¿Puede llegar a América Latina una ola de protestas como la de Francia?

El sociólogo francés Michel Wieviorka analizó las causas de la crisis francesa y advirtió sobre los riesgos de que el deterioro institucional abra paso a soluciones autoritarias.

Francia atraviesa una profunda crisis política y social que pone en entredicho la estabilidad de sus instituciones y el funcionamiento de su democracia. Las manifestaciones masivas, los disturbios y los ataques contra establecimientos públicos y privados reflejan un escenario de creciente tensión, marcado por las dificultades económicas, el deterioro de los servicios públicos y el descontento ciudadano.

Ante este panorama, surge una pregunta: ¿podrían extenderse a América Latina las protestas y los episodios de violencia que sacuden a Francia y otras zonas de Europa? Aunque no es posible anticipar que se reproduzca un escenario similar, el malestar social, las dificultades económicas y la desconfianza en las instituciones plantean interrogantes sobre la estabilidad política de distintos países.

En entrevista con La FM, el sociólogo francés Michel Wieviorka, director de estudios emérito de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y expresidente de la Asociación Internacional de Sociología, analizó las causas de la crisis francesa y advirtió sobre los riesgos de que el deterioro institucional abra paso a soluciones autoritarias. Al referirse a Colombia, señaló que el país tiene una larga historia de violencia y que estas problemáticas no desaparecerán fácilmente.

Francia enfrenta una crisis de régimen político

Para Wieviorka, la situación francesa va mucho más allá de las manifestaciones y los episodios de violencia. El académico considera que el país enfrenta una crisis estructural que compromete el funcionamiento de sus principales instituciones, incluido el Ejecutivo y el Parlamento, incapaz de consolidar una mayoría para tomar decisiones fundamentales, especialmente en materia presupuestaria.

“Francia está viviendo una crisis de régimen político”, afirmó el sociólogo, quien describió un panorama en el que el poder presidencial se encuentra debilitado y las instituciones republicanas atraviesan dificultades para responder a los problemas nacionales.

Entre los factores que agravan el escenario, Wieviorka destacó la crisis del sistema educativo, que durante décadas fue considerado uno de los pilares de la sociedad francesa. Sin embargo, señaló que los resultados en clasificaciones internacionales han cuestionado esa percepción y evidenciado problemas que requieren respuestas estructurales.

El académico advirtió que la violencia ha terminado desplazando la discusión sobre estas dificultades. Los saqueos, los incendios y los ataques contra comercios, alcaldías y establecimientos públicos han acaparado la atención, mientras los problemas de fondo continúan sin resolverse.

En ese contexto, lanzó una de sus advertencias más contundentes: “Se trata de una situación prefascista o prerrevolucionaria”. Según explicó, el país corre el riesgo de entrar en una fase de caos que facilite la instauración de un poder autoritario.

Represión y debilidad institucional agravan la incertidumbre

El sociólogo también cuestionó la capacidad de respuesta del Gobierno de Emmanuel Macron frente a los disturbios. A su juicio, las dificultades para controlar la violencia evidencian que la crisis no solo afecta a las instituciones políticas, sino también a los organismos encargados de mantener el orden público.

Wieviorka señaló que, cuando un régimen pierde capacidad de funcionamiento, suele recurrir a la represión y al uso de la fuerza. Entre las medidas que podrían implementarse mencionó los toques de queda, aunque advirtió que el Gobierno enfrenta limitaciones económicas y operativas para contener los disturbios en todo el territorio.

“El gobierno no tiene capacidad política ni capacidad económica, y lo único que le queda es la represión”, sostuvo.

Además, alertó sobre la posibilidad de que la tensión social se prolongue durante los próximos meses, especialmente ante la cercanía de las elecciones presidenciales y la incertidumbre sobre la composición del Parlamento. Para el académico, un escenario de bloqueo político podría profundizar la confrontación y abrir espacio a nuevas expresiones de violencia.

El malestar económico también alimenta las protestas en Europa

Wieviorka advirtió que la violencia no es un fenómeno exclusivamente francés. Durante la entrevista, mencionó episodios registrados en Italia y Albania, aunque aclaró que pueden responder a causas diferentes. En su análisis, las dificultades económicas y el aumento del costo de la vida, especialmente por el precio del gas y la energía, contribuyen a generar un ambiente de tensión social.

“La violencia hoy forma parte de la vida de Europa”, afirmó el sociólogo, al cuestionar la idea de que el continente sea actualmente un espacio de paz y estabilidad democrática garantizadas.

El académico también destacó que los disturbios no se limitan a París, sino que afectan a distintas ciudades francesas. Los ataques contra edificios públicos y las críticas de los alcaldes al Gobierno reflejan, según su diagnóstico, una creciente inconformidad con la respuesta de las autoridades.

