sistema de señalización LZB y el retraso en la instalación del sistema europeo ERTMS en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
La modernización ferroviaria acumula retrasos
Adif, el gestor público de las infraestructuras ferroviarias españolas, preparó en 2020 el proyecto para sustituir el sistema LZB por el ERTMS en la línea Madrid-Sevilla. El contrato establecía febrero de 2026 como fecha límite para que el nuevo sistema estuviera operativo, pero la implementación se ha retrasado y no se espera que los trenes dispongan de él, al menos, hasta 2027.
La adjudicación fue concedida a Thales España en octubre de 2021 por 94 millones de euros, frente a los 131 millones previstos inicialmente. La diferencia representó un ahorro de 37 millones de euros para Adif.
El contrato contemplaba un plazo de ejecución de 52 meses. Sin embargo, ante el retraso, Adif optó por mantenerlo y concedió en junio una prórroga en las condiciones originales, en lugar de cancelarlo o aplicar penalizaciones.
Entre los factores que favorecieron la propuesta de Thales estaban su experiencia con los equipos de señalización existentes en la línea y la posibilidad de reducir costes mediante la integración de componentes y la reprogramación de centrales. La empresa Hitachi Rail, que asumió la adjudicación a Thales en 2024, no respondió a las preguntas sobre las causas del retraso, según la información publicada.
Las alertas sobre el sistema LZB
El sistema LZB permite la comunicación entre los trenes y la infraestructura ferroviaria y constituye una de las capas de seguridad de la línea. Sin embargo, operadores ferroviarios han advertido sobre las desconexiones e incidencias que afectan su funcionamiento.
Fabrizio Favara, consejero delegado de Iryo, alertó en el Senado, 23 días antes del accidente de Urda, de que las desconexiones del sistema podían inmovilizar trenes y dificultar la reanudación del servicio. El directivo señaló que los problemas de señalización eran una de las incidencias más frecuentes en la línea Madrid-Andalucía.
Tras el accidente, el LZB quedó bajo escrutinio junto con los centros de regulación de la circulación. No obstante, la información disponible no permite concluir que la instalación del ERTMS hubiera evitado la tragedia de Urda. Esa posibilidad forma parte de las preguntas que rodean la investigación sobre lo ocurrido.
Fondos europeos y responsabilidad sobre el contrato
La renovación de la señalización también tiene implicaciones en el uso de recursos de la Unión Europea. El contrato inicial, por un valor cercano a 93,8 millones de euros, fue financiado primero con recursos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y posteriormente vinculado al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
La Unión Europea dio por válidas las explicaciones sobre el precio ofertado por Thales, que era aproximadamente un 28 % inferior al de sus competidores, bajo la previsión de que las obras terminarían a comienzos de 2026.
El retraso se produce mientras Adif continúa siendo uno de los principales receptores de fondos europeos para inversiones ferroviarias. Según el Ministerio de Hacienda, el gestor había recibido un total de 5.825 millones de euros.
Por ahora, la continuidad de Puente en el Ministerio queda respaldada por Sánchez, mientras la investigación del accidente y las explicaciones sobre la modernización de la línea Madrid-Sevilla siguen siendo asuntos centrales para determinar las responsabilidades y evaluar las condiciones de seguridad del sistema ferroviario español.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Pedro Sánchez aceptó la dimisión de Óscar Puente?
No. Según fuentes del entorno del ministro, el presidente del Gobierno rechazó su salida tras el accidente ferroviario de Urda, que dejó 69 muertos.
¿Qué retraso acumula la modernización de la línea Madrid-Sevilla?
El sistema ERTMS debía estar operativo en febrero de 2026, pero su instalación se ha retrasado y no se espera que esté disponible para los trenes, al menos, hasta 2027.
¿Cuánto costó el contrato para renovar la señalización ferroviaria?
Adif adjudicó el contrato a Thales España por 94 millones de euros, frente a los 131 millones inicialmente previstos, una diferencia de 37 millones.
¿Qué problemas se han señalado sobre el sistema LZB?
Operadores ferroviarios han advertido sobre desconexiones que pueden inmovilizar trenes y dificultar la reanudación del servicio. Sin embargo, no se ha establecido que estas incidencias causaran el accidente de Urda.
¿Qué papel tienen los fondos europeos en la modernización ferroviaria?
El contrato de renovación de la señalización se vinculó a instrumentos de financiación europeos, entre ellos el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.