Congresistas republicanos advierten a Trump sobre una posible operación militar en Cuba

Los senadores dicen que la Casa Blanca debería centrarse primero en Irán y resolver la disputa con Cuba por otros medios.
John Tune, líder de la mayoría republicana del Senado de EE.UU. Crédito: AFP

Un creciente grupo de senadores republicanos está advirtiendo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que no abra un nuevo frente militar contra Cuba en medio de la prolongada confrontación con Irán, argumentando que las fuerzas estadounidenses ya están sobrecargadas y que el país enfrenta crecientes tensiones económicas y políticas antes de las elecciones de mitad de mandato.

Las preocupaciones dentro del Partido Republicano surgen después de semanas de especulaciones sobre una posible acción militar estadounidense contra La Habana, alimentadas por declaraciones del propio Trump y por el aumento de operaciones de inteligencia de la Armada y la Fuerza Aérea de Estados Unidos cerca de las costas cubanas.

A principios de este mes, Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses podrían tomar el control de Cuba “casi de inmediato” y sugirió la posibilidad de desplegar un grupo de portaaviones frente a la isla, comentarios que reactivaron las discusiones en Washington sobre un eventual intento de cambio de régimen.

En los últimos días, además, el incremento de vuelos de vigilancia estadounidenses cerca del territorio cubano intensificó las especulaciones sobre una posible operación similar a la que, según versiones difundidas en Estados Unidos, permitió la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero.

Sin embargo, importantes figuras republicanas del Senado están marcando distancia frente a cualquier intervención militar directa.

La prioridad debe ser Irán, advierten

El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, dejó claro que la prioridad absoluta de Washington debe seguir siendo el conflicto con Irán y la crisis energética derivada del cierre parcial del estrecho de Ormuz.

“Creo que ahora mismo estamos centrados en nuestra situación actual, que es intentar abrir el estrecho de Ormuz”, declaró Thune al ser consultado sobre una posible operación militar contra Cuba.

El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión desde el deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán. La reducción del tráfico marítimo en esa zona provocó un fuerte aumento de los precios internacionales de la energía y un incremento del precio de la gasolina en Estados Unidos.

Aunque Thune reconoció que le gustaría ver un cambio político en Cuba, insistió en que prefiere que ocurra de manera “orgánica”, impulsado por la presión económica derivada de las sanciones y del endurecimiento del bloqueo estadounidense.

“Me encantaría ver un cambio de régimen en Cuba, a todos nos encantaría”, afirmó el senador republicano. “Quizás suceda simplemente por la fuerza de los acontecimientos”.

Otro de los republicanos que rechazó abiertamente una campaña militar fue James Lankford, vicepresidente de la Conferencia Republicana del Senado, quien sostuvo que Washington aún dispone de herramientas económicas suficientes para presionar al gobierno cubano sin recurrir a una intervención armada.

No, no lo haría”, respondió Lankford cuando se le preguntó en el medio The Hill si apoyaría una operación militar contra Cuba.

“Se puede ejercer mucha presión económica sobre Cuba, lo cual por sí solo marca una gran diferencia”, añadió.

Un importante desgaste en la guerra de Irán

Dentro del Partido Republicano también existe preocupación por el desgaste militar y financiero que ya está provocando el conflicto con Irán, el cual se ha prolongado mucho más de lo que Trump había proyectado inicialmente.

Según legisladores republicanos, la guerra se ha extendido durante meses pese a que la Casa Blanca había estimado originalmente que el enfrentamiento duraría apenas entre cuatro y cinco semanas.

El senador Steve Daines expresó confianza en Trump y en el secretario de Estado Marco Rubio para manejar la política exterior, pero admitió que preferiría ver una reducción de los conflictos militares internacionales.

“En este momento creo que preferiría ver menos conflicto que más, dado lo que está sucediendo en el mundo”, afirmó Daines.

La presidenta del Comité de Asignaciones del Senado, Susan Collins, también rechazó de manera tajante la idea de una operación militar contra Cuba.

Consultada sobre la posibilidad de apoyar un ataque, respondió simplemente: “No”.

Uno de los críticos más fuertes de una posible escalada militar fue el senador libertario Rand Paul, quien advirtió que iniciar otra guerra sería un error estratégico y político.

Quiero menos guerra, no más”, declaró Paul. “No estoy a favor de una guerra con Cuba”, dijo al medio.

El senador por Kentucky argumentó que la isla ya enfrenta una grave crisis económica debido al embargo estadounidense y a los problemas estructurales de su modelo socialista, pero sostuvo que una apertura económica y mayores inversiones estadounidenses podrían ser una vía más efectiva para impulsar cambios internos.

