El analista y presidente del Diálogo Interamericano, Michael Shifter, evaluó, en entrevista con La FM Fin de Semana, el primer año del segundo mandato de Donald Trump, su comportamiento interno, el respaldo ciudadano, la lógica detrás de sus decisiones internacionales y la operación que sacó a Nicolás Maduro de Venezuela, así como los posibles escenarios de nuevas acciones militares selectivas en otros países.
Shifter señaló que ya se anticipaba un mandato más duro, pero no con el nivel observado. “Sabíamos que este segundo mandato sería más radical y extremo que el primero, pero nadie previó que sería tan activo y agresivo en el frente internacional”.
En el plano interno, afirmó que Trump ha tomado “la venganza contra quienes percibe como enemigos”, erosionando el Estado de derecho y actuando sin respeto por normas o leyes. Para Shifter, ha sido “un año muy duro” marcado por un plan radical y una huella fuerte en política exterior.
Sobre la percepción dentro de Estados Unidos, el analista citó datos de opinión pública. “Una encuesta reciente indica que el 58% de la población no está satisfecha y considera que el primer año ha sido un fracaso, frente a un 42% que lo ve como un éxito”. Explicó que Trump perdió el respaldo de independientes que lo acompañaron en 2024, aunque conserva su núcleo duro. También dijo que ha perdido apoyo de latinos y jóvenes que esperaban una mejora económica que, según cifras, no se ha dado.
¿Cómo evalúa Michael Shifter el primer año del segundo mandato de Trump?
Shifter explicó que el comportamiento del presidente responde a rasgos personales más que a una línea coherente. “Es un presidente narcisista que actúa de acuerdo a su ego y a sus reacciones ante las circunstancias; no hay mucha coherencia en lo que hace”. Indicó que, aunque se mencionen doctrinas o estrategias, existen contradicciones que vuelven difícil predecir sus actos y generan ansiedad en el sistema internacional.
Según el analista, Trump observa el mundo desde una lógica empresarial. “Él ve el mundo, incluyendo a Groenlandia y América Latina, bajo la óptica de un hombre de bienes raíces: lugares que quiere controlar o comprar porque quiere ser el dueño”. Para Shifter, esa visión explica por qué el presidente intenta “poner el mundo patas arriba” con decisiones que no siguen patrones tradicionales de política exterior.
En ese marco, Shifter afirmó que Trump enfrenta retos internos importantes. Dijo que el presidente “mantiene su núcleo duro”, pero ha perdido sectores clave, lo que le genera problemas de cara a las elecciones de término medio del Congreso. En sus palabras, Trump llega a esa instancia con un desgaste visible en respaldo ciudadano y con un escenario político más complejo dentro de su propio país.
¿Qué significa la operación contra Maduro y las posibles incursiones de Trump?
Sobre la extracción de Nicolás Maduro, Shifter indicó que hubo varios factores. “El petróleo fue más importante de lo que muchos creían”. Señaló que también existieron pretextos como el despliegue contra el narcotráfico y la asociación de Maduro con el Tren de Aragua y la criminalidad en ciudades estadounidenses. “Al final, terminó siendo algo personal contra Maduro”, afirmó.
El analista explicó que la operación fue “exitosa en términos tácticos y militares”, pero dejó el “régimen chavista básicamente intacto en Caracas”. Añadió que “solo se decapitó la cabeza, que ahora está en una cárcel en Nueva York”. Según Shifter, Trump busca ataques rápidos y evita comprometer tropas terrestres. “Para él la democracia no es importante”.
Sobre futuras acciones, dijo que México tendría más posibilidades con golpes dirigidos, mientras que Irán podría enfrentar ataques muy focalizados sin envío de soldados al terreno.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.