La situación de salud del expresidente brasileño Jair Bolsonaro volvió a generar alarma pública luego de una conmovedora publicación de su hijo, Carlos Bolsonaro, quien describió un delicado cuadro clínico y un momento profundamente íntimo vivido durante una visita hospitalaria.
En su mensaje, Carlos Bolsonaro relató una escena que calificó como una de las más difíciles que ha enfrentado. “Confieso que, por alguna razón, hoy ha sido uno de los días más difíciles que he tenido visitando al presidente Jair Bolsonaro”, escribió. Según su testimonio, al ingresar a la habitación encontró al exmandatario “desmayado en la silla, con la cabeza gacha, sollozando mientras dormía”, lo que lo obligó a retirarse momentáneamente para recomponerse.
El relato detalla que Bolsonaro permanece bajo efectos de una fuerte medicación, lo que ha afectado su estado de conciencia y sensibilidad. Incluso, según describió, lleva una pulsera con la advertencia “riesgo de caídas”, reflejo de su condición física debilitada.
Carlos Bolsonaro también aseguró que su padre continúa internado en una unidad de cuidados semiintensivos, con síntomas preocupantes: voz débil, somnolencia persistente y dificultad para respirar, en un contexto marcado por un nuevo episodio de neumonía, el tercero desde su detención.
“Presencié la extracción de más de cinco tubos de sangre para análisis”, añadió, evidenciando la intensidad del monitoreo médico al que está siendo sometido el exjefe de Estado. El mensaje concluye con una frase que refleja el impacto emocional del momento: “Salí del hospital devastado, de una manera que, sinceramente, no esperaba sentirme”.
Un estado de salud frágil y antecedentes médicos complejos
La información difundida por su hijo coincide con los reportes más recientes sobre el estado de salud de Jair Bolsonaro, que apuntan a un cuadro clínico delicado. El exmandatario arrastra problemas médicos recurrentes desde el atentado con arma blanca que sufrió en 2018, durante la campaña presidencial, que derivaron en múltiples cirugías abdominales y complicaciones digestivas a lo largo de los años.
En los últimos meses, su estado se ha visto agravado por episodios respiratorios recurrentes, entre ellos neumonías que han requerido hospitalización y tratamiento intensivo. Fuentes cercanas al entorno médico señalan que su condición actual obliga a una vigilancia constante, con controles clínicos frecuentes y estudios de laboratorio, como los mencionados por su hijo.