Paul aseguró además haber mantenido conversaciones con representantes diplomáticos cubanos que, según él, se mostraron abiertos a mejorar las relaciones bilaterales y permitir inversión estadounidense.

Otra voz relevante dentro del Senado, Shelley Moore Capito, minimizó las probabilidades de una ofensiva militar contra Cuba, aunque reconoció que el tema sigue siendo discutido dentro del oficialismo republicano.

Está muy abajo en la lista, incluso si figura en ella”, afirmó al ser preguntada sobre una intervención militar. “Creo que debemos concentrarnos en lo que está sucediendo en Irán”.

Las tensiones políticas internas se producen mientras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán permanece en una situación extremadamente frágil.

El lunes, Trump rechazó una contrapropuesta iraní para alcanzar un acuerdo de paz y calificó la oferta como “basura”, al tiempo que advirtió que el cese de hostilidades se encuentra en “estado de soporte vital”.

El mandatario incluso planteó la posibilidad de que el conflicto pueda prolongarse durante semanas o meses, acusando a sectores del régimen iraní de querer una guerra indefinida.

Una escasez de recursos en el Congreso

En paralelo, funcionarios del Congreso advirtieron que los costos militares ya están aumentando rápidamente. Legisladores prevén que los 150.000 millones de dólares asignados al Pentágono mediante la ley conocida como “One Big Beautiful Bill” podrían agotarse completamente antes de finales de 2026, mucho antes de lo previsto inicialmente.

La administración Trump también ha evaluado solicitar un nuevo paquete suplementario de defensa de entre 80.000 y 100.000 millones de dólares para cubrir los gastos de la guerra con Irán, aunque hasta ahora no ha enviado una propuesta formal al Capitolio.

Ese escenario está generando creciente resistencia incluso entre republicanos que tradicionalmente apoyan un gasto elevado en defensa, especialmente de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.

Cuba, un tema clave para Trump

Las preocupaciones sobre Cuba ya habían aparecido meses atrás. En marzo, Trump generó controversia durante un foro de inversión en Miami cuando aseguró ante empresarios que “Cuba es la siguiente”.

“Construí este gran ejército. Dije: ‘Nunca tendrán que usarlo’. Pero a veces hay que usarlo. Y Cuba es la siguiente, por cierto”, afirmó entonces el mandatario.

El mes pasado, los republicanos del Senado bloquearon una resolución impulsada por legisladores demócratas bajo la Ley de Poderes de Guerra de 1973 que buscaba impedir cualquier despliegue militar estadounidense contra Cuba sin autorización del Congreso.

En ese momento, el senador republicano por Florida Rick Scott encabezó las maniobras para frenar la iniciativa.

Curiosamente, solo Collins y Paul votaron junto a los demócratas a favor de limitar posibles acciones militares contra Cuba. Sin embargo, el ambiente dentro del bloque republicano parece haber cambiado en las últimas semanas debido a la posibilidad de que una intervención militar se vuelva más real.

Varios legisladores temen que abrir un nuevo conflicto simultáneo en el Caribe complique aún más la situación militar, económica y política de Estados Unidos, especialmente en un contexto de inflación energética, creciente desgaste bélico y señales de descontento entre los votantes.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Por qué senadores republicanos se oponen a una operación militar de Trump contra Cuba?

Varios senadores republicanos consideran que Estados Unidos ya enfrenta suficiente presión militar y económica por la guerra con Irán y creen que abrir otro conflicto contra Cuba sería un error estratégico antes de las elecciones de mitad de mandato.

¿Qué dijo Donald Trump sobre una posible acción militar contra Cuba?

Donald Trump afirmó recientemente que las fuerzas estadounidenses podrían tomar control de Cuba “casi de inmediato” y mencionó la posibilidad de desplegar portaaviones frente a la isla, lo que aumentó las especulaciones sobre una intervención.

¿Qué republicanos rechazaron públicamente una guerra de Estados Unidos contra Cuba?

Senadores como John Thune, James Lankford, Susan Collins y Rand Paul expresaron su oposición a una operación militar y pidieron enfocarse en la crisis con Irán.

¿Cómo influye la guerra con Irán en el debate sobre Cuba dentro del Senado estadounidense?

La prolongación del conflicto con Irán ha generado preocupación por el desgaste militar, el aumento del gasto en defensa y el impacto económico causado por la crisis en el estrecho de Ormuz, lo que llevó a varios republicanos a rechazar un nuevo frente militar contra Cuba.

¿Qué impacto económico preocupa a los republicanos por la crisis entre Estados Unidos e Irán?

Los legisladores advirtieron que las tensiones en el estrecho de Ormuz redujeron el tráfico petrolero mundial y provocaron aumentos en los precios internacionales de la energía y de la gasolina en Estados Unidos, afectando la economía y el ambiente político interno.