El militar retirado José Antonio Colina explicó en La FM Fin de Semana su evaluación sobre un audio que ha circulado en relación con la operación del 3 de enero, en el que un supuesto agente de seguridad del Palacio de Miraflores, en Caracas, describe el tipo de armamento utilizado y los efectos que habría generado entre quienes se encontraban en el lugar. Colina señaló que le atribuye una veracidad del cien por ciento al material, al considerar que la descripción coincide con procedimientos empleados por Estados Unidos en operaciones militares.
Según indicó, durante la operación se habrían utilizado aviones E18 Growler de guerra electrónica para desactivar sistemas antiaéreos venezolanos y provocar apagones, así como once helicópteros destinados a operaciones especiales. Añadió que también habría intervenido una unidad Delta Force, equipada con armamento HK 416, al que describió como subametralladoras cortas capaces de disparar proyectiles calibre 5.56.
¿Cómo funcionan las llamadas bombas sónicas?
Explicó que este tipo de dispositivos funcionan mediante sonidos de alta frecuencia, emitidos desde el aire o por combatientes en tierra, con un radio de acción definido. Precisó que el sonido penetra los tímpanos, genera pérdida de equilibrio por desestabilización del oído medio y puede causar sangramiento nasal en personas expuestas.
"El objetivo principal es neutralizar sin causar muertes masivas, podría resultar letal en personas con condiciones físicas deterioradas o problemas cardíacos", sostuvo. Indicó que neutralizar técnicamente estos efectos es imposible salvo que la persona se encuentre dentro de un búnker, y señaló que no se usan para protestas comunes.
¿Qué daños y capacidades describió sobre la operación?
El militar retirado afirmó que el armamento ruso y los sistemas de defensa venezolanos no funcionaron por la baja calidad del material adquirido y la falta de adiestramiento del personal. Señaló que el entrenamiento cambió tras romperse intercambios previos y que actualmente se realiza en países cuyas condiciones no se adaptan al territorio venezolano.
Sobre los objetivos atacados, indicó que no fueron bombardeados aviones ni aeronaves Sukhoi y que la acción se concentró en Fuerte Tiuna. Según dijo, allí fue destruido completamente el Batallón Ayala, conformado por tanques mecanizados, así como el Observatorio Cajigal con sistemas de radar cercanos a Miraflores. Aclaró que el Museo Histórico Militar y el mausoleo de Hugo Chávez permanecieron intactos durante la operación descrita en el audio.
"Estados Unidos solo utilizó una mínima parte de sus capacidades bélicas y podría repetir una operación similar con la misma facilidad", aseguró.
Al ser consultado sobre otros actores, dijo que desconoce por qué no han sido neutralizados, mencionó a Diosdado Cabello y afirmó que Padrino López padece una enfermedad terminal. Explicó que, aun cuando los involucrados estén advertidos de los procedimientos empleados, la capacidad para ejecutar acciones semejantes se mantiene, porque en el evento descrito no se emplearon bombarderos, aviones de caza ni fuerzas terrestres adicionales.
En relación con los porcentajes mencionados, reiteró que el uso habría sido equivalente a una fracción mínima del potencial disponible, sin desplegar otros medios, lo que permitiría repetir el esquema operativo sin modificaciones sustanciales.
También afirmó que quienes fueron mencionados conocen que lo ocurrido puede repetirse y que esa posibilidad está presente, dadas las capacidades descritas y la facilidad señalada para ejecutar acciones similares. Colina agregó que su análisis se basa en su experiencia militar y en la lectura técnica del audio, insistiendo en que los detalles coinciden con doctrinas conocidas y con la secuencia operativa relatada durante la entrevista radial.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.