Los precios mundiales de la energía suben tras el cierre de la planta de gas más importante de Medio Oriente por ataques iraníes

Irán ha amenazado con cerrar definitivamente el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del total de GNL
El politólogo israelí Ely Karmon explica en La FM el reciente ataque israelí en Qatar, relacionado con la posición ambigua del país en Oriente Medio y su respaldo a Hamás. Crédito: AFP

Los precios del gas natural en Europa registraron un fuerte repunte este lunes, luego de que la estatal qatarí QatarEnergy anunciara la suspensión de su producción de gas natural licuado (GNL) debido a la intensificación de los combates en Oriente Medio, que amenaza el equilibrio energético mundial.

Los futuros europeos del gas para entrega en abril subieron hasta 45,46 euros por megavatio-hora (cerca de 200 mil pesos colombianos) en la bolsa energética ICE, lo que representa un aumento cercano al 42%, el mayor salto desde la crisis energética desencadenada tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.

La decisión afecta directamente a la planta Ras Laffan Industrial City, considerada el mayor centro mundial de exportación de GNL y responsable de aproximadamente una quinta parte del suministro global.

Aunque no se han reportado daños físicos en las instalaciones, la compañía declaró fuerza mayor en varios contratos ante la imposibilidad de garantizar envíos en medio del conflicto.

El Estrecho de Ormuz, cuello de botella energético

El impacto inmediato se explica por la paralización del tránsito marítimo a través del Estrecho de Ormuz, una arteria estratégica por donde circula cerca del 20% del gas natural licuado mundial.

El aumento de ataques, interceptaciones de misiles y tensiones militares en la región, ha reducido drásticamente el paso de buques metaneros, generando retrasos logísticos y acumulación de inventarios en Qatar.

Analistas advierten que si la interrupción se prolonga, el sistema energético global podría enfrentar una presión comparable, o incluso superior a la crisis europea de hace cuatro años.

“La amenaza a la seguridad del suministro es inminente”, afirmó Simone Tagliapietra, analista del centro de estudios Bruegel, quien señaló que el alcance real dependerá de cuánto tiempo permanezca cerrado el flujo marítimo.

Europa vuelve a un escenario de escasez

Aunque Asia absorbe la mayor parte del GNL de Medio Oriente, cualquier interrupción obliga a compradores asiáticos y europeos a competir por cargamentos alternativos, elevando automáticamente los precios internacionales.

Europa enfrenta una situación especialmente delicada: los niveles de almacenamiento se encuentran por debajo del promedio estacional y el continente necesita importar grandes volúmenes de gas durante el verano para reponer reservas antes del invierno.

El contrato holandés TTF —referencia del mercado europeo— llegó a negociarse en 46,77 euros por megavatio-hora, su nivel más alto desde febrero de 2025. Aun así, operadores señalan que el suministro regional todavía no ha sido interrumpido directamente, lo que mantiene cierta cautela entre los mercados.

Impacto global y advertencias del mercado

El banco Goldman Sachs advirtió que si el bloqueo marítimo en Ormuz se prolonga durante un mes, los precios del gas europeo podrían más que duplicarse, generando una nueva ola inflacionaria energética a escala mundial.

Ni siquiera un aumento acelerado de exportaciones estadounidenses sería suficiente para sustituir rápidamente el volumen qatarí. Aunque QatarEnergy planea poner en marcha próximamente su proyecto Golden Pass en Estados Unidos, la instalación no alcanzará plena capacidad hasta el próximo año.

La crisis energética se produce en paralelo a la escalada militar derivada de la ofensiva aérea liderada por Estados Unidos contra Irán.

El presidente Donald Trump advirtió que la campaña de bombardeos podría extenderse durante semanas, mientras continúan ataques y explosiones en Israel, Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

En ese contexto, Israel ordenó el cierre temporal del yacimiento Leviatán —su mayor campo gasífero— obligando a Egipto a buscar cargamentos adicionales de GNL en el mercado internacional y aumentando aún más la presión sobre la oferta global.

Analistas de BloombergNEF anticipan además que Turquía podría incrementar sus compras spot de gas natural licuado ante posibles interrupciones del suministro por gasoducto procedente de Irán.