El rey de España, Felipe VI, reconoció este lunes que durante la colonización de América por parte de los conquistadores españoles hubo “mucho abuso” y diversas “controversias éticas”, al referirse al proceso histórico en el marco de una visita a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, que se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
La muestra, organizada conjuntamente por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y la Secretaría de Cultura de México, reúne cerca de 250 piezas que destacan el papel de la mujer en las culturas prehispánicas mexicanas. Muchas de estas obras nunca habían sido exhibidas fuera de México.
Durante un intercambio informal con el embajador mexicano en España, Quirino Ordaz Coppel, y otras autoridades, el monarca reflexionó sobre la forma en que la historia de la conquista es interpretada en la actualidad.
Una historia de enseñanza sobre "cómo ejercer el poder"
“Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos, dices: bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlo y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso”, señaló el rey, según un video difundido por la Casa Real.
Felipe VI subrayó que desde los primeros momentos del dominio español existieron debates morales sobre el ejercicio del poder, al mencionar las disposiciones impulsadas por los Reyes Católicos, especialmente por Isabel I de Castilla, así como la legislación colonial conocida como las Leyes de Indias.
“Los propios Reyes Católicos, la reina Isabel, con sus directrices, las Leyes de Indias, por el proceso legislativo… hay un afán de protección, que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende”, explicó el monarca. “Hay mucho abuso”, añadió.
El jefe de Estado español también invitó a analizar ese pasado para extraer enseñanzas históricas. “Hay que sacar lecciones porque también ha habido luchas, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder, desde el primer día”, afirmó.
En ese mismo contexto, el monarca destacó el valor cultural del legado indígena mexicano. “Ha sido una feliz historia poder traer este testimonio del México antiguo, de las culturas que son lo que hoy es México. En realidad México es producto de todas ellas, incluso del propio encuentro con españoles”, señaló.
La visita del rey no figuraba en su agenda pública y tuvo un alto valor simbólico, ya que se produce en medio de un proceso de acercamiento diplomático entre España y México tras varios años de tensiones.
México ya había exigido el perdón de España
La crisis bilateral se originó en 2019, cuando el entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, envió una carta al monarca español solicitando que pidiera perdón por los abusos cometidos durante la conquista de América. La decisión de Felipe VI de no responder públicamente, en coordinación con el Gobierno español, fue interpretada por el mandatario mexicano como un desaire y desencadenó un fuerte enfriamiento diplomático.
Las tensiones se prolongaron incluso tras la llegada al poder de la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien decidió no invitar al rey a su toma de posesión, lo que llevó al Gobierno español a optar por no enviar representación oficial.
En noviembre pasado, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dio un primer paso hacia la reconciliación durante la inauguración de esta misma exposición.
“La historia compartida entre España y México, como toda historia humana, tiene claroscuros. Ha habido dolor e injusticia hacia los pueblos originarios. Hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo. Esa es parte de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla”, afirmó entonces.
Sheinbaum reaccionó positivamente a esas declaraciones y destacó que era la primera vez que una autoridad española hablaba abiertamente de lamentar los abusos cometidos durante la conquista. “El perdón engrandece a los pueblos, no es humillante. Al contrario. Reconocer la historia, reconocer los agravios, pedir perdón o lamentar y recuperarlo como parte de la historia engrandece a los gobiernos”, señaló.
Un proyecto cultural para reconciliar a los países
Fuentes de la Casa Real subrayaron a El País de Madrid que la exposición forma parte de un proyecto cultural binacional destinado a reforzar los vínculos entre ambos países a través del reconocimiento del valor histórico de las culturas originarias y del papel de las mujeres en las comunidades indígenas de México.
Durante el recorrido, Felipe VI estuvo acompañado por el director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Antón Leis García; el antropólogo de la Universidad Complutense de Madrid, Andrés Ciudad, integrante del comité científico de la muestra; y la directora del museo, Isabel Izquierdo.
Entre las piezas que observó el monarca destacan la pareja de guerreros águila y jaguar de Tehuacán (Puebla), terracotas olmecas que representan ancianas de la Costa del Golfo, la figura conocida como la sacerdotisa de Palenque, un portaincensario maya y la escultura de la llamada “joven de Amajac”, hallada recientemente en el estado de Veracruz.
La exposición forma parte de un amplio programa cultural iniciado en noviembre en varias sedes de Madrid para exhibir la riqueza de las culturas originarias mexicanas, en lo que diplomáticos de ambos países consideran un paso relevante en la etapa de distensión de las relaciones bilaterales.