Este 20 de enero se cumple el primer año del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, un periodo marcado por decisiones y declaraciones que han generado repercusiones tanto a nivel interno como internacional.
Las tensiones internacionales han surgido dentro y fuera de Estados Unidos desde los primeros días de su posesión. Trump asumió como el presidente número 47 del país, retomando su lema “America First”, con la promesa de endurecer las políticas migratorias en las fronteras y reactivar la economía estadounidense mediante lineamientos conservadores.
Desde las escalinatas del Capitolio, Trump dejó claro que este nuevo gobierno no sería moderado, en contraste con su primer mandato entre 2017 y 2021. Aunque su primera presidencia estuvo marcada por la confrontación y el desorden informativo, en esta nueva etapa ha buscado imponer su sello personal, proyectando influencia en la economía mundial.
Uno de sus primeros actos en la Casa Blanca fue la firma de indultos a centenares de personas detenidas por el asalto al Capitolio, un hecho que marcó la política estadounidense cuatro años atrás. Ese mismo día, durante su discurso de posesión, Trump aseguró que “Estados Unidos será más grande que nunca” y planteó un nuevo punto de partida en las relaciones internacionales, al afirmar que pondría fin a las guerras y promovería la estabilidad global.
Otra de las decisiones relevantes de su mandato fue la declaración de emergencia nacional en la frontera con México, con la que endureció su discurso migratorio y reiteró su postura sobre la seguridad nacional, citando casos criminales vinculados a migrantes indocumentados y a organizaciones como el Tren de Aragua.
Cambios en la política exterior durante el segundo mandato
En el ámbito interno, Trump presentó un proyecto de ley de reformas fiscales, orientado a ajustar el gasto público y fortalecer su agenda proteccionista, que incluyó nuevos paquetes arancelarios. Entre las medidas destacadas figuró la imposición de un arancel del 25 % a países que importaran petróleo venezolano o que no alcanzaran acuerdos comerciales favorables con Estados Unidos.
En política exterior, Trump presentó un plan de paz en medio del conflicto entre Israel y Hamás, que contemplaba un alto al fuego, la liberación de rehenes, la ayuda humanitaria y una administración de transición. El mandatario aseguró que esta iniciativa sentaba las bases para una paz duradera en Medio Oriente.
Al cumplirse el primer año en la Casa Blanca, uno de los hechos de mayor impacto en Latinoamérica fue la operación militar en Venezuela, liderada por fuerzas estadounidenses, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, esposa del líder chavista. El operativo estuvo precedido por la intercepción de narcolanchas en el mar Caribe y el océano Pacífico, como parte de acciones contra organizaciones de narcotráfico.
En cuanto a la guerra entre Rusia y Ucrania, Trump ha sido uno de los líderes que ha buscado impulsar un acuerdo de paz; sin embargo, hasta la fecha no se ha alcanzado un consenso entre Kiev y Moscú.
La visión empresarial de Trump en las relaciones internacionales
Durante este segundo mandato, el presidente ha demostrado una visión global de corte empresarial, según explicó Michael Shifter, analista y presidente del Diálogo Interamericano, en diálogo con La FM Fin de Semana.
“Él ve el mundo, incluyendo a Groenlandia y América Latina, bajo la óptica de un hombre de bienes raíces: lugares que quiere controlar o comprar porque quiere ser el dueño”, señaló el experto. Shifter agregó que Trump busca “poner el mundo patas arriba” mediante decisiones que se apartan de los patrones tradicionales de la política exterior estadounidense.
Posibles nuevos escenarios de tensión
Tras la incursión en Venezuela, Shifter afirmó que la operación fue “exitosa en términos tácticos y militares”, aunque dejó al régimen chavista prácticamente intacto en Caracas. No obstante, planteó la posibilidad de nuevas operaciones dirigidas en México, así como ataques focalizados en Irán.
Respecto a Groenlandia, Trump ha incrementado la presión sobre países que han enviado tropas a la isla y anunció un aumento de aranceles a partir del 1 de febrero. Copenhague, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia han desplegado fuerzas en la zona para misiones de entrenamiento. El mandatario ha justificado su interés en la isla por motivos de seguridad nacional, argumentando que, de no hacerlo, sería ocupada por Rusia o China.
Relación entre Estados Unidos y Colombia
Entre las tensiones internacionales de este primer año también se encuentran las registradas con Colombia. Trump ha criticado de manera directa al presidente Gustavo Petro, a quien ha acusado de tolerancia frente al narcotráfico y ha cuestionado su legitimidad tanto en redes sociales como en discursos oficiales.
La confrontación se intensificó tras la oposición del Gobierno colombiano a las deportaciones de connacionales en vuelos con personas esposadas, lo que derivó en amenazas de medidas económicas, de seguridad e incluso en la posibilidad de operaciones militares. En ese contexto, Trump calificó a Colombia como “un desastre”, al vincular al país con la producción de cocaína.
En marzo de 2025, el 83 % de los programas de USAID fueron cancelados tras una revisión interna, lo que redujo de forma significativa la presencia operativa de esta agencia y situó a Colombia en el centro del debate político en Washington.
Sobre la situación actual entre Estados Unidos y Colombia, el exvicepresidente Francisco ‘Pacho’ Santos explicó en el Noticiero de La FM Fin de Semana cómo ha evolucionado la relación tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. “Petro sabe que el 7 de agosto queda desprotegido y teme que salgan evidencias de financiación irregular y de sus relaciones con Maduro”, afirmó, al referirse a la más reciente llamada entre ambos mandatarios.