Diez días después de las elecciones presidenciales en Perú, el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), renunció a su cargo. Las autoridades dijeron que no se conocerá el resultado definitivo de las elecciones al menos hasta mediados del mes de mayo, debido a fallas, irregularidades y problemas de reconteo de votos en el exterior.
En su carta de renuncia, el ahora exjefe de la ONPE Piero Corvetto defendió su gestión y aseguró que actuó “con integridad”, subrayando que llegó al puesto tras un proceso de concurso y que durante su administración impulsó reformas necesarias en el organismo.
¿Qué llevó a Corvetto a renunciar a su cargo?
Sin embargo, reconoció que los incidentes registrados el día de las elecciones terminaron siendo determinantes en su decisión. “Los problemas focalizados ocurridos el 12 de abril constituyen una situación que me impide continuar en el cargo”, señaló en la misiva dirigida a la Junta Nacional de Justicia.
Corvetto enfatizó que su renuncia busca contribuir a la estabilidad del proceso electoral en curso. “Considero necesario e impostergable renunciar (…) en el interés que se organice y ejecute la segunda vuelta en un contexto de mayor confianza ciudadana”, afirmó, dejando en evidencia el impacto político de la crisis.
El exjefe de la ONPE enfrenta actualmente una investigación preliminar en la Junta Nacional de Justicia, entidad que evaluaba incluso su posible suspensión del cargo. A esto se suma una recomendación de detención preliminar a nivel de la Policía Nacional, lo que agravó su situación en medio de la controversia.
Los preocupantes problemas en el sistema electoral
Los cuestionamientos contra su gestión se centran en problemas técnicos y operativos en el despliegue del material electoral, especialmente en sectores de Lima Metropolitana, durante la jornada del 12 de abril. Estas fallas generaron dudas sobre la organización del proceso y encendieron las alarmas en un momento clave, cuando aún se procesaban las actas de la elección presidencial.
Minutos después de hacerse pública la renuncia, la Junta Nacional de Justicia confirmó que, en sesión plenaria, aceptó la dimisión y formalizó la vacancia del cargo, abriendo así un nuevo escenario en la conducción del organismo electoral.
El ente también dejó claro que la salida de Corvetto no detiene las investigaciones en su contra. El proceso preliminar continuará “sin perjuicio” de su renuncia, y se desarrollará bajo los principios del debido proceso, con el objetivo de garantizar la transparencia, la legalidad y la defensa del sistema democrático.
Horas más tarde, la JNJ emitió la resolución oficial que formaliza la aceptación de la renuncia y declara vacante la jefatura de la ONPE, mientras el país se prepara para una segunda vuelta electoral marcada por la incertidumbre y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.