Este panorama plantea interrogantes sobre la posibilidad de que el descontento se extienda a otros países. Sin embargo, Wieviorka evitó anticipar que las manifestaciones francesas vayan a reproducirse de la misma manera en otras regiones, pues las causas y las dinámicas de cada sociedad son diferentes.

¿Puede llegar a América Latina una ola de protestas como la de Francia?

Al ser consultado directamente sobre la posibilidad de que América Latina experimente una ola de protestas similar a la francesa, Wieviorka respondió que no es posible saberlo con certeza y subrayó que el fenómeno tendría características distintas según el país.

“Yo no lo sé, va a ser diferente”, afirmó el sociólogo, quien puso como ejemplo a Colombia y su prolongada historia de violencia. Su respuesta no plantea que el país esté necesariamente encaminado hacia un escenario como el de Francia, sino que advierte sobre la persistencia de problemas propios que siguen representando un desafío para la sociedad.

“Este país ha sido de manera frecuente un laboratorio de la violencia”, señaló Wieviorka, al referirse a los estudios de sociólogos y antropólogos colombianos dedicados a investigar las distintas expresiones de este fenómeno.

El académico concluyó que las violencias que afectan a Colombia no desaparecerán de manera espontánea. “No sé si las mismas, pero hay muchas y no van a desaparecer así”, agregó.

Su análisis deja abierta la pregunta sobre la evolución de las protestas en América Latina, pero también marca una diferencia importante: aunque existen factores de malestar social que pueden coincidir entre países, no es posible trasladar automáticamente el escenario francés a la realidad latinoamericana.

Riesgo de un giro hacia la extrema derecha

Wieviorka también se refirió al avance de la extrema derecha francesa y a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la situación del país. En su análisis, Trump tendría interés en un eventual debilitamiento de la democracia francesa y en el ascenso de un Gobierno de extrema derecha encabezado por Marine Le Pen.

El sociólogo advirtió que una eventual victoria de Le Pen no garantizaría la estabilidad. La oposición de sectores de izquierda y la posibilidad de que la nueva mandataria carezca de una mayoría parlamentaria podrían mantener al país en un escenario de confrontación.

El diagnóstico del académico apunta a una crisis que combina fragilidad institucional, dificultades económicas y polarización política. Aunque no permite afirmar que una ola de protestas como la francesa llegará a América Latina, sí plantea una advertencia sobre los riesgos de ignorar el descontento social y las debilidades institucionales: cuando estos problemas se profundizan y las respuestas políticas resultan insuficientes, la tensión puede escalar y favorecer salidas autoritarias.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué dijo Michel Wieviorka sobre la crisis política de Francia?

El sociólogo francés Michel Wieviorka afirmó que Francia atraviesa una crisis estructural que afecta el funcionamiento de sus instituciones, incluido el Ejecutivo y el Parlamento. Según el académico, la debilidad política, los problemas económicos y el deterioro de servicios como la educación han profundizado el descontento ciudadano.

¿Por qué hay protestas y episodios de violencia en Francia?

De acuerdo con Wieviorka, las manifestaciones y los disturbios están relacionados con la crisis institucional, las dificultades económicas, el aumento del costo de la vida y los problemas de los servicios públicos. Los saqueos, incendios y ataques contra establecimientos han desplazado la discusión sobre las causas estructurales del malestar social.

¿Puede llegar a América Latina una ola de protestas como la de Francia?

Wieviorka señaló que no es posible predecir si América Latina vivirá protestas similares, pues cada país tiene condiciones sociales y políticas diferentes. Sobre Colombia, recordó su larga historia de violencia y advirtió que estas problemáticas persisten, aunque eso no significa que necesariamente se reproduzca el escenario francés.

¿Qué advirtió Michel Wieviorka sobre el riesgo de autoritarismo en Francia?

El sociólogo alertó que la debilidad institucional y la incapacidad del Gobierno para responder a la crisis podrían favorecer salidas autoritarias. Describió la situación como “prefascista o prerrevolucionaria” y cuestionó que la represión sea la principal respuesta ante el deterioro del orden público.

¿Cómo influyen las dificultades económicas en las protestas europeas?

Según Wieviorka, el aumento del costo de la vida y los precios del gas y la energía contribuyen a generar tensión social en Europa. El académico mencionó episodios de violencia en países como Italia y Albania, aunque aclaró que las causas y las dinámicas de las protestas varían de una sociedad a otra.

¿Qué papel podría tener Marine Le Pen en el futuro político de Francia?

Wieviorka advirtió que un eventual ascenso de Marine Le Pen al poder no garantizaría la estabilidad política. La oposición de sectores de izquierda y la posibilidad de no contar con una mayoría parlamentaria podrían prolongar la confrontación y profundizar la incertidumbre institucional.

*